El PCM rechaza la ampliación del periodo de gubernatura en Baja California

Comité Regional del PCM en Baja California
02.Ago.19 :: Noticias nacionales

La imposición del nuevo periodo de mandato, las nuevas formas de fraude electoral y de los propósitos de las cámaras empresariales reflejan los fines de la burguesía.



El Partido Comunista de México manifiesta su rechazo a la reforma realizada por el Congreso del Estado de Baja California y que amplía el periodo de la próxima gubernatura estatal de 2 a 5 años. Esto en una acción conjunta de los legisladores de PAN, PRI, PRD, PT, Morena, MC y Transformemos (PES). Afirmamos que la burguesía conduce el país a su gusto e interés: bajo la modalidad de un gobierno de unidad nacional y donde las nuevas autoridades no están sujetas a viejas formalidades.

La reforma demuestra el cada vez más estrecho margen de intervención de la población trabajadora en los ámbitos de decisión que la democracia burguesa permite. En México sólo los monopolios y la burguesía imponen su voluntad y/o dirimen diferencias a su interior por los medios a su alcance: tribunales electorales, Suprema Corte de Justicia (SCJN), INE, cámaras legislativas, componendas intra-partidarias, etc. Y así se enfatiza la existencia de una dictadura de clase.

El hecho de que los actuales partidos con registro no representan a la clase obrera y los sectores populares queda manifiesto en el alto índice de abstención, oficialmente del 70%, y la escasa cantidad de votos contabilizados para los dos grandes candidatos empresariales: aproximadamente 382 mil votos para Jaime Bonilla (Coalición PT-Morena-PVEM-Transformemos) y 175 mil votos para Oscar Vega (PAN). ¡En un estado donde el padrón electoral alcanza prácticamente los 3 millones de votantes!

La reforma al artículo octavo transitorio de la Constitución de BC exhibe las prácticas ordinarias del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador: presidencialismo, pactos y despotismo al tenor de la frase “me canso ganso”. La reforma muestra que la defensa de la constitución y la democracia que alega el PAN, oposición y cómplice de Obrador, es apenas defensa estricta de sus propios términos y desempeño del papel que le corresponde en el nuevo juego democrático.

La demagogia de AMLO encuentra réplica y cobertura en la demagogia que desborda todos los rincones del Poder de los Monopolios: en la “institución” podrida que es Porfirio Muñoz Ledo; en los planteamientos de Marko Cortés (PAN); en el rasgar de vestiduras e impotencia de gestos por parte de los lideres morales de la vieja (PRD) y nueva (Morena) socialdemocracia; o en los juicios de representantes monopólicos como Alfonso Romo y su delfín presidencial Tatiana Clouthier, etc.

El próximo gobierno de Jaime Bonilla, sea de 2 ó 5 años, será un gobierno contra los trabajadores, los migrantes, los campesinos en dificultades y los sectores populares. Como aquellos encabezados por el PAN durante tres décadas. Será un gobierno de avasallamiento, austeridad en beneficio de los millonarios, autoritarismo y demagogia; uno 100% pro-patronal y pro-empresarial, desde Tijuana hasta el último punto norte de la península. Eso es lo que subrayamos.

La imposición del nuevo periodo de mandato, las nuevas formas de fraude electoral y de los propósitos de las cámaras empresariales en BC y el gobierno de AMLO reflejan los fines de la burguesía, o al menos de una parte mayoritaria de la misma; resultado de la correlación de fuerzas en esa clase social. Es la imposición de un gobierno burgués de unidad estatal, visible en la ratificación de la reforma por el Congreso del Estado, el rechazo de la SCJN a las impugnaciones del Cabildo de Tijuana y Mexicali, la maniobra de Kiko Vega de no publicar la reforma, la colaboración tácita de los partidos con registro y la integración en el nuevo gobierno de diversas figuras del PAN, tal como sucede en la 4T.

A los obreros, a las obreras, a los trabajadores en general y sectores populares les invitamos a ver en lo ocurrido la existencia de una democracia de unos cuantos, y con ello la necesidad de no sólo protestar contra la medida en particular sino contra todo el estado de cosas que impone la burguesía; a organizarse con independencia de clase. Sólo con un Poder Obrero se podrá decidir sin simulación en todos los temas de la sociedad y desde el interés primordial de los explotados y subordinados de hoy.