¿Para quién fue el informe del 1 de julio?

El Comunista
03.Jul.19 :: Opinión

AMLO insistió en que gobernaba para todos los mexicanos y no sòlo para una facción, negando que en realidad gobierna para los empresarios.



El 1 de julio en el zócalo de la CDMX López Obrador rindió el primer informe de gobierno, a un año de su triunfo en las elecciones, con lo que confirma lo que hace un año advertimos los comunistas, que desde el triunfo electoral empezó a ejercer el poder que le habían otorgado los grupos monopólicos que decidieron apoyarlo por considerar que ante el creciente conflicto social que había surgido en los últimos años se requería una nueva forma de gestionar el capitalismo, disfrazándolo con un rostro humano pero que en nada mengua la barbarie de la explotación y la miseria en que vive la clase obrera.

Durante el informe insistió en que gobernaba para todos los mexicanos y no solo para una facción, negando que gobernaba para los empresarios al decir que era posible “separar el poder político del económico”. Estas ideas fueron ataviadas con el discurso de la unidad nacional en contra de los intereses extranjeros y por el bien de todo México, con lo que se daba a entender que los avances de su gobierno han beneficiado a todos los mexicanos. No obstante, la realidad es otra y no se trata ni siquiera de criticar si son verdaderos o falsos los datos que dio López Obrador, pues el problema de fondo es que detrás de todo su discurso, a quien verdaderamente le rindió informe fue a los monopolios que decidieron apoyarlo, y a los que en realidad sirve.

Suponiendo que fuera verdad la recuperación de la producción de PEMEX y el aumento en la recaudación fiscal (que se centró en los pequeños propietarios y profesionistas y no en los grandes monopolios), el resultado es benéfico para el Estado, lo que no significa que por esto sea benéfico para los trabajadores. Pero además se dieron medidas como la austeridad republicana que afectaron directamente a los trabajadores con el objetivo de fortalecer las finanzas del Estado, los despidos de miles de trabajadores al servicio del Estado y de empleados en empresas subcontratistas son muestra de que estas fueron medidas anti populares. Junto a esto medidas como el cortar la pensión a los expresidentes y disminuir los salarios de altos funcionarios se presentan como un logro para el conjunto de los mexicanos.

La realidad es que estas medidas sirvieron para fortalecer a los empresarios, pues el ahorro logrado con la austeridad republicana, que en realidad es la continuación de los recortes de la política neoliberal que dice combatir MORENA, fueron a beneficiar a los grandes monopolios con programas como Jóvenes Construyendo futuro que regala a los empresarios la fuerza de trabajo de millones de joven cuyos trabajos precarios son pagados con la exacción de los impuestos pagados por los trabadores. Pero además el informe contenía elementos que, sin mediar el velo del “bien de todos los mexicanos”, estaban dirigidos a los empresarios, por ejemplo afirmar que creció el número de exportaciones y que se ha respetado la autonomía del Banco de México.

A los argumentos presentados se podría objetar que López Obrador afirmó que ya no se condonaban impuestos a empresarios, lo cual es en parte falso pues todavía este año los monopolios se beneficiaron de esto. Sin embargo, la riqueza de las empresas se gesta con base en la explotación de los trabajadores y no de la evasión de impuestos, este es un elemento complementario. Mientras exista la base económica sea capitalista los beneficios del crecimiento económico de un país son para los monopolios y no para los trabajadores, y por tanto es falsa la afirmación de López Obrador de que existe una “más justa distribución de los ingresos en México”. Los comunistas no aspiramos a esto, sino a la socialización de los medios de producción y la desaparición de la explotación asalariada.

Por si estos argumentos fueran insuficientes para pensar que el gobierno de obrador es anti obrero y anti popular, hay que sumarle que ha continuado fortaleciendo los instrumentos represivos con la militarización del país disfrazada de la Guardia Nacional e implementando el Plan Nacional de Seguridad. Contrario a lo afirmado por López Obrador, continúa el asesinato y la desaparición de luchadores sociales, la represión contra la oposición a mega proyectos y contra los obreros que protestan.

En resumen podemos decir que el informe del 1 de Julio estuvo dirigido a los monopolios que optaron por la gestión socialdemócrata del capitalismo encarnada en López Obrador, para estos el resultado del gobierno ha sido positivo pues se lograron imponer recortes presupuestales, despidos, acuerdos económicos internacionales (T-MEC), a la Guardia Nacional y demás medidas favorables para los empresarios. En este mismo sentido, y siendo irreconciliables los intereses de los empresarios y los trabajadores, el informe demuestra la continuidad de las políticas anti obreras y populares que son revestidas con los proyectos asistencialistas con que el Estado está fortaleciendo una relación corporativa directa.