Dificultades para decir la verdad sobre el gobierno de López Obrador

Ángel Chávez
26.Mar.19 :: Opinión

Con el ascenso de la nueva socialdemocracia los monopolios han recompuesto su hegemonía, han logrado que continúen las políticas antiobreras y antipopulares.



El reconocido escritor alemán Bertolt Brecht en su texto “Cinco dificultades para quien escribe la verdad” expresa que estas dificultades son: tener valor para expresar la verdad, la sagacidad para reconocerla, el arte de hacerla manejable como arma, el juicio de escoger a las personas en cuyas manos resulta más eficaz y la maña de propagar la verdad. Además de esto, con gran claridad clasista añade una advertencia que hoy es de gran relevancia para la lucha de los comunistas en México: “Tales dificultades son grandes para quienes escriben bajo el fascismo, pero existen también para los desterrados o prófugos y son válidas hasta para los que escriben en los países de la democracia burguesa.” De esta forma Brecht sigue a Lenin en reconocer que la república burguesa más democrática no puede ser otra cosa que una máquina de represión de los trabajadores por el capital.

Con el ascenso de la nueva socialdemocracia los monopolios han recompuesto su hegemonía, han logrado que continúen las políticas antiobreras y antipopulares, los recortes presupuestales, el aumento de los combustibles, el encarecimiento del nivel de vida, los despidos, la aprobación de la guardia nacional, el apoyo a la ZEE y el tratado de libre comercio, por citar algunos ejemplos. Para recomponer su hegemonía el disfraz utilizado fue el de un gobierno a favor del “pueblo” y afirmar que el resultado de la elección fue por fin la llegada de la democracia.

Aun partiendo de que la democracia burguesa hubiera llegado, no es motivo para que los comunistas nos coloquemos a favor de tal gobierno, pero el caso es que ni siquiera se puede afirmar que existe una democracia burguesa plena (que es siempre la democracia de los monopolios) si se piensa por ejemplo en la ley electoral que impide a las fuerzas políticas comunistas acceder a utilizar la forma de lucha electoral. El caso es que ante el montaje que han efectuado los empresarios en torno al gobierno de López Obrador, la verdad sobre este gobierno (la continuidad de la dictadura de los monopolios) es difícil de identificar para quienes no mantienen un sólido punto de vista clasista, es decir, la dificultad de la sagacidad para identificar la verdad se hace presente, tanto más cuanto la socialdemocracia intenta disfrazar la explotación capitalista.

Entre aquellos que logran identificar la verdad hay quienes no tienen el valor para expresarla, y no alegan el temor a la represión sino el temor a alejarse de las masas trabajadoras, que a su forma de ver, están comprometidas con el apoyo a López Obrador. La falta de valor para expresar la verdad ha llevado a múltiples fuerzas políticas y organizaciones que se consideran socialistas a estar a la cola del gobierno burgués de MORENA, lo que podría ayudarles un momento para estar aparentemente vinculados a las masas de trabajadores. No obstante lo que no ven es que esta acción no contribuye a la lucha contra el socialismo y más bien llevará a que con sean arrastrados con el desplomen de la gestión socialdemócrata.

Hay quienes acusan al PCM de izquierdista y sectario por poseer la sagacidad de identificar la verdad y tener el valor de expresarla, alegan que nuestra política de confrontación al gobierno burgués de López Obrador nos alejará de los trabajadores. Estas fuerzas parten de la errónea idea de que no contamos con el arte de hacer la verdad manejable como arma. En otras palabras, impulsar la lucha contra el actual gobierno no implica para nosotros el reñir con los supuestos más de 30 millones de votantes que apoyaron a Obrador, esto porque parte de esa votación fue impulsada por las organizaciones clientelares (tanto del PRI, PES, PT y MORENA) que se sumaron, luego porque de entre los votantes hay un alto número que expresa más bien el deseo de cambio de la situación actual que el compromiso con Obrador.

De entre los votantes que apoyaron a MORENA hay quienes se están dando cuenta de la continuidad de la política anti obrera y popular. Pero al arte de usar la verdad está más vinculado a la forma de hacer labor entre las masas ayudando a que descubran que la situación deplorable que viven los trabajadores y la continuación de la agresión contra ellos no es evitable con el gobierno de MORENA.

A nuestro juicio, aquellos en quienes resulta más eficaz la verdad sobre el actual gobierno son la clase obrera y los sectores populares. Donde quiere que se encuentre la clase obrera debemos propagar la verdad, a quienes se encuentren fuera de los sindicatos, en sindicatos “charros”, los que están en sindicatos clasistas, a los sectores populares empobrecidos, a los trabajadores burócratas despedidos, a los maestros que reemprenderán su lucha.

Sobre la maña para propagar la verdad hay que decir que si bien por ahora nos encontramos en un contexto distinto al de la dictadura fascista que enfrentó Brecht, no por esto se requiere menos maña. Por ejemplo, hay que decir que debemos tener la habilidad de expresar la verdad para aquellos trabajadores que no poniendo su plena confianza en que el actual gobierno ejercieron su voto para que algo cambiara, porque si no expresa con maña la verdad de que continuidad de la opresión puede hacer que en lugar de que avancen a formar parte de la lucha revolucionaria se desencanten de las posibilidades de transformar la situación en que viven. Hay que expresar la verdad de forma tal que invite a la lucha, que sea faro de la insumisión.

En estos momentos decir la verdad implica demostrar que todo aquello que hace infeliz a los millones de trabajadores que todo lo construyen y todo lo mueven, tiene su explicación en la explotación capitalista y su resolución no puede ser otra que desarrollar la contradicción entre el trabajo y el capital (confrontando por igual cualquier tipo de gestión incluida la actual socialdemocracia) para que se resuelva a favor de los trabajadores.