El trabajo doméstico y la seguridad social en México

Isaías Cisneros
02.Feb.19 :: Obrero Sindical

El 95% de quienes se dedican al trabajo doméstico son mujeres y con un total de 4.5 millones de trabajadoras, representan el 10% de la Población Económicamente Activa femenina, en donde la gran mayoría no cuenta con seguridad social.



El derecho de la seguridad social fue un logro adquirido por la lucha de los obreros y campesinos en la Revolución democrática-burguesa de 1910, consignada por la burguesía en el Artículo 123 de la Constitución de 1917. Sin embargo, el trabajo del hogar es una labor que se reconoce muy poco socialmente y jurídicamente.

La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 331, define como trabajadores domésticos como “los que prestan los servicios de aseo, asistencia y demás propios o inherentes al hogar de una persona o familia”. En nuestro país hay alrededor de 2.3 millones de mujeres proletarias que se dedican a este trabajo, de las cuales aproximadamente 3, 359 trabajadoras están registradas ante el institución Mexicano del Seguro Social (IMSS).

¿Qué es la Seguridad Social?

Es la protección que otorga el Estado a las personas para asegurar el acceso a la asistencia médica y garantizar un ingreso económico en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes de trabajo o maternidad.

¿Cuál es el problema de las trabajadoras domésticas y la Seguridad Social?

Las leyes burguesas mexicanas determinan que sólo a través de la “voluntad” del patrón las trabajadoras domésticas pueden registrarse en las instituciones de seguridad social, es decir, que si quiere puede registrarlas y si no, carece de consecuencias. En los últimos años, varias mujeres proletarias a través de los mecanismos jurídicos han tratado de que se obligue al patrón a registrar a sus trabajadoras, sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nació (SCJN, máximo tribunal en México) ha desechado estas inconformidades, emitiendo resoluciones donde argumenta que “la ley es clara al decir que el registro es de manera voluntaria”.

¿Existen impedimentos para que una trabajadora doméstica pueda registrarse en el IMSS?

En caso de que el patrón tenga la voluntad de registrar a las trabajadoras domésticas existen impedimentos que el IMSS establece para que no se realice:

• Que tenga alguna enfermedad preexistente. Por ejemplo: tumores malignos; enfermedades crónico degenerativas: complicaciones tardías de la diabetes mellitus; enfermedades por atesoramiento (enfermedad de gaucher); enfermedades crónicas del hígado; insuficiencia renal crónica; valvulopatías cardíacas; insuficiencia cardíaca; secuelas de cardiopatía isquémica (arritmia, ángor o infarto del miocardio); enfermedad pulmonar obstructiva crónica con insuficiencia respiratoria, entre otras.

• Que tenga enfermedades sistémicas crónicas del tejido conectivo; adicciones como alcoholismo y otras toxicomanías; trastornos mentales como psicosis y demencias; enfermedades congénitas y síndrome de inmunodeficiencia adquirida o Virus de Inmunodeficiencia Adquirida Humana positivo (VIH)

¿Cuáles son las consecuencias?

Cuando una trabajadora doméstica no se encuentra registrada a ninguna institución de seguridad social se ve afectada en las siguientes cuestiones:

1) No reciben asistencia médica por parte de cualquier institución de salud pública. Es decir, la ley establece que si adquiere una enfermedad que no es crónica, el patrón se hace responsable de la asistencia social hasta que se recupere. En cambio, si la enfermedad es crónica el patrón tiene la obligación de procurar asistencia médica por tres meses, siempre y cuando la trabajadora tenga por lo menos seis meses laborando. En caso contrario la trabajadora tendrá que ir a un hospital privado.

2) Siguiendo con lo anterior, si uno de sus familiares de la trabajadora doméstica se enferma tendrá que trasladarlos a una clínica privada. Ya que simplemente el patrón se hace responsable de la trabajadora doméstica y no de su familia.

3) No tienen semanas cotizadas, lo cual trae como resultado que si sufren un accidente de trabajo que imposibilite que siga trabajando la persona no tendrá ningún ingreso económico. De igual forma no tendrá derecho a una pensión cuando llegue a la vejez.

4) Durante la licencia de maternidad el patrón no está obligado de otorgarles días de descanso pagados antes o después del parto.

5) Sus hijos no pueden acudir a las guarderías que administra el IMSS.
Al mismo tiempo las trabajadoras domésticas se enfrentan a condiciones de explotación y miseria, pues no tienen horarios que estén regulados por la ley, sufren violencia verbal y física por parte del patrón.