El Comunista

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Precariedad laboral en época de pandemia.

Ricardo Mendoza :: 04.04.20

Dura realidad de millones de trabajadores

La crisis mundial de salud provocada por la pandemia de COVID-19 afecta de manera particular a millones de trabajadores cuyos derechos laborales no se encuentran debidamente protegidos por laborar en áreas laterales de la economía. De manera que conforme las medidas se han ido endureciendo y las actividades económicas deteniéndose, millones de trabajadores ven imposible acatar las llamadas para efectuar una cuarentena total, ya sea porque sus empleadores se niegan a darles descanso con goce de sueldo o porque si no laboran no tendrían sueldo que cobrar, pues viven al día. 

Pasemos a describir algunos ejemplos: Las mujeres que laboran como trabajadoras domesticas ya de por si enfrentan una situación laboral precaria, pues en esta área no existen contratos ni prestaciones medicas o derecho a pensiones; en pocas palabras si no se trabaja no hay dinero para comer, para atender alguna enfermedad, ni para nada. En México antes de que se oficializaran la mayoría de las medidas para combatir la pandemia, en las zonas residenciales miles de mujeres fueron enviadas a sus casas sin goce de sueldo y apenas con la promesa de volverlas a llamar en cuanto pase la emergencia sanitaria.

Los trabajadores de servicios enfrentan una situación distinta pero no menos preocupante. Mientras que algunos comercios se han visto obligados a cerrar sus puertas otros se mantienen funcionando, esto ha provocado que algunos trabajadores sean enviados a sus casas con reducciones de sueldos, algunos despedidos, otros manteniendo jornadas irregulares, y muchos más siendo obligados a permanecer en sus puestos de trabajo sin las medidas de protección adecuada. Un ejemplo de lo anterior son aquellos que laboran en los servicios de entrega y mensajería, que no solo continúan con sus jornadas sino que incluso han visto aumentar sus horarios y carga de trabajo, ademas sin el equipo minino de salubridad, ni guantes ni cubrebocas.

El transporte publico ha sido declarado como servicio prioritario, sobre todo si entendemos que los capitalistas no están dispuestos perder sus ganancias y millones de trabajadores siguen saliendo a cumplir con sus jornadas diariamente. Por otro lado la situación laboral de esta área también nos deja ver el comportamiento de los pequeños propietarios, muchos de los cuales exigen a sus chóferes seguir cumpliendo con la cuenta diaria sin tomar nota de la bajada en la afluencia de pasaje hasta en un 60%. Ademas de que el costo del mismo, recién elevado en el Estado de México persiste pese a la reciente caída en los precios internacionales de petroleo. De esta manera son los choferes de las miles de unidades que a diario circulan por la zona metropolitana del Valle de México, y por tantas más de otras ciudades de México y América Latina quienes enfrentan a la vez la precariedad laboral de un empleo sin sueldo ni horario fijo, y por supuesto sin modo alguno de ofrecer las condiciones de salubridad mínimas ante la pandemia que hoy se padeces.    

Ademas sucede que en México como en el resto de Latinoamérica millones de seres humanos subsisten gracias a la llamada economía subterránea, el comercio o el empleo informal, carente de seguridad social, servicios médicos ni derecho laboral alguno. Estos millones de trabajadores simplemente no pueden darse el lujo de recluirse en sus casas pues viven al día, subsisten gracias al trabajo diario y la inmensa mayoría no cuenta con ahorros que les permitan realizar compras de pánico para encerrarse durante una semana, menos un mes o más.

Y finalmente tenemos a los sin techo, esas personas que viven segregadas de la sociedad y duermen en cualquier espacio que les brinde refugio del clima, ¿Alguien a notado que nunca se habla de la suerte que han corrido los sin techo europeos en los países en donde se ha decretado la cuarentena más severa?

En épocas de crisis es donde mejor se aprecia la naturaleza del capital; la principal preocupación es no parar la producción; la salud publica no abastece demostrando que los promotores de las privatizaciones solo miran por las ganancias; Cuba demuestra una vez más la superioridad del socialismo, aun en construcción; La clase obrera organizada demuestra que ahí donde todavía subsiste un sindicalismo de clase es donde menos se atreven a atacar sus derechos; Estados Unidos “el paraíso del capital” nos demuestra que la prioridad del Estado capitalista es salvaguardar los intereses de su burguesía y no la salud de sus ciudadanos, porque la democracia es una dictadura su dictadura, y nosotros sus esclavos no sus ciudadanos.

¡Lávate las manos y alza el puño, ponte el cubrebocas pero no te calles!


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