El golpe que viene

Marco Dávila, miembro del CC del PCM

OaA pesar de la insistente necedad de diferentes actores políticos “damnificados” por los acontecimientos del 19 de junio en Nochixtlán, que afirman que los maestros de la sección 22 están usando a la población como carne de cañón para lograr sus objetivos gremiales, hay un hecho real y palpable, se llama solidaridad de clase y es que en Oaxaca los pueblos están de lado del magisterio.



La campaña mediática que se ha desatado después del fracaso de la mesa de diálogo del pasado 27 tiene como objetivo generar una corriente de opinión adversa al magisterio, lo que dará una coartada perfecta para el golpe que se viene en su contra pues todo indica que no habrá una salida negociada al conflicto, la cerrazón del gobierno es ya reconocida en todo el mundo. Y si alguien tiene todavía la esperanza de recurrir a las instancias legales, ya puede estar seguro que la ley se va a imponer por encima de la razón de miles y miles de trabajadores de la educación. Con la ley en la mano se ejercerá la violencia del Estado contra el magisterio movilizado.

Desabasto de víveres, escasez de gasolina, afectaciones a terceros, pueblos que sólo viven de la ayuda que manda el gobierno, lo cual es una confesión de parte del grado de pobreza y marginación que hay en Oaxaca, y que no les han llegado ni el maíz, ni el frijol ni la leche liconsa, esto por si solo ya sería suficiente para justificar un alzamiento popular. Y la preocupación del gobierno tanto local como federal de cumplir con sus obligaciones estatales. Estos son los argumentos que locutores vocingleros y plumas venales usan para ocultar los intereses económicos de los monopolios que ven detenidos sus planes de despojo y para desprestigiar al movimiento magisterial que desde el 15 de mayo ha elevado el nivel de sus protestas en todo el país, pero que en Oaxaca tiene un bastión importante, por lo que el gobierno ha descargado con furia su fuerza represiva.

La intención evidente de dicha campaña es aislar al magisterio del resto de la población; lo que no entiende el gobierno y vuelve burdo montaje esta campaña es que el pueblo trabajador es el que está sumado a las movilizaciones de los maestros.

Es verdad que el eje aglutinador ha sido la oposición a la reforma pseudoeducativa y es verdad que el profesorado oaxaqueño es la columna vertebral de dicho movimiento, pero también es cierto que los padres de familia y en general la población oaxaqueña está movilizada en torno a su protesta por otras razones menos evidentes pero de igual impacto social. Es decir, hay razones suficientes para entender que otros sectores de la población se sumen a esta creciente ola de insumisión, y no debe ser para menos, además de los efectos de la crisis económica, hoy es más evidente lo que hace unos meses advertíamos cuando afirmamos que quien sea que fuera el gobernador electo en Oaxaca tendría como su principal compromiso de gobierno poner en marcha todas las concesiones mineras y en general los megaproyectos monopólicos que han provocado descontento y oposición por todo el estado.

“Por eso quien sea el que gane la gubernatura, irá por el despojo del territorio de los pueblos originarios y contra los movimientos opositores a los megaproyectos monopólicos, para favorecer a quienes invirtieron en su candidatura.” –Afirmamos entonces– y explicábamos “Gabino Cué tenía dos compromisos con los grandes capitales: golpear al movimiento magisterial o golpear la resistencia y oposición a los megaproyectos; por la coyuntura nacional, por elemental sentido de sobrevivencia política y porque en Oaxaca el magisterio siempre ha encabezado las luchas populares contra la cerrazón de los gobiernos se decidió ir contra los maestros organizados.”

Hoy se comienza a conocer la magnitud del impacto que tendrá sobre los pueblos originarios de Oaxaca la aplicación de la Ley de Zonas Económicas Especiales, si algunos pensaban que sólo se trata de apaciguar el descontento social, se quedó corto: de lo que se trata es de arrasar con cualquier expresión de inconformidad y resistencia a dichos proyectos.

Dos cosas resaltan en esta ley, los monopolios podrán tener de manera legal sus propios cuerpos policiacos o sus ejércitos particulares y, como estas Zonas se consideran en la Ley “causas de utilidad pública”, podrán ser expropiadas toda la tierra y el territorio no sólo en el que se asentarán sino en el que realizarán su actividad económica. Una combinación explosiva desde el punto de vista social, que permite prever una escalada mayor de insumisión.

Por eso, ante la represión que ya se ha anunciado desde la secretaría de gobernación, el magisterio debe estar preparado para la confrontación y evitar lo más que se pueda el derramamiento de sangre, para ello es de vital importancia que busque sumar a la causa del pueblo trabajador el mayor número de fuerzas, no se pueden conformar sólo con el apoyo de los padres de familia, es necesario salir al encuentro de todos aquellos que están luchando contra la implantación de estos proyectos en las Sierras, en la Cañada y advertirles que si logran quebrar el valladar que representa la lucha magisterial en Oaxaca será muy difícil detener el avance de la dictadura de los monopolios. Sumar a los trabajadores de Pemex en el Istmo, a los obreros del polo agroindustrial de la Cuenca y a los trabajadores de los servicios en la Costa y en los Valles centrales.

