La austeridad republicana contra las mujeres trabajadoras en Baja California

01.Oct.19    Noticias nacionales
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El Gobierno Estatal de BC emula al Gobierno de AMLO y hace el trabajo sucio de liquidar programas sociales.


La página web oficial del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Baja California (DIF BC) refiere que el Programa de Estancias Infantiles existe por “la necesidad de las familias en vulnerabilidad de conseguir el sustento y contar con un lugar seguro en el cual dejar a sus hijos” durante su jornada laboral. Dicho Programa, previo cumplimiento de requisitos, entregaba un apoyo mensual de entre 850 y 1,050 pesos para la madre trabajadora afiliada, dependiendo del número de hijos y de su condición económica en particular.

El Programa permitía que miles de niños pudieran asistir a una guardería o estancia infantil, en su mayoría de carácter privado, debido al limitado número de establecimientos de este tipo por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Las pocas guarderías del IMSS que pueden estar disponibles no cuentan con horarios de atención acordes a las largas jornadas que los trabajadores se ven obligados a cubrir. El apoyo en cuestión se reducía, la mayoría de las veces, a la ayuda económica que ello significaba para las madres y los padres trabajadores.

Hasta 2015, el Programa Estatal de Estancias Infantiles en Baja California se consideró un Proyecto Estratégico de Gobierno. Es a partir de 2016 que se constituye como un programa con presupuesto propio en la estructura del DIF Estatal. Para ello se firmó un convenio con Infonavit para asignar al Estado un número determinado de casas bajo su resguardo con el fin de convertirlas en estancias infantiles. Entre 2015 y 2016 el presupuesto estatal asignado a este Programa fue en total de 78 millones 95 mil 520 pesos.

Entre enero y junio del presente año el gobierno del estado, panista, suspendió los apoyos para Estancias Infantiles. Los motivos no se dieron a conocer. No obstante se apelaba a la falta de presupuesto, no es descabellado pensar que dichos montos asignados para apoyos económicos a madres trabajadoras se hayan reorientado para el gasto electoral del partido en el poder, los recursos asignados para los megaproyectos bajo Asociación Pública-Privada y la acumulación de capital para diversos funcionarios estatales, mediante el hurto y la corrupción.

El salario de los trabajadores y trabajadoras en la frontera es mínimo, ajeno a toda posibilidad de satisfacer las necesidades de éstos y sus familias. En esas condiciones, para garantizar amplios márgenes de ganancia a los capitalistas, el Estado a su servicio desarrolla programas asistenciales que son transitorios, incompletos y menos onerosos para subsidiar la reproducción de la fuerza de trabajo. Entre diciembre de 2018 y septiembre de 2019, a nivel nacional el gobierno de la 4T ha disminuido considerablemente este tipo de apoyos.

En sintonía con ello, DIF Estatal reanudó de manera constreñida dichos apoyos entre junio y julio de 2019, sólo para cancelarlos oficialmente apenas 60 días después. La dependencia informó que el presupuesto para este año fue de 106 millones de pesos, en beneficio de alrededor de 13 mil menores en Baja California, y que por falta de capacidad presupuestal se observaba obligada a concluir el Programa. En un oficio dirigido a padres de familia y responsables de Estancias, expresó la dependencia que a partir del viernes 30 de agosto el Programa de Estancias Infantiles concluía operaciones de manera definitiva, debido a que “como lo mencionan las reglas de operación del Programa (…) para Apoyar a Familias en Situación o Riesgo de Vulnerabilidad Social en el numeral 3.5 ‘Los apoyos de este Programa se otorgarán siempre y cuando exista disponibilidad presupuestal’, así como a la falta de liquidez (falta de presupuesto federal) que se ha presentado desde el año pasado.”

Así, de un plumazo, las condiciones de miles de familias trabajadoras se agravaron. Se comprueba que toda medida que los capitalistas decidan hacia los trabajadores está sujeta a los fines primordiales de aquellos. El Gobierno Estatal de BC emula al Gobierno de la 4T, de AMLO, y hace el trabajo sucio de liquidar programas sociales, liberando de tal responsabilidad al futuro gobierno estatal encabezado por el morenista Jaime Bonilla. Contribuyendo a la reducción significativa del número de apoyos asignados para este propósito y el tiempo del beneficio, así como a su centralización a través del gobierno federal y el monopolio bancario designado.

Las madres trabajadoras en BC son testigos de que este apoyo federal tampoco llega o es difícil tramitar. Se requiere que ya sea a través de la labor partidaria, de los esfuerzos sindicales o de las organizaciones de la mujer trabajadora se denuncien este tipo de medidas –que pretenden canalizar mayores recursos públicos en beneficio de los grandes empresarios–, se propongan alternativas de organización y lucha, y se fomente el agrupamiento de las mujeres trabajadoras con plena independencia frente al Estado.

De nada sirve la “honradez” y la auto-promoción moral de los nuevos gobernantes. Sólo en una sociedad no gobernada por monopolios capitalistas, se puede garantizar el cuidado adecuado de los hijos de las familias trabajadoras, pero para llegar a ello hay que empezar a luchar desde ahora.