Cetram’s: negocio de los monopolios y crisis de movilidad en la CDMX

29.Sep.19    Noticias nacionales
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La movilidad de la clase trabajadora a sus centros de trabajo su vuelve parte de la opresión del sistema capitalista.


La organización caótica de la zona metropolitana del Valle de México, que casi se encuentra al borde del colapso, es el reflejo decadente del sistema capitalista en su fase imperialista. Ya Marx y Engels lo mencionaban en el Manifiesto del Partido Comunista, al referirse que la burguesía se forja un mundo a su imagen y semejanza, donde el capital subordina el campo a la ciudad, aglutinan a la población, centraliza los medios de producción y concentra la propiedad en manos de unos cuantos.

Sin embargo, en la era de los monopolios las grandes ciudades producto del sistema capitalista, comienzan a colapsarse a consecuencia de una infinidad de problemáticas. En apariencia, pareciera que el mismo sistema busca su solución, pero las medidas tomadas solo van acorde a sus propias necesidades, aumentar sus ganancias, y no al mejoramiento de la situación material de la clase trabajadora. Asimismo, sus soluciones aparentes acentúan el colapso de las grandes ciudades. Un ejemplo claro de ello son las medidas que se toman sobre el problema de la movilidad en la Ciudad de México.

En la zona metropolitana del Valle de México, miles de trabajadores provenientes de los municipios del Estado de México ingresan a diario a la Ciudad de México. La movilidad de la clase trabajadora a sus lugares de trabajo se ha vuelto un martirio gracias al tiempo perdido y a la falta de comodidad durante su traslado. Esta situación más que perjudicar las ganancias del sistema capitalista, daña al mismo trabajador al generarle estrés y al hacerles perder tiempo que pueden dedicar a su descanso. De esta manera, la movilidad de la clase trabajadora a sus centros de trabajo su vuelve parte de la opresión del sistema capitalista.

Es en los Centros de Transferencia Modal (Cetram’s) o paraderos de mayor afluencia de trabadores donde se sufren principalmente el embotellamiento, los cuales reciben al transporte público concesionado de toda la periferia de la zona metropolitana del Valle de México. Los principales paraderos con mayor afluencia a la entrada de la Ciudad de México son como nodos que se unen al transporte público o concesionado de la ciudad, como es el caso del metro.

En un primer momento estos paraderos se encontraban bajo el control del metro (1969-1993), posteriormente pasaron a manos del gobierno de la Ciudad de México (1993 a 2010), el cual en los últimos años argumentó que por falta de recursos económicos serían concesionados a los monopolios por un periodo de 30 o 40 años.

En los últimos diez años el principal beneficiario de estas concesiones ha sido el Grupo Carso de Carlos Slim, el cual obtuvo el control de los cetrams de Ciudad Azteca, El Rosario y el Toreo. Además, en 2017, el gobierno de Miguel Ángel Mancera concesionó por 40 años los cetrams de Observatorio al empresario mexiquense Roberto Alcántara, que forma parte del de Grupo IAMSA; Chapultepec, al consorcio Desarrollo Urbanístico Chapultepec, formado por las empresas españolas Andina Proyectos Inmobiliarios y Espacia Avante (Inveravante); Tasqueña, a IAMSA asociados con la empresa Estrella Blanca; Martin Carrera, a la Concesionaria M.C., conformada por las compañías Desarrolladora Nomo y Gami Ingeniería e Instalaciones; Zaragoza, a la empresa Tenedora Concesionaria Zaragoza, que forma parte de Servicios Integrados de Pasaje y Turismo; Constitución de 1917, a la empresa Centro de Movilidad Rehdomas; y San Lázaro, a la empresa Puerta San Lázaro, compañía que fue conformada por la sociedad INIVAC y Costa de Oro.

La concesión no solo consta del mejoramiento de la infraestructura de los paraderos, también se construyen centros comerciales, hoteles, oficinas, cines y vivienda en renta, que al final, es el principal objetivo por el cual los monopolios invierten su capital. Hasta el momento, el paso de los Cetram’s a los monopolios no ha significado un mejoramiento en la movilidad de la clase trabajadora a sus centros de trabajo, por el contrario, el tráfico vehicular y de traslado en metro se ha aumentado.

Hace unos días , el nuevo gobierno a cargo de Claudia Sheinbaum informó que se mantienen 5 de las 7 concesiones de los Centros de Transferencia Modal (Cetram’s), que fueron otorgadas en el anterior gobierno. Revocaron la de Constitución de 1917 y están analizando el caso de Chapultepec.

Si bien, el gobierno socialdemócrata de Morena insiste que se mantuvieron las concesiones porque éstas ya no van a tener como fin principal el “negocio inmobiliario”, aun así el control de la infraestructura de movilidad sigue en manos de los monopolios, lo cual no soluciona el problema de raíz, por el contrario, lo acentúa.

Si de por si las grandes ciudades y sus crisis son producto de la anarquía del sistema capitalista, además de ello, los monopolios lucran de esas mismas problemáticas. Solo en una nueva sociedad donde ya no exista la riqueza concentrada en un solo lugar y en unas solas manos permitirá el desarrollo planificado de la clase obrera.