El EK- GKK contra el derribo de Kukutza III

El Comunista


¡BASTA YA DE ESTADO POLICIAL EN REKALDE!
¡LIBERTAD SIN CARGOS PARA LOS DETENIDOS!

Kukutza III es la consolidación de una trayectoria de combatividad y lucha popular y obrera en
Rekalde, histórico barrio bilbaíno. El gaztetxe, ubicado en una antigua fábrica abandonada por
un narcotraficante y vendido a precio de saldo por el ayuntamiento a la constructora Cabisa SA
en un pelotazo urbanístico que incluye la recalificación del terreno, se convirtió en un espacio
lleno de cultura, sueños y revolución en un barrio en constante abandono institucional Ante la
falta de recursos culturales y educativos constituyeron la universidad popular de Rekaldeberri,
organizada por trabajadores y trabajadoras del barrio en 1978; ante la falta de transporte público secuestraron un autobús en el centro de Bilbao; y ante la falta de alternativas sociales y…



culturales en los últimos 25 años, se construyó Kukutza III. El derribo de Kukutza III es la
particular manera con la que el alcalde fascista de Bilbao, Iñaki Azkuna, quiere despedirse de
sus casi 12 de años de dictadura en Bilbao. Es su manera de recordar, como ha hecho durante
los últimos acontecimientos vividos, que su labor como alcalde ha sido, es y será proteger la
propiedad privada.

Los últimos 6 meses de actividad en el gaztetxe se han convertido en un impresionante
llamamiento a los trabajadores de Euskal Herria, y el mundo para defender la integridad y la
continuidad del proyecto. Las muestras de solidaridad con Kukutza han roto fronteras y las
movilizaciones y brigadas de solidaridad se han ido produciendo sin descanso, es por eso que
las herramientas de represión dispuestas han querido ser proporcionales a la solidaridad
mostrada con el barrio y gaztetxe.

Desde el inicio del desalojo de Kukutza en Rekalde, la madrugada del pasado miércoles 21 de
septiembre, las fuerzas represivas autonómicas y municipales han sumergido el barrio de
Rekalde en un estado de sitio. A partir de confirmar el viernes el derribo del edificio, sabíamos
que la única manera de derribar Kukutza era aplastar en las calles la respuesta de todo un
barrio, de todo Bilbao y de todo el mundo. Para introducir las grúas y destruir el edificio, lo
único que contemplaban era sumir Rekalde en el caos y la violencia policial, y lo hicieron con
todas sus fuerzas.

Unidades antidisturbios tomaron literalmente el barrio para responder a cualquier grupo o
individuo que apoyara a Kukutza con disparos y palizas. Las cargas se sucedieron durante
horas y las fuerzas represivas atacaron a diestro y siniestro por las calles y las plazas,
asaltando supermercados, bares, comercios o portales donde se refugiaba quien escapara de
las cargas.

Sin ningún pudor, los perros guardianes del consejero de interior Rodolfo Ares entraron
persiguiendo a los heridos hasta el ambulatorio, llegando incluso a robar los partes médicos de
los heridos, sabiendo que los medios de comunicación afines se encargarán de ocultar su
barbarie. Las furgonetas policiales atacaban una y otra vez al pueblo que luchaba dignamente,
y que no se amedrentó por nada: incluso después de horas de brutalidad policial muchos
vecinos consiguieron juntarse y desarrollar una manifestación hasta el puente de Gordóniz que
también fue reprimida salvajemente.

A medida que el barrio fue controlado, el estado de sitio se acentuó al cortarse el acceso de
Rekalde para que el barrio quedara incomunicado, y con el anochecer suprimieron la
iluminación pública del mismo para hundir más en el caos a un barrio que ha dado una lección
de lucha y dignidad. El único sitio donde permitieron la iluminación fue en la zona de derribo,
donde seguían los trabajos para destrozar Kukutza III.

Las detenciones, retenciones e identificaciones son incuantificables aun, pero fuentes como
Gara aventuran a cuantificar el 33 los detenidos durante la tarde y la noche. Entre los detenidos
se encuentra un camarada de GKK, encontrándose aún en comisaría a espera de ser pasado a
disposición judicial junto con el resto de compañeros detenidos. Otros camaradas del estado
español ya conocen esta misma situación, al vivir un año de brutal represión por parte de las
FSE, realidad que no hace más que confirmar la ofensiva imperialista del estado español para
salvaguardad sus intereses de clase frente a la respuesta popular de las trabajadoras y los
trabajadores.

