VI Congreso. El PCM se agrupa, se refuerza: avanza

Laura Quintero
19.Nov.18 :: Noticias nacionales

Faltaba poco para que el reloj marcara las 4:00 pm. En pleno Centro Histórico de la Ciudad de México privaba el bullicio de los comerciantes, los turistas, estudiantes y todas las personas que caminaban por sus calles , como cualquier otra tarde de viernes. Mientras tanto, en la Antigua Escuela de Jurisprudencia los comunistas de más de más de 20 entidades del del país comenzaban a hacer fila para acreditarse e iniciar con las actividades de su VI Congreso…



Faltaba poco para que el reloj marcara las 4:00 pm. En pleno Centro Histórico de la Ciudad de México privaba el bullicio de los comerciantes, los turistas, estudiantes y todas las personas que caminaban por sus calles, como cualquier otra tarde de viernes. Mientras tanto, en la Antigua Escuela de Jurisprudencia los comunistas de más de más de 20 entidades del del país comenzaban a hacer fila para acreditarse e iniciar con las actividades de su VI Congreso.

Bajo la consigna ¡Por el poder obrero y la Revolución Socialista, reforcemos al Partido Comunista! cerca de 200 militantes entonaban el Himno al Partido Comunista y la Internacional, ondeaban sus banderas rojas e inauguraban los trabajos de su Congreso. A pesar de que muchos de los asistentes venían de largos y cansados viajes, en los rostros de todos ellos había entusiasmo e ímpetu.

Al fondo del recinto que los albergaba una manta roja decoraba el espacio. En ella Marx, Engels, Lenin, Siqueiros, Fidel Castro, entre otros importantes comunistas, eran testigos del trabajo que desarrollaban sus camaradas.

A cuatro años de haber realizado su V Congreso, nuevamente los comunistas de México se reunieron para continuar avanzando en su desarrollo teórico y político. Fueron dos días de intensas y largas discusiones. La tarea no era menor: sobre la mesa estaban puestos los documentos que durante el siguiente periodo serían su faro, herramientas con las que tendrían que dar la batalla política e ideológica en diferentes frentes. Además, elegirían a su nueva dirección.

El tiempo apremia, la situación del país y del mundo es cada vez más complicada. La miseria y el hambre crece, los comunistas saben que ahora más que nunca es necesario trabajar arduamente porque el dilema sigue siendo el mismo: socialismo o barbarie.

Una vez agotadas todas las actividades se llega la hora de clausurar el Congreso: “¡Agrupémonos todos, en la lucha final. El género humano es la internacional!” cantan a coro y ondean sus banderas rojas con la hoz y el martillo. Las tareas de este Congreso han concluido, sin embargo las tareas que asumieron los comunistas en éste apenas comienzan.

¡El futuro no es capitalista, es el nuevo mundo obrero y socialista!, gritan a coro y levantan en alto las banderas, los militantes desbordan felicidad, saben que es preciso aumentar la disciplina, el estudio, la abnegación y la preparación para forjar ese futuro, saben que tendrán que multiplicar sus esfuerzos reforzar al Partido Comunista.