Si no hay poder obrero, no hay cambio verdadero

El Comunista
04.Feb.19 :: Noticias nacionales

Entrevista a Pavel Blanco, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Mèxico, publicada en Rizospastis, órgano central del Partido Comunista de Grecia-KKE



Con motivo de su reciente presencia en Grecia, hemos hablado con el camarada Pavel Blanco Cabrera, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de México, sobre la situación en su país, sobre las nuevas ilusiones creadas por la “izquierda” del gobierno de Obrador, las tareas que priorizan los comunistas en un enorme país con casi 130 millones de habitantes y decenas de millones de inmigrantes en los EE.UU., un miembro del G-20 y la segunda economía más desarrollada de América Latina.

La entrevista ha sido la siguiente:

La burguesía de México logró atrapar a la mayoría del pueblo en las últimas elecciones y así desde el 1 de diciembre estará instalado el gobierno socialdemócrata de Andrés Manuel López Obrador. ¿Qué espera el Partido Comunista de éste nuevo gobierno burgués que se quiere presentar como de izquierda?

En primer lugar agradecemos a Rizospastis, órgano central del Partido Comunista de Grecia, la oportunidad de la entrevista, de poder transmitir algunas ideas y acciones de los comunistas de México y que permiten aclarar algunas confusiones que se divulgan fuera de México sobre lo que aquí pasa, sobre el estado de la lucha de clases.

Efectivamente, el resultado electoral del 1 de Julio, donde resultó ganador absoluto MORENA, el partido de la nueva socialdemocracia y su candidato López Obrador, es presentado como un triunfo de la izquierda. Pero no es así, ni lejanamente. Por supuesto que debemos hacer un balance del significado de ese tipo de gobiernos, y con ellos lo que se favorece es al capital, se llamen progresistas, de izquierda, socialdemócratas, y son parte de la dominación de clase de la dictadura de la burguesía.

El programa y las alianzas –incluye un partido de la extrema derecha, el Partido Encuentro Social- que le han permitido a Obrador ganar las elecciones, tienen un carácter antiobrero y antipopular, pues en primer lugar lo que buscan es gestionar el capitalismo, no concluirlo, pero además profundiza en algunas cuestiones que gestiones neoliberales no lograron, por ejemplo, la renegociación con la administración Trump del TLCAN, ahora rebautizado USMCA, la aplicación de la Iniciativa Mérida demandada hace años por el Comando Sur de los EEUU, a través de la Guardia Nacional, cruentas medidas para desvalorizar el trabajo, pero sobre todo dos cuestiones fundamentales: 1) Mecanismos de contención social, desmovilizando y controlando y 2)relegitimación del Estado y la dominación de clase de la burguesía, remozando la fachada democrática.

Es interesante detenerse en la renegociación del TLCAN, donde Trump pasó por alto al Presidente saliente Peña Nieto, y negoció directamente con Obrador, que aún no tomaba posesión. El texto del nuevo Tratado aún no se conoce, está en manos del poder legislativo, pero si queda claro que se debe sobre todo a la presión de la industria automotriz norteamericana ante Trump, debido a que las autopartes chinas estaban dominando el mercado y entraban vía México. Es un alineamiento de Obrador con Trump en la corriente proteccionista del capitalismo.

Además será la continuidad de ataques a los derechos y conquistas de toda la clase obrera de América del Norte y beneficios y superganancias para los monopolios de México, EEUU y Canadá.

Es lamentable que en el mundo se considere que hay un giro a la izquierda en México, y se llevaran una decepción como la que sufrieron con Syriza. Neoliberal o socialdemócrata, mientras no se rompa con el capitalismo se gobernará a favor de los monopolios, de la explotación, de la barbarie, de la infelicidad de la clase obrera y de los pueblos. El Partido Comunista de México no se dejará atrapar por el falso dilema de tener que elegir entre una u otra gestión del capitalismo, sino a pesar de las dificultades reivindica con optimismo que el socialismo-comunismo es el camino necesario para los grandes problemas nacionales de México y la solución a los sufrimientos de la clase obrera de nuestro país.

¿Cuáles frentes de lucha prioriza el PCM en el trabajo dentro de la clase obrera y las capas populares?

Acaba de realizarse nuestro VI Congreso en agosto pasado y decidimos poner todos nuestros esfuerzos en la clase obrera, el trabajo sindical, la juventud trabajadora y la mujer trabajadora.

Un asunto sobre la juventud trabajadora: Obrador estableció acuerdos con las asociaciones empresariales que agrupan a casi todos los monopolios, y construyó una propuesta para el agobiante problema del desempleo, que es terrible. Propone que dos millones de jóvenes trabajen para los distintos monopolios, pero que su salario, llamado beca, sea con cargo al presupuesto social; tales empleos son trabajo precario, sin derechos, sin seguridad social, sin aguinaldo ni vacaciones, sin cotización para la vivienda. Una brutal medida de desvalorización del trabajo y además una cuota de superganancia para el capital. Además busca que esos dos millones de jóvenes queden organizados corporativamente por MORENA y el nuevo gobierno.

Pero volviendo; en el PCM como partido de la clase obrera tenemos muy claro que el proletariado es la clase que llevará adelante el proceso revolucionario, y hemos ratificado como prioridad el organizarle sindical y políticamente. En el asunto de la mujer trabajadora dimos también un paso adelante, al adoptar unas tesis sobre la emancipación de la mujer que eluden cualquier manifestación de feminismo y colocan la cuestión de clase.

Estamos trabajando para que a fines del 2019 se pueda realizar un encuentro de sindicatos, corrientes sindicales y trabajadores en lo individual, de varias ramas de la producción y los servicios para dar vida a una organización militante que con firmeza clasista confronte al capital en cada centro de trabajo y de paso a un periodo de concentración y una etapa de vigorosa lucha obrera.

También tenemos la prioridad de los trabajadores migrantes, tanto mexicanos en EEUU, como de otras nacionalidades en el territorio mexicano, en ello estamos trabajando también.

¿Qué dificultades encuentra el PCM y que pasos positivos se dan?

Las dificultades son variadas, pero hay que afrontarlas porque tenemos la necesidad de un Partido Comunista fuerte para desarrollar la tarea revolucionaria. La primera dificultad tiene que ver con la organización del movimiento obrero y sindical, ese es el quid, el talón de Aquiles no solo del PCM sino de la propia clase obrera mexicana, pero nuestra ventaja, y han pasado muchas décadas para que lleguemos a tal conclusión es que tenemos un rumbo claro.

Cuando los asuntos ideológicos se esclarecen la posibilidad de intervenir adecuadamente en la lucha de clases se potencia. Hoy estamos en esa condición.

Tenemos una buena juventud comunista, que está interviniendo en la lucha estudiantil.

En general la principal dificultad la afrontó el VI Congreso y que consiste en masificar la intervención del PCM entre la clase obrera y los sectores populares, intervención que es ideológica, política y organizativa, en el terreno de las luchas concretas cotidianas y de los objetivos históricos revolucionarios.

Por otro lado en 2019 se cumple un siglo de que surgiera la Sección Mexicana de la Internacional Comunista, y tenemos también un compromiso con nuestra propia historia: los comunistas, el Partido Comunista fue, y será, la fuerza revolucionaria que va a transformar a México, y como situamos en nuestra consigna el 1 de Diciembre, día que tomó posesión Obrador, y día que el PCM se movilizó para oponerse a sus medidas antiobreras: Si no hay poder obrero, no hay cambio verdadero.