Estudiar para ser pobres. Problemáticas laborales de los profesionistas jóvenes en la industria.

Ingeniero mecánico de la zona industrial de Ecatepec

Obtener el grado de estudios de licenciado o ingeniero ya no es garantía de obtener un empleo mejor remunerado. Sueldo bruto de 5 o 6 mil pesos mensuales son la respuesta que reciben muchos recién graduados que no cuentan con experiencia laboral aún en áreas tan esenciales para la producción industrial como son las ingenierías. Esto les lleva a someterse a los contratos a prueba, menores salarios y demás artimañas legalizadas por la reforma laboral.



Cuando se acepta un empleo los patrones lo endulzan alegando que ofrecen “prestaciones superiores a las de la ley, IMSS, vales de despensa, caja de ahorro y seguro de vida desde el primer día”, sin embargo estos no son privilegios sino prestaciones que se están perdiendo en la crisis del capitalismo en su fase superior, el imperialismo.

Los trabajadores con estudios superiores también se ven sometidos la supercompetetitividad dentro de la industria actual hace que empresas tanto medianas como chicas busquen empleados técnicos altamente calificados, con experiencia, manejo de un segundo idioma y que tengan desarrolladas “habilidades gerenciales” y de “liderazgo”. El alto número de trabajadores especializados sin trabajo, es decir una alta oferta de mano de obra, es al mismo tiempo lo que le permite a los monopolios pagar salarios bajos pese a que cuenta con todos estos conocimientos y habilidades.

Con esto la empresa obtiene un mayor rendimiento de utilidades netas. Estos métodos de explotación aumentan en este periodo de crisis económica pues las empresas no quieren ver mermadas sus ganancias, no quieren ser llevadas a la quiebra o absorbidas por otras empresas más grandes.

Ahora mismo algunos se preguntaran, ¿Cómo es posible que en ciertas empresas se paguen salarios mejores, a veces con requisitos iguales? La respuesta es sencilla, es porque este tipo de empresas pertenecen a alguna transnacional la cual les da la capacidad de ofrecer mejores condiciones laborales, ustedes dirán pues es muy fácil, me voy laborar a estas empresas donde pagan más, pero está usted en un error al ser unas empresas tan grandes por cada vacante que ofertan hay cientos de personas postulándose o incluso miles, la forma más segura en que pudiera ocupar está vacante es por medio del apalancamiento. Si usted no cuenta con algún familiar o conocido que ocupe un puesto medio o importante dentro esa empresa o con un contacto del sindicato que trabaja a favor de la empresa, sin ánimos de ofender ni mucho menos, es casi seguro no será elegido para dicho empleo.

A esto se suma que todas la empresas, aún las trasnacionales más grande, están recortando prestaciones y disminuyendo salarios, pues las condiciones en que se nos contratan no dependen de la voluntad del patrón, responden a los intereses económicos de la empresa y si la empresa requiere hacer recortes para tener mayores ingresos lo hará. Así por ejemplo, en empresas grandes se ha venido dado la desaparición de prestaciones para trabajadores en general, incluidos lo que cuentan con formación profesional, ya sea usando la “doble contabilidad” que implica para el patrón registrar al trabajador ante la instancia con un salario menor al que gana, lo que afecta las probabilidades de tener créditos para comprar una casa y disminuye el monto que se ha de recibir en la jubilación.
Otro punto importante a tomar en cuenta es que al ingresar a una empresa o se nos suma a un sindicato que trabaja a favor de la empresa o argumentando que por ser ingenieros nos mantienen como trabajadores de confianza para hacer más complicada nuestra sindicalización.
En la realidad se nos niega el derecho a sindicalizarnos y con esto todas las protecciones que te ofrece un sindicato, como por ejemplo la protección al despido injustificado y más o igual de importante la negación de pago de horas extras, esto mediante la postura de ser asignado como empleado de confianza y ser remunerado con unos pesos extras a comparación de los empleados sindicalizados, pero que en algunos casos particulares le convendría a uno que le pagaran las horas extras a recibir un salario “mayor” por ser empleado de confianza, ya que son horas extras de empleados técnicos altamente calificados que no están pagando.

Anteriormente se les asignaba el grado de empleado de confianza a personas vitales para la operación de la empresa, hoy en día se le asigna ese grado a toda persona a la cual no le quieran pagar tiempo extra y que sea fácilmente desechable al no tener empleo seguro.

Recapitulando un poco, estos salarios de mísera combinadas con largas horas de trabajo son una característica muy peculiar y palpable de este capitalismo en decadencia, con la cual podemos defendernos organizándonos y exigiendo la adhesión a sindicatos.

Se podrá alegar que los sindicatos sólo sirven para sacarnos dinero y que terminan favoreciendo al patrón, pero si no estamos dentro de los sindicatos no podeos agruparnos para exigir a los sindicatos que cumplan que es representar los intereses de los trabajadores ante el patrón. Si no estamos dentro del sindicato no podemos pelear que se cambien la dirección sindical por una que represente verdaderamente a por los trabajadores.