Figuras y figurillas

Julio Cota


• Un lobo con piel de cordero
• Políticos presos
• Persona no grata

“México dejó de ser un país de pobres”, “con un ingreso de 6 mil pesos al mes una familia puede enviar a sus hijos a escuelas privadas, pagar un crédito hipotecario y hasta uno automotriz” y “el salario mínimo ha incrementado su poder adquisitivo”, son algunas de las falacias que el Secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, declaró en las últimas semanas. Sin embargo, estas afirmaciones no las comparten 60 millones de mexicanos que viven en la pobreza, porque saben que hablar del hambre, es una cosa seria.



Y es que, Ernesto Cordero logró poner a todo mundo en su contra. No tardaron los distintos medios de difusión en desmentir con datos sus afirmaciones. Ya que 5 millones 862 mil mexicanos que ganan el salario mínimo, sólo les alcanza para cubrir poco más de 41 por ciento de la canasta básica. Haciendo un comparativo, en diciembre de 2006, para adquirir los 42 productos de la canasta básica se gastaba un total de 812.98 pesos. En el 2010 para adquirir los mismo productos el gasto subió a mil 400.43 pesos (56.4%), la mayor caída del poder adquisitivo desde las peores crisis de los gobiernos de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.
Asimismo, ante la crisis capitalista y el proceso de proletarización en México, Felipe Calderón a través de sus voceros e ideólogos burgueses, repiten una y otra vez, conceptos como el de la “clase media”, “clase política”, “sociedad civil” etc., con la intención de confundir la posición de clase de los trabajadores. Incluso, hay fuerzas de “izquierda” que aceptan dichos conceptos en su discurso. Por eso, no es casualidad que la pequeña burguesía ilustrada, afirme que el principal problema en México es la inseguridad y la violencia, y no quien los origina: los monopolios mexicanos y extranjeros y su guerra por los mercados en la fase imperialista del capitalismo.

De igual forma, el quehacer político de la oligarquía sigue siendo el crimen. La detención del ex alcalde de Tijuana Jorge Hank Ron y el ex gobernador de Chiapas Pablo Salazar Mendiguchia, se suman a la cotidianidad corrupta del sistema. Los llamados “políticos” de profesión, son apéndices desechables al servicio de la oligarquía financiera. De ninguna manera la detención de Hank y Salazar fue impartición de justicia, y no porque no sean delincuentes, sino por quererle tapar el ojo al macho, en plenas campañas electorales. ¿Tiene el PRI, PAN, PRD, calidad moral para gobernar?. ¿Hay algún candidato que no este vinculadao al crimen?. No, por el contrario, es un requisito.

Y faltaba más, el narco terrorista Álvaro Uribe Vélez se adelantó a los caravaneros por la paz, para dar su mensaje a los habitantes de Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Uribe más que ser un buen estadista, es el ejemplo de un buen fascista, por eso los reaccionarios y ultra conservadores mexicanos con su nula inteligencia, sienten admiración por este asesino paramilitar. ¿Qué experiencias pudo compartir Uribe?, las del paramilitarismo, la de los falsos positivos, la colaboración con el cártel de Medellín, el intervencionismo militar de EE.UU. en Colombia. Nada que los pueblos oprimidos hayan olvidado. Y aunque hayan pasado 40 años de impunidad, el 10 de junio tampoco se olvida.