A toro pasado… Salarios inmorales

26.Jul.19    Noticias nacionales - Columnas
    ()

Si AMLO quiere combatir los salarios inmorales, debe comenzar por devolverle al trabajador el poder adquisitivo de su salario.


Estando de acuerdo en que es inmoral que en las dependencias del gobierno federal haya puestos con sueldos que rebasen en varias decenas de veces el salario mínimo y que dichos sueldos deben ser regulados de una manera más estricta, modificando la ley las veces que sea necesario hacerlo, creemos que la verdadera inmoralidad salarial radica en el nulo poder adquisitivo que tiene el salario mínimo.

Si de verdad López Obrador quiere combatir los salarios inmorales, debe comenzar por devolverle al trabajador el poder adquisitivo de su salario. Pues el verdadero salario inmoral es el salario mínimo. Y eso no se ve en las prioridades del actual presidente de México.

Durante el sexenio de EPN la pérdida del salario real, fue de más del 13% de su poder adquisitivo y este no se recuperó ni siquiera con el incremento que autorizó el gobierno federal para el 2019, aunque haya sido de entre el 11% y el 16%; y el salario mínimo es siempre inferior al salario real. De manera que un trabajador de salario mínimo para poder adquirir la canasta alimentaria recomendable tendría que trabajar jornadas de más de 24 horas; y eso que, según datos de la OCDE, México es ya el país donde más horas se trabajan por año con un promedio 2,255 horas. Por lo que en la actualidad el 68% de la población no pude vivir sólo del producto de su trabajo, depende de subsidios, remesas y de los programas sociales para completar sus ingresos y superar la línea de miseria.

Eso lo sabe el gobierno federal, por tal razón ha reforzado los programas sociales ya establecidos por los gobiernos anteriores, y justamente por lo explicado anteriormente estos subsidios ahora se entregan directamente a sus beneficiarios, aunque de esa manera no cumplan el objeto social de su creación. Así mismo el actual gobierno federal ha creado sus propios programas sociales, como el de Jóvenes Construyendo el Futuro, con el que subsidia con cientos de millones de pesos el desempleo de dos millones de jóvenes con salarios por debajo del mínimo legal, en favor de los grandes monopolios.
Estos parches demuestran que la nueva administración no tiene entre sus objetivos la verdadera solución para los problemas de la clase trabajadora, y que sólo pretende contener el descontento social que sigue acumulándose.

No es el poder adquisitivo de los trabajadores, una preocupación para el gobierno socialdemócrata.
Así las cosas, aunque López Obrador se conduela de la necesidad y la pobreza del pueblo trabajador, su posición moral ante los exorbitantes sueldos de los altos funcionarios de las dependencias federales es sólo demagogia.