El nuevo atentado de las “federaciones estudiantiles” en la UADY contra el alumnado

10.Ago.19    Noticias nacionales
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El 8 de agosto de 2019, un grupo de alumnos egresados de la última generación de la Preparatoria 1 de la Universidad Autónoma de Yucatán, acompañados por sus padres y madres de familia, se manifestaron a las puertas de la escuela en contra del fraude y estafa de las que fueron víctimas el pasado 11 de junio por parte de la Sociedad de Alumnos de este plantel, encabezada por el alumno Héctor Monroy, miembro de la Nueva Federación Universitaria (NFU).

En la fecha antes citada, los padres de familia acudieron junto sus hijos a la fiesta de graduación que año con año realiza la escuela para los alumnos de tercer grado. Se llevaron una gran sorpresa y terrible decepción cuando notaron que la fiesta no correspondía a la cantidad de 390 pesos que cada persona pagó por el evento: espacio sin la capacidad suficiente para las más de 5000 personas, sillas y mesas en mal estado, platillo incompleto (solo se les dio una diminuta pechuga de pollo, con algo de ensalada y un pan), local sin decoración, etc. Desde luego, que el evento estaba por muy debajo de los casi 2 millones de pesos que los alumnos y sus padres, con mucho esfuerzo en algunos casos, recaudaron para darles a sus hijos un buen recuerdo de su último año en bachillerato.

Por si esto fuera poco, a las pocas horas de conocerse el fraude, llegó la noticia de que el responsable de la organización del evento, Héctor Monroy, se encontraba de vacaciones con su familia y su novia en Canadá. Tal como los peores casos de políticos y funcionarios de la burguesía, huyó antes de que la masa estudiantil pudiera encararlo por lo que había ocurrido, desde luego que se fue con el dinero que estaba destinado para la realización del evento.

Fue por ello, que el 8 de agosto, los afectados se reunieron a las puertas de la Prepa 1 para exigir al alumno que saliera a dar una explicación, o en todo caso, pedir una reunión con la directora de la escuela para que pudiera intervenir de un modo u otro, ya que este individuo no solo continúa asistiendo a clases como si nada pasara, sino que sigue ostentando el cargo de presidente de la Sociedad de Alumnos sin ninguna clase de consecuencia por sus actos y sin que ninguna autoridad académica esté haciendo algo al respecto.

Al presentarse un grupo de padres y madres de familia junto sus hijos, el encargado de vigilar la entrada de la puerta les negó el acceso. Tampoco quiso hacerles pasar al despacho de la directora argumentando que “no se encontraba” en ese momento, siendo que la escuela deja de operar hasta poco más de las 6 de la tarde. Se negó también a pasarlos con la secretaria de la directora para sacar una cita, en otras palabras, las autoridades de la escuela ya estaban alertadas de la situación y dieron instrucciones a los trabajadores para impedir a los afectados hablar con cualquier responsable.

Para los padres, la opción legal está casi por completo cancelada, ya que, al ser un menor de edad, no se puede acusar penalmente a Monroy por el fraude cometido, únicamente se puede meter una denuncia civil, la cual tomaría demasiado tiempo y resultaría bastante costosa para unos padres de por sí ya agraviados económicamente. Por lo tanto, la Federación de Jóvenes Comunistas insistimos a los padres y alumnos que no cesen de presionar a las autoridades hasta que esta situación se resuelva y los culpables sean castigados, tanto los ejecutores como los que encubren.

No es la primera vez que en la UADY se presentan este tipo de situaciones relacionadas a líderes estudiantiles porros y corruptos. En años anteriores se han dado casos similares en las facultades de Antropología, Economía y Derecho, en que los alumnos que se jactan de ser representantes de los estudiantes no son más que representantes de sus propios intereses económicos y de sus aspiraciones políticas, llegando a gigantescos desvíos de recursos y a violencia gansteril, todo con la protección de las respectivas direcciones de las escuelas a las que pertenecen e incluso de la misma Rectoría.

Lo ocurrido en la Preparatoria 1 es el vivo ejemplo de lo que ocurre cuando se les otorga el poder a las llamadas “federaciones estudiantiles”. Estas organizaciones porriles y gansteriles son el lugar donde anidan los huevecillos de los partidos de la burguesía. Ninguna de ellas se salva de la acusación, llámense Federación Estudiantil de Yucatán (FEDY), Nueva Federación Universitaria (NFU) o la de reciente creación Federación Estudiantil “Independiente” (FEI). En todas y cada una de ellas se encuentran los cuadros y futuros dirigentes los partidos burgueses (PAN, PRI, Morena, etc.).

Semilleros de criminales que están dispuestos a todo para conservar sus cotos de poder entre sus compañeros y ganarse sus privilegios entre los partidos de la patronal como mercenarios realizando el trabajo de intimidación y cooptación entre el alumnado. Las recompensas pueden ir desde unas gratificaciones en especie como celulares, alcohol y drogas, pasando por permitírseles apropiar de una tajada del botín obtenido, como es el caso que hoy nos compete, hasta cargos en las esferas políticas. Personajes nefastos en la vida política local, como Nerio Torres y Mauricio Sahuí, pertenecieron a estas agrupaciones y que dan fe de lo que aquí se describe.

La tarea de los alumnos no debe solo la de extirpar estas agrupaciones de las representaciones estudiantiles, sino democratizar la vida interna de la Universidad, exigir una educación científica y popular, que reconozca el papel de los trabajadores en su sostenimiento y que se comprenda que, mientras no se modifique el sistema económico existente y se construya el socialismo-comunismo, la Universidad seguirá en manos de quienes la manejan según los intereses empresariales y monopólicos, que son los que las mantienen sometidas a representantes porros que hacen y deshacen según se les ordene por la burguesía, sin importar los derechos de los estudiantes ni los sacrificios realizados por sus padres.

Por lo tanto, mientras el capitalismo se mantenga, no se puede dar tregua a la lucha por acabar con el dominio de las organizaciones estudiantiles burguesas dentro de la Universidad. La necesidad de crear una organización estudiantil independiente es otra tarea más en la construcción del socialismo y del poder obrero, una organización que responda a los intereses de la masa estudiantil y que pueda arrebatarles el poder a las organizaciones estudiantiles de los capitalistas. Y para ello deberá contar con la participación de la juventud en su conjunto, organizada en la Federación de Jóvenes Comunistas y por su vanguardia, el Partido Comunista de México.