Sobre la llamada Libertad Sindical

Sección Sindical del Comité Central del PCM
02.Feb.19 :: Obrero Sindical

En teoría ahora existe una garantía para la libertad sindical, pero… ¿En teoría no existía ésta garantía ya?



Uno de los temas con los que la 64 legislatura del Senado se estrenó fue el de la ratificación del convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo. Dicho Convenio obliga a los países que lo ratifican a garantizar el respeto al principio de la libertad sindical.

El Senado ha echado las campanas al vuelo, se declara ser representante de los trabajadores del país, y la bancada de Morena festeja que “no hay más contratos de protección, no más explotación de los trabajadores, bajos salarios y corrupción.” La disidencia castigada del IMSS, la disidencia impedida de participar en elecciones sindicales en el magisterio, el trabajador bajo vigilancia extrema de los supermercados, y casi cualquier obrero de casi cualquier corredor industrial del país levantará una ceja con cautela al contrastar el dicho de la bancada con su realidad. Al mismo tiempo que revisa las palabras del acuerdo para desentrañar como aprovecharlo para sí, querrá explicarse qué pretende el funcionario al dedicarle estas palabras, cuáles son las letras pequeñas, etc.

En teoría ahora existe una garantía para la libertad sindical, pero… ¿En teoría no existía ésta garantía ya? El principio de libre sindicación viene consagrado, además de este convenio recién ratificado, en los artículos 20 y 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el artículo 8 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el artículo 16 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el artículo 8 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre los Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Todos ellos firmados y ratificados por el gobierno de México, y vigentes “en teoría”. ¿Los conocerán los senadores?

También en teoría quedó incluido un artículo 364 bis en la Ley Federal del Trabajo que garantizaba la libertad sindical, así como quedaba derogado el artículo 395 desde la reforma del 2012. Ese último artículo es el que permitía que al expulsarse a un trabajador de la organización sindical se tradujese en despido de su centro de trabajo. Sin embargo en los últimos 6 años nuestros compañeros en Transportes Cuauhtémoc, Rintex, Bridgestone o el Seguro Social pueden dar testimonio de la diferencia entre lo que la ley declara y la manera en que actúan juntos los tribunales, los patrones y los sindicatos corruptos.

Si este convenio desagrada a la Coparmex, la Canacintra y el Consejo Coordinador Empresarial –lo suficiente como para tenerlo sin ratificar por 69 años-, ¿Por qué la mayoría de representantes de la burguesía en el Senado lo aprobó? Es más, ¿Por qué el propio Enrique Peña Nieto fue su proponente hace 3 años? Pues porque las leyes en México desde hace años se modifican en función de los tratados comerciales, los tratados interimperialistas, etc., tratados donde la burguesía de éste país acuerda con sus pares de otros países, pares más fuertes o más débiles, términos para disputar mercados.

En este terreno la burguesía de otros 165 países que forman parte del convenio, y más particularmente la burguesía de Canadá y Estados Unidos no están de acuerdo con que le sigan haciendo “competencia desleal” la burguesía de México. Los salarios tan cruelmente bajos de nuestro país se vuelven una ventaja comercial excepcional para los capitalistas mexicanos. Si deseaban continuar con acceso prioritario al mercado común de Norteamérica debían ajustar leyes para reducir el llamado “dumping” laboral. Es decir, “no tuvieron de otra”, pero igual la ratificación del convenio puede usarse políticamente para convencer a los obreros de confiar en el gobierno.

Si ésta ley va contra los sindicatos charros, ¿Por qué los sindicatos charros a través de su Senador por el PRI y de la CTM, Carlos Aveces del Olmo, votó a favor? Aún con lágrimas por la burguesía a la que sirve diciendo que “puede traducirse en incertidumbre en las inversiones”, lo aprobó sabiendo que en lo esencial no le va a afectar. Resulta que las jugosas prestaciones para los charros plasmados en los Contratos Colectivos no se perderán, pues no aplica la retroactividad en la ratificación del convenio 98. De ahí que no se preocupe la cúpula de la CTM, de la CROC, de la CROM, etc.

¿Cómo puede aprovecharse? De manera directa los abogados solidarios, los activistas del movimiento obrero, los sindicalistas cuentan con un recoveco más para apelar en una instancia internacional, a las que se llega usualmente después de años en agotar las instancias nacionales en largos juicios.

En la cotidianidad, la ley de ninguna manera hará que los patronos se deshagan de sus cómplices, que los parásitos lugartenientes de los sindicatos colaboracionistas desaparezcan y dejen de enriquecerse con lo que debían ser fondos para nuestra resistencia y apoyo, que el Estado que llega a componendas con la dirección del SNTS, SNTE, STPRM, etcétera, opte por prescindir de ellos, etc. Que los charros desaparezcan y los sindicatos funcionen como deben solo va a ocurrir con la propia fuerza y lucha de los trabajadores.
Podemos contar con la ratificación del convenio de manera indirecta, calculando que al gobierno entrante le resultará por un tiempo muy costoso y vergonzoso ser desenmascarado aplastando la lucha de unos trabajadores por libertad sindical, por democracia sindical y por mejora de sus condiciones. Aprovechemos los próximos meses haciendo sonar el clarín de la lucha por la sindicalización masiva, por tomar el control de la vida sindical en nuestra sección, nuestro centro de trabajo, etc.

Los obreros no se esperaron a que decretaran la huelga legal para ejercerla, ni a que se decretaran que los sindicatos estaban permitidos para organizarse en ellos. En ningún caso la legislación fue anterior a la acción de las masas. Siempre fue el propio ejercicio de la huelga la que impuso su reconocimiento posterior. Si la lucha huelguista misma conquistó su propio derecho, entonces queda claro que solo ejercerla recuperará, mantendrá y fortalecerá ese derecho y otros, como es la llamada Libertad Sindical.