Paro laboral en la Junta Federal

PCM Valle de México

El eje principal de la reforma al sistema de justicia laboral presentada por el presidente Enrique Peña Nieto al Congreso de la Unión y que recientemente ya fue aprobada por la Cámara de Senadores, es la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje para sustituirse con juzgados laborales de competencia estatal y federal. Este sistema se complementará con un procedimiento de conciliación, previo al litigio, a tramitarse ante centros especializados cuya creación es parte de la reforma.



Es importante recordar que las Juntas de Conciliación y Arbitraje se instituyeron desde 1917 con la emisión de la Constitución Federal. Se buscaba que fueran tribunales de equidad, protectores de los derechos de los trabajadores, integrados por representantes obreros, patronales y de gobierno, y que aplicaran las leyes laborales de manera flexible, no en forma rígida como los tribunales de derecho. De igual modo, la intención de crear las Juntas fue el combate a la corrupción existente en los tribunales esa época.

Es cierto que como están funcionando actualmente las Juntas de Conciliación y Arbitraje no cumplen cabalmente con su cometido de ser defensa de los derechos de los trabajadores, pero, como es claro, esto no es culpa precisamente del personal que en ella labora sino del sistema político que permite que estos órganos se estén utilizando como instrumento para proteger los intereses de la clase empresarial, por ello se requiere de hacer modificaciones en la estructura del sistema de impartición de justicia laboral de tal manera que se cumpla verdaderamente con la intención de que las Juntas de Conciliación y Arbitraje velen por la protección de los derechos de la clase trabajadora..

La reforma impulsada por el Presidente Peña Nieto, que ya casi es una realidad solo hace falta que sea ratificada por la Cámara de Diputados,de ninguna manera busca beneficiar a la clase trabajadora sino que en realidadtiene como objetivo responder a las exigencias de los monopolios de reformar nuevamente la Ley Federal del Trabajo para tener la certidumbre de que sus inversiones de capital no enfrentaran problemaslaborales, que los trabajadores,en general,serán contenidos y sometidos por medio de la justicia laboral y además se busca también abaratar el proceso judicial de las demandas individuales de despido, de las demandas de emplazamientos a huelga, de las demandas por la titularidad del Contratos Colectivos de Trabajo, y que todas estas demandastendrán una respuesta inmediata. Son parte de las condiciones laborales establecidas por los monopolios de los países integrantes del Tratado de Asociación Transpacífico, que impulsa el Gobierno Federal del Estado Mexicano a nombre de los monopolios.

Quienes ya comenzaron a sufrir los efectos nocivos de esta reforma son los propios trabajadores que actualmente prestan servicios dentro de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, pues hasta el mes de abril de este año la Secretaría del Trabajo y Previsión Social había despedidos a 400 trabajadores de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, despidos que corresponde a este proyecto de reforma laboral, es decir, adelgazar la plantilla de trabajadores, para que llegado el momento sea más fácil despedir al resto de trabajadores. Que si bien las declaraciones de Navarrete Prida, titular de la STPyS quien dijo el 20 de octubre que: “Ningún trabajador será despedido por ese motivo (por la reforma laboral), al contrario, tenemos que entrar en un esquema distinto de capacitación (…) y los derechos laborales estarán absolutamente respetados de trabajadores de las Juntas” los despidos mencionados lo desmienten, por lo que los trabajadores no confían en la palabra del titular de la STyPS.

Que si bien el horario de los trabajadores de la Junta Federal es de 09:00 a 14:30 horas, las cargas de trabajo cotidiano y aumentado por los despidos disfrazados de retiros voluntarios, hacen que laboren más de 40 horas a la semana sin pago de tiempo extra, pues de acuerdo con la STPS, el 41 por ciento de las 427 mil 604 demandas laborales registradas ante la Junta Federal a diciembre de 2015 se encontraban en la primera de sus cinco etapas procesales, es decir, la de instrucción, una fase que implica el mayor número de personal para su desahogo y la estadística confirma que entre 2011 y 2015 el número de asuntos individuales aumentó 14 por ciento, al pasar de 374 mil 141 a 427 mil 604 demandas, pero la plantilla de empleados apenas se incrementó en siete por ciento al pasar de 2 mil 19 plazas a 2 mil 168, menos los despidos en 2016.

Los trabajadores de la Junta Federal no confían en su representación sindical, tiene un sindicato que cada quincena les descuenta $75 de cuota sindical por persona pero no se sienten representados por la organización sindical.

La gota que los impulso a actuar es la amenaza de ser despedidospor lo que iniciaron el paro indefinido por la defensa de sus derechos laborales, de la permanencia de la fuente de trabajo.Estos trabajadores de la Junta Federal, que día con día, atienden los procesos que los demás trabajadores en general que acuden a la Junta Federal en busca de que se les haga justicia laboral que son quienes se enfrentan al Patrón, que con el poder económico y las relaciones que tiene, se asume soberbio, sabedor con que cuenta con los recursos económicos y políticos para someter a los trabajadores.

Los trabajadores de la Junta, con este paro se dan cuenta de la fuerza que da la unión, y que es la única manera de defender sus derechos laborales. Con ello y con la experiencia que da el conocer la lucha de los demás trabajadores. Con la solidaridad y la participación de los trabajadores de las Juntas Locales formaran un fuerte movimiento contra las medidas tomadas por este gobierno que esta contra todos los trabajadores del país. Los trabajadores de la Junta Federal y de las Juntas locales de todos los Estados del País unidos vencerán a este Gobierno.