2019: Por un movimiento estudiantil de nuestra clase

Ismael Alejandro
09.Feb.19 :: Juventud

Queremos una educación que apunte a resolver los problemas de la mayoría de la sociedad, una educación al servicio del pueblo trabajador.



Como bien se mencionó en el anterior número de El Comunista, el 24 de noviembre del año pasado, jóvenes estudiantes de todo el país se reunieron en la capital convocados por la Federación de Jóvenes Comunistas para participar de su Conferencia Política del Movimiento Estudiantil. Este inicio de año trae consigo la necesidad de continuar y reforzar los trabajos planteados en esta primera reunión, sobre todo de cara al nuevo panorama político que representa el gobierno de López Obrador.

Durante las elecciones pasadas, una parte de la población estudiantil dejó entrever su hartazgo a través de su simpatía con la candidatura de AMLO; un hartazgo producto de las repercusiones directas que tiene la crisis económica del sistema capitalista sobre nuestras condiciones como estudiantes y trabajadores. Sin embargo, han tenido lugar hechos como el de la reducción del presupuesto destinado a las universidades públicas, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2019. Aún después de reconocer el “error”, tras haber sido blanco de las críticas, esto sigue suponiendo una disminución, incluyendo además el caso del Conacyt. A pesar del aumento de 500mdp sigue existiendo una diferencia de 2,499mdp con respecto al año pasado.

Ésta y otras contradicciones a lo prometido en campaña evidencian que ya se trate de Morena o cualquier otro partido burgués la educación pública se vuelve cada vez más insostenible para el capitalismo. Por el contrario, existe mayor interés en nutrir, a costa de ésta, proyectos como lo son “Jóvenes Construyendo el Futuro” y la invitación a la juventud a conformar parte de la Guardia Nacional, las cuales no benefician más que a la clase en el poder.

Ahora más que nunca es necesario romper con las diferentes tendencias políticas y sus organizaciones estudiantiles apadrinadas dentro de nuestras escuelas. Por ello, la Federación de Jóvenes Comunistas apuesta por un movimiento estudiantil sensible de las necesidades reales de nuestra clase, que permita a la gran mayoría de jóvenes estudiantes sumarse por verse identificados con su política, y que jamás se olvide de señalar y arremeter contra nuestro enemigo, sea cual sea la forma que tome.

Luchamos por una educación verdaderamente pública en la que sea el Estado el responsable total, oponiéndonos a cualquier intento de privatización. Luchamos también para que el costo de materiales, alimentación y transporte quede cubierto, asegurando a cualquier joven la posibilidad de una educación que sea científica e integral. Luchamos para que se tomen en cuenta los elementos que permitan el desarrollo pleno de la juventud, como el deporte, las artes, la recreación o la cultura, entre otras, y para que se ofrezca lo necesario para el aprendizaje: conservación, ampliación y mejoramiento de la infraestructura, así como la seguridad en las condiciones pedagógicas y materiales a los trabajadores de la educación.

Y por supuesto, una educación ligada al trabajo, en la que se reconozca al servicio social y las prácticas profesionales como lo que son: un trabajo, y se les remunere como tal. Luchamos, asimismo, para que se asegure un puesto laboral al finalizar los estudios. Queremos una educación que apunte a resolver los problemas de la mayoría de la sociedad, una educación al servicio del pueblo trabajador.