Aparte de las detenciones sufridas, el número de heridos es aún desconocido, aunque se
barajan unas 40 – 50 personas atendidas por los equipos sanitarios durante la jornada. Así
mismo los destrozos que las fuerzas de ocupación de la Ertzaintza causaron en los
establecimientos donde se refugiaba la gente son incuantificables.

Cuando se comprendió la imposibilidad de entrar y manifestarse en Rekalde, las miles de
personas que querían entrar al barrio fueron en dirección al Ayuntamiento de Bilbao;
Nuevamente escenas de represión brutal, participando activamente la policía municipal,
condujeron a que los manifestantes quedaran dispersos, eso sí, la solidaridad con Kukutza se
extendió a muchos barrios de Bilbao: Casco Viejo, Santutxu, Begoña, Abando o Indautxu. La
Policía Nacional también cooperó con la Ertzaintza parando autobuses comarcales que se
dirigían desde otros pueblos de Bizkaia; es más, dos autobuses que venían de Alemania con
personas que venían a mostrar su solidaridad con Kukutza, fueron retenidos a su entrada en
Bilbao y obligados a darse la vuelta.

Finalmente, desde Euskal Komunistak-PCPE y Gazte Komunisten Kolektiboak queremos hacer
a todo el pueblo de Bilbo, de Bizkaia, de Euskal Herria, y del mundo los siguientes
llamamientos:

Exigimos la inmediata puesta en libertad de todos los detenidos sin cargos y llamamos
a movilizarse por esto

Exigimos el fin del estado de sitio en Rekalde, recuperar el derecho a manifestarse, la
investigación de todo lo ocurrido y la dimisión inmediata de los responsables políticos
de la represión como Ares o Azkuna. Exigimos investigar las palizas, quien dio esas
directrices de ataque salvaje a todo lo que se movía en Rekalde. Exigimos que se
devuelvan los partes médicos robados.

Llamamos a todos los afectados por la represión a denunciar lo ocurrido, a acudir a
urgencias para obtener el parte médico y denunciar la violencia policial. Llamamos a
que se denuncien los destrozos causados en bares y tiendas.

Llamamos a todo el mundo a la solidaridad con Kukutza, con el barrio de Rekalde, que
ya se pudo ver ayer en muchas partes del mundo. Atentos a las movilizaciones contra
el derribo y contra el estado policial

Denunciamos a los mentirosos medios de comunicación, especialmente ETB y Correo,
encargados de la otra labor mercenaria: la de ocultar lo que ayer se vivió en Rekalde.
Comprometidos con sus amos han decidido ocultar la brutalidad policial y culpar a los
propios manifestantes de lo ocurrido. Denunciamos a Azkuna, Barkala y Ares por su
represión y sus mentiras, y hay que luchar porque se pudran en la cárcel.

Denunciamos el robo de innumerables móviles por parte de las fuerzas represivas para
evitar que se fotografiara y grabara lo que estaba ocurriendo, sabiendo que sus medios
no lo iban a mostrar

Llamamos al barrio a seguir la lucha y trabajar como pueblo para el nacimiento de
Kukutza IV, un nuevo espacio donde las actividades culturales, deportivas, infantiles o
los colectivos sociales puedan trabajar con la participación popular.

Esta brutal represión para imponer el despropósito de aniquilar las alternativas de un barrio
para autogestionarse y ser más libre, es la expresión más brutal y salvaje de la situación
agónica del capitalismo, y mientras se repiten los recortes en los servicios públicos como
Educación, Sanidad y Bienestar social, destruyen las pocas alternativas que crea el pueblo
para dotar a los barrios de los recursos requisados y aniquilados.

La única batalla que se pierde es la que no se pelea, y Rekalde y Kukutza no se han rendido.

KUKUTZA AURRERA!! ERREKALDE AURRERA!!!

HERRIAK EZ DU BARKATUKO! HERRIAK EZ DU AHAZTUKO!

¡EL PUEBLO NI PERDONA NI OLVIDA!

¡VIVAN LOS PUEBLOS Y BARRIOS QUE LUCHAN!

GORA HERRIEN BORROKAK!

KUKUTZA IV ABIAN!!

Bilbao, 24 de septiembre de 2011

www.kolektiboak.org