La explotación más salvaje y la mayor opresión del gobierno Obrador

22.Ago.19    Opinión - Columnas
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Un pequeño estudio de caso.



La gestión de Obrador avanzará sobre la explotación más salvaje,
con trabajos precarios y desvalorizados, con el despojo de tierras y territorios
y con mayor opresión contra los que luchan, resisten y confrontan al capitalismo.

“Caracterización del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador”, II Pleno del CC del PCM, 2018.

En las últimas semanas la represión llevada a cabo por el Gobierno Federal y diversos gobiernos estatales ha ido en aumento: cacerías de migrantes en todos los rincones del país; acoso militar a las comunidades zapatistas, atropellos y aprensiones a militantes del FNLS y agresiones a normales rurales en Chiapas; la presencia de la Guardia Nacional en el metro de la Ciudad de México y los casos de violación por la policía capitalina. A ello se suma la legislación de la llamada “Ley Garrote” en Tabasco.

Días previos al acuerdo que modificó el Código Penal en dicho estado, a iniciativa del Gobernador Adán Soto (Morena) aprobada por diputados de su partido y aliados, ocurrieron parte de los hechos principales que le dieron origen. El 24 de julio el Presidente de la República se reunió con empresarios del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) para acordar la apertura del sector energético a la iniciativa privada, específicamente en lo relativo al petróleo, gas, electricidad, energías renovables, etc. Los empresarios festejaron. El Presidente del CCE, Carlos Salazar Lomelín afirmó: de aquí en adelante toda la inversión en petroquímica será privada.

A inicios de agosto, se llevó a cabo una reunión privada entre diversos monopolistas y Andrés Manuel López Obrador. A la casa de Alberto Bailleres (Grupo Bal) asistieron “10 de los líderes de negocios más importantes”, entre ellos Germán Larrea (Grupo México). De parte de éstos se ratificó sostener las inversiones en el país. La prensa nacional asoció la llamada desaceleración de la economía –públicamente aceptada a regañadientes por el Gobierno Federal– con una intensificación de los encuentros de AMLO con los grandes capitalistas.

La desaceleración es para los comunistas una nueva crisis capitalista, un acentuado cuadro de síntomas de una nueva crisis económica. Para la socialdemocracia, la salida a esa crisis es la reactivación del ciclo de acumulación capitalista, mediante precarización y redobles de campana a la explotación asalariada. En sus eufemismos: inversión, crecimiento económico y fortalecimiento del mercado interno. Para ello se preparan a defender con más brutalidad la propiedad privada, la producción privada de mercancías y la inversión / exportación de capitales.

La diputada morenista en Tabasco, Julia del Carmen Pardo, afirmó que la iniciativa de Decreto para reformar el Código Penal es para meter orden. Ese orden es el de los monopolios y su Estado. El Director General de Pemex expresó previamente su interés en que se mantuvieran libres los accesos a las instalaciones petroleras, su preocupación por los bloqueos existentes y el impacto negativo de éstos en las metas de producción del Gobierno Federal. A esto se refieren en parte con “meter orden”.

Es de conocimiento público que Tabasco es uno de los principales centros estratégicos de la industria petrolera a nivel mundial. Ello afecta a los trabajadores y a los sectores populares de diversas maneras. Por ejemplo, en Huimanguillo, Tabasco, existían a inicios de agosto por lo menos veinte bloqueos contra la empresa SENEGAS –subcontratada de PEMEX– dado no quiere indemnizar a los campesinos afectados por derrames de hidrocarburo. Según distintas investigaciones académicas Tabasco ocupa el primer lugar nacional en derrame de hidrocarburos con 64 casos. El incendio del pozo petrolero Terra 123, ocurrido en octubre de 2013, afectó a más de 40 mil personas sin que éstas recibieran indemnizaciones adecuadas a las dimensiones del percance. He aquí otra causa de la “Ley Garrote”.

Además, hay que considerar las actuales expectativas burguesas y de los monopolios para Tabasco y el Sur-Sureste de México, del cual forma parte. El Sur-Sureste es ámbito de sus mayores apetitos de modernización y expoliación capitalista. Muestras de ello abundan. En los límites geográficos del sur-sureste, en el estado de Oaxaca, se presentó el 14 de agosto una nueva faceta de tales planes y apetitos: Hacia un Sur-Sureste del futuro. Una nueva etapa del desarrollo industrial socialmente incluyente. Pacto Oaxaca. Y en donde se encuentra notablemente involucrada la Concamin.

Tabasco ha sido escenario en las últimas décadas de un notable impulso a la industria manufacturera. Sus parques industriales albergan a los monopolios, Chedraui y Walmart disponen en ellos de sus principales y más avanzados Centros de Distribución Regional (CEDIS). En este ámbito destacan también Liverpool (Grupo Bal), Coppel, Soriana, Coca Cola, PepsiCo y Danone. Existe también un importante corredor industrial petrolero que abarca los municipios de Centro, Cárdenas, Comalcalco, Cunduacán y Paraíso, en el cual PEMEX concentra sus operaciones y donde a través del puerto de 2 Bocas exporta a nivel mundial más del 40% del crudo de PEMEX. Por otro lado, entre las principales actividades económicas se encuentran la industria de la construcción, con ganancias hasta 2015 de 19,969 millones de pesos; la industria petrolera o minería petrolera, con 257,130 millones de pesos, en la que destaca la producción petroquímica; y la agroindustria, con la producción perenne de cacao, coco, caña de azúcar, limón, entre otros. Tabasco es escenario de la mega producción de biocombustibles. Estos también son los intereses fundamentales que defiende la denominada “Ley Garrote”.

¿Y en qué consiste la denominada “Ley Garrote” o Decreto 115 que modifica el Código Penal de Tabasco? Por ejemplo, a) cárcel de 10 a 20 años a quienes procuren “a sí mismo o a un tercero un lucro indebido o beneficio, (que) obligue por cualquier medio a una persona a dar, hacer, tolerar o dejar de hacer algo en perjuicio de su propio patrimonio o el de otra persona”; b) cárcel de 6 a 13 años a quien “careciendo de facultad legal, impida o trate de impedir por cualquier medio, la ejecución de trabajos u obras privadas (…) Las mismas penas se aplicarán a quien obstruya el acceso de personal o de maquinaria al lugar destinado para la ejecución de trabajos u obras de las que hace mención el párrafo anterior”; c) cárcel de 6 a 13 años al que “impida o trate de impedir por cualquier medio, la ejecución de trabajos u obras públicas, ordenados o autorizados legalmente por la autoridad competente (…) La pena se incrementará en una mitad más, cuando en la comisión del delito el sujeto activo, por sí o por interpósita persona, pida o exija dádivas, cuotas o la obtención de un empleo; d) cárcel de 2 a 10 años a quien “interrumpa o dificulte el servicio público local de comunicación destruyendo o dañando (…) Algún medio local de transporte público de pasajeros o de carga (…); e) cárcel de 1 a 8 años a quien “obstruya, interrumpa o dificulte el servicio público de comunicación (…) Obstaculizando alguna vía local de comunicación (…)”; f) cárcel de 6 a 13 años al que “extorsione, coercione, intente imponer o imponga cuotas, e impida total o parcialmente el libre tránsito de personas, vehículos, maquinaria, equipo especializado o similar para la ejecución de trabajos u obras públicas o privadas, en las vías y medios de comunicación de jurisdicción local a que se refiere el artículo 306 (…) sin perjuicio de las penas que correspondan por otros delitos que resulten”. (Se cita el Proyecto de Decreto 115 aprobado)

El Código Penal de Tabasco modificado equipara y penaliza organización, manifestación y lucha obrera y popular como si se tratara de un acto de extorsión criminal o corrupción. Es, al mismo tiempo, un código penal, una ley laboral y una disposición que protege la industria capitalista. Va dirigida contra el paro y la huelga obrera, las que sanciona penalmente; los sindicatos de la construcción que exijan trabajos con derechos y se opongan a la precarización laboral; así como a los campesinos y pueblos indios que protejan sus tierras y territorios del despojo y la contaminación industrial capitalista. Blinda a PEMEX con toda impunidad, así como a toda la burguesía. Con esta ley, el Estado burgués complementa otras medidas represivas, como la existencia de la guardia nacional, y articula sus acciones legislativas a nivel federal y estatal, como antes no había ocurrido. El fantasma de esta ley puede servir para aplicarse fuera de Tabasco, al unísono de la Ley Anti-corrupción que a nivel nacional castiga este delito con prisión, además de ser precursora de otras similares en el sur-sureste. Toda enterita es para proteger la industrialización, la expoliación capitalista y a los monopolios.

¿Qué dice AMLO al respecto? Impulsa y protege estas medidas con todas sus fuerzas. En su “Diálogo” con la comunidad del Hospital Rural Zongolica, Veracruz, del domingo 28 de julio, sostuvo: “Nada de que yo soy de la organización Emiliano Zapata o Francisco Villa o Francisco I. Madero o Úrsulo Galván, y dame a mí el dinero y yo lo voy a repartir. ¡No primo hermano! Eso ya se acabó. (…) No voy a ceder. Además, a mí me gusta que la gente luche porque yo vengo de ser opositor. Y que luche, nada más que se luche por causa justa porque yo nunca fui un rebelde sin causa. Pero no que vamos a cerrar las calles, que vamos a cerrar las carreteras y así vamos a negociar. Se acabó eso. No voy a ser cómplice de la corrupción”. Y agregó, para encubrir sus acciones con demagogia y falsedades: “La verdad es revolucionaria, la mentira es reaccionaria”. Detrás de su palabrería, esconden los monopolios sus infamias. Y para ello, remató: “El que no contribuya a la transformación de México, el que está a favor del inmovilismo, de mantener el status quo (SIC), es conservador”. Para ganarse el respaldo de un sector del pueblo, agita con su boca las migajas que el Estado en forma de becas y apoyos les otorgará.

El 30 de julio ratificó esta ola represiva, encarnada en parte en la “Ley Garrote”:

“Pues yo pienso que se estaba abusando, habían extorsiones, corrupción. Y era necesario poner orden. Creo que ese fue el motivo principal de esta nueva legislación. Desde luego hay que proteger los derechos de los ciudadanos. No puede afectarse el derecho a disentir, a la manifestación, la libertad en general. Hay que ver eso, pero yo tengo el informe de que no se afecta derechos humanos y no se limitan las libertades de los ciudadanos. Ese es el informe que tengo. Y sí es necesario que se acabe con la extorsión y que no se permita la corrupción. Porque puede pasar en el mediano plazo de que limpiemos arriba (…) y que diga un empresario, un comerciante: ‘pues el Presidente está en luna, está en otro planeta, porque a mí me extorsionan. Yo sigo padeciendo de la corrupción’”.

“Todos a portarnos bien, empezando arriba. Por eso tenemos que ser todavía más enérgicos con los de arriba, para dar el ejemplo arriba. Nada de que ‘voy a perforar un ducto, voy a sacar gasolina de un ducto con una toma clandestina porque todos roban, ¿por qué yo no? Si miren cómo viven los políticos, colmados de atenciones y de privilegios, ¿y yo? Estoy en la pobreza, no tengo nada’. Entonces que ya no haya esa justificación. Es decir, arriba no se roba, y no se debe de robar abajo”.

Y remató, sin decirlo con todas sus letras: para acabar con la “corrupción y la extorsión”, como para defender a los monopolios y a los capitalistas en sus intereses, TODAS LAS LEYES NECESARIAS (citas extraídas de Conferencia matutina, martes 30 de julio de 2019, Canal de Andrés Manuel López Obrador, YouTube).
El Partido Comunista de México lo predijo y lo definió hace un año: “El capitalismo de los monopolios en México, la quinceava economía capitalista del mundo, no tiende a la democracia sino a la dominación, y esta tendencia histórica objetiva condena a cada gobierno burgués que pretenda administrar con medidas capitalistas los problemas creados por el propio capitalismo (como el de AMLO, nota de AV), a ser más negativo, más objetivamente reaccionario que sus antecesores. Desprovisto de su fraseología demagógica, el actual gobierno representa un vuelco aún más autoritario de la dominación burguesa (…) No corresponde a la clase obrera la genuflexión y los aplausos, corresponde la lucha en cada rama y en cada centro de trabajo, luchar por acercarse a la satisfacción de las necesidades contemporáneas de sus familias en salud, educación, vivienda, cultura, etc.”.

Corresponde, sin dudas, su organización contra los intereses capitalistas, contra el sistema capitalista y contra sus disposiciones represivas. Corresponde su organización contra la demagogia, la calumnia y el empoderamiento absoluto del Estado y de su moderno depositario del Poder de los monopolios –su moderno Anacleto Morones– Andrés Manuel López Obrador, con su partido, sus aliados y su clase. La clase obrera no escapa de la dominación sin organizarse para derrocar el capitalismo.