¿Abolir o corregir la reforma educativa?

Ángel Chávez, miembro del CC del PCM

AmEl PRI, PAN, PRD y el resto de los partidos políticos burgueses, incluyendo a MORENA, tienen un fin común: continuar con el sistema de explotación capitalista. Es decir, son representantes de grupos monopólicos, y sólo se diferencian por la forma en que buscan gestionar la explotación. Los socialdemócratas adornando la explotación de bienestar social, no aspiran a exterminarla, tal es el caso de MORENA y López Obrador.



Entonces, las leyes y reformas que estos partidos aprueban son en interés de los grandes empresarios y los monopolios, los cuales ante la crisis económica estallada en 2009 buscan agudizar la explotación de los trabajadores y eliminar derechos laborales. Este es el motivo de que el paquete de reformas estructurales se aprobara, entre ellas la educativa, al laboral y la salud.

Que la reforma educativa favorece los interés de los monopolios se ha expresado en la fundación Mexicanos Primero que promueve a toda costa la implementación de la reforma educativa y que está conformado por empresarios dueños de Televisa(Emilio Azcárraga), Palacio de Hierro(Alejandro Bailleres), Tiendas Coopel (Agustín Coopel), Kimberly Clark (Pablo González), Bimbo (Daniel Servitje), LALA (Eduardo Haro Trigo), etc.

Sabemos bien que el PRI, PAN, PRD y los otros partidos representan los intereses de estos empresarios, pero ¿qué hay de López Obrador? ¿Está o no con los empresarios, y si está con los empresarios es posible que de verdad sea una alternativa política para los trabajadores? Que está con los empresarios es evidente en cuanto que las elecciones del 2012 fue apoyado por Carlos Slim y los monopolios que con él se relacionan. Que ante la confrontación entre obreros y patrones se pone del lado de los segundos lo demostró al no mostrar mayor oposición a la aprobación de la reforma laboral, la reforma central que permite a empresarios extraer mayor ganancia de los obreros.

Entonces pues, MORENA y López Obrador, no buscan abolir el sistema de explotación en que vivimos, consideran que debe ser reformado para dar algunas migajas a los trabajadores, las es seguro que ante la presente crisis del capitalismo no puedan ser sostenidas, tal como pasa en Grecia al gobierno socialdemócrata de Siryza. Pero la reforma del capital no solo no es solución, sino que es inviable ante pues la dinámica del capitalismo es de la obtención de la máxima ganancia a costa de los trabajadores. El capitalismo no puede ser reformado, sólo destruido.

Sobre la reforma educativa.

Desde el 2014 López Obrador al frete de MORENA prometió abolir las reformas estructures, incluida la reforma educativa. Este año antes de las elecciones de junio pactó con algunos dirigentes del magisterio en Oaxaca que si apoyaban a MORENA y lograba ganar la candidatura, en ese estado la reforma sería abolida. De esta manera la insumisión era llevada a la lucha legal de las urnas. Luego de las elecciones en un mitin de MORENA, López Obrador llamó a una marcha en apoyo a la CNTE, planteando una marcha de unidad, la cual fue rechazada por la dirección del magisterio democrático. No obstante que López Obrador en su mitin aseguraba dar todo el apoyo a la CNTE, recientemente se ha mostrado más amigo del Estado y los empresarios.

Aún ni siquiera llega al poder López Obrador pero ya junto con MORENA evidencian que en realidad no les importan solucionar los problemas de los trabajadores, sino gestionar el capitalismo. Esto se demostró con las declaraciones del 15 de julio en que Obrador afirma que es un error pedir que se derogue la reforma, con lo que descarta que la ruta tomada por la CNTE sea correcta, pues dijo: “la claudicación del gobierno no nos conviene a nadie […] tiene que haber autoridad y tenemos que llegar a 2018 con estabilidad, con paz social para que la entrega de la estafeta se de en un ambiente de estabilidad política”. Según sus declaraciones la reforma no debe ser abolida, sino revisada y reformada pues el problema es que el gobierno no consultó a los maestros y padres de familia previamente.

Contrario a lo que señaló López Obrador, la problemática central de la reforma educativa es la cuestión laboral, tanto así que la CNTE múltiples veces ha declarado que la reforma en realidad tiene nada o casi nada respecto a lo pedagógico. Entonces queda la duda si a cualquiera nos consultaran sobre si deseamos perder nuestra estabilidad laboral, nuestro empleo o que se disminuya nuestro salario, es seguro que ducha encuesta se nos haría absurda. Por esto las mesas de diálogo entre la CNTE y el gobierno no han avanzado, pues el gobierno se niega a tocar la parte medular de la reforma: su contenido laboral.

Queda la duda, ¿Cuándo López Obrador llama a modificar la reforma educativa está dispuesto a tocar la concerniente a materia laboral o solo la parte pedagógica? Hasta el momento su propuesta más publicitadas es la de crear un grupo de especialistas, académicos e intelectuales que en conjunto con los maestros diseñen una contrapropuesta en materia pedagógica. Si a esto sumamos que MORENA es un partido servil al capital, y el capital exige terminar con derechos laborales y hacer despidos, es dable pensar que no le interesa abolir o modificar radicalmente lo que de laboral tiene la reforma educativa.

Ante la oleada de insumisión el capital siempre tiene la opción de usar un muro de contención, un apaga fuegos que le permita continuar con la explotación. Esto y no otra cosa es López Obrador, quien detrás de su declaración: “tiene que haber autoridad”, se esconde la confesión de que el Estado, como aparato de represión de la clase dominante (los empresarios y lo monopolios), debe mantener la dominación sobre los trabajadores. Se comprueba que López Obrador y MORENA, buscan mantel la dominación sobre la clase obrera, para garantizar la explotación y acrecentamiento de los monopolios.

La declaración de Obrador lo afirma como un político que busca posicionarse como opción para gestionar el capital, por eso afirma los intereses de los monopolios: mantener la dominación sobre los trabajadores y la necesidad de implementar la reforma laboral. Las verdaderas intenciones de la socialdemocracia quedan al descubierto y la clase a la que representan: la de los empresarios.

Los enemigos son los monopolios, y todo aquel político que se posicione a lado de sus intereses, es decir que busque continuar con la explotación y empobrecimiento de los trabajadores, en realidad no está con los trabajadores de la educación ni con trabajador alguno. No hay términos medios, se está o no con los trabajadores de la educación por la abolición de la reforma educativa; se está o no contra de la reforma laboral y de lado de los obreros; se está o no contra el poder de los monopolios y por la abolición de capitalismo; se está o no por el poder obrero y popular.

El PCM sí está con los trabajadores de la educación, hemos estado codo a codo en su lucha, y sabemos que los intereses de los trabajadores y los de los empresarios son irreconciliables. Estamos de lado de los trabajadores y advertimos que ¡No hay, no hay otra manera, o con la patronal o con la clase obrera!