Samir Flores y la represión en contra de los luchadores sociales

Fernanda Larrainzar
04.Abr.19 :: Noticias nacionales

No es casualidad que sucediera el crimen político contra Samir días después de la visita de Andrés Manuel López Obrador a Cuautla, donde señaló a los opositores como radicales de izquierda y conservadores.



Samir Flores, líder de la comunidad de Amilcingo, Morelos, fue asesinado el miércoles 20 de febrero a las 5 a.m. afuera de su domicilio. Samir encabezó desde hace años la lucha en contra del Proyecto Integral Morelos (PIM), proyecto que incluye una termoeléctrica, un gasoducto y un acueducto. A su entierro acudió una comisión del Partido Comunista de México para expresar la solidaridad y reafirmar los lazos con organizaciones y comunidades que luchan contra los megaproyectos.

El pueblo entero se volcó a despedir a Samir, los niños acudieron con sus uniformes escolares, una banda acompañó el cortejo del domicilio familiar al panteón municipal. El recorrido fue también un acto político, de repudio, de homenaje a la labor comunitaria de Samir, quien además fuera delegado al Congreso Nacional Indígena (CNI). La presencia de Ignacio del Valle del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), quien fuera preso político por oponerse a la construcción del aeropuerto en Atenco, y de María de Jesús Patricio quien fuera la candidata indígena para el proceso electoral de 2018 y electa vocera del Consejo Indígena de Gobierno (CIG), ambas presencias muestran la solidaridad, la unión, la fuerza de quienes resisten y luchan.

No es casualidad que sucediera el crimen político contra Samir días después de la visita de Andrés Manuel López Obrador a Cuautla, donde señaló a los opositores como radicales de izquierda y conservadores, y días antes de la consulta para validar el PIM. Unos sicarios, matones a sueldo, o sea paramilitares, fueron quienes ejecutaron el crimen, y la Fiscalía de Morelos no ha hecho más que tratar de ocultar al culpable, apareciendo y desapareciendo pruebas para criminalizar al compañero Samir. La comunidad lo tiene claro, exige justicia por el asesinato y responsabiliza al Estado.

La consulta se realizó bajo hostigamiento de policías vestidos de civil que tomaban fotos y video a los inconformes, con detenciones arbitrarias. La consulta está manchada con la sangre de Samir, así son las consultas “democráticas” del nuevo gobierno que aplica para imponer a rajatabla el poder de los monopolios, porque los beneficiados son empresas, las firmas españolas Elecnor, Enagas y Abengoa. Consultas desinformadas, excluyendo de la votación a las comunidades afectadas, sin mediación del INE, así son las consultas del gobierno de Morena.

El PIM es parte del desarrollo industrial en la zona oriente del estado de Morelos, prueba de ello es la recién inauguración de una planta del grupo francés Saint-Gobain, productora de vidrio de alta tecnología para los sectores de la construcción y automotriz, la más grande del continente americano. Este proyecto traerá riqueza a las empresas pero a costa del empobrecimiento de los pueblos, de su explotación.

La imposición de este proyecto de muerte seguirá chocando con quienes se oponen a la desgracia, al despojo, a quedarse sin agua, sin tranquilidad para sus pueblos. Este próximo 10 de abril se cumplen cien años del asesinato del General Emiliano Zapata, ya se anuncia una movilización nacional contra los proyectos de destrucción y muerte en Chinameca, Morelos, ahí estaremos los comunistas para reforzar la lucha contra los monopolios, contra las políticas antipopulares y antiobreras de Andrés Manuel López Obrador y Morena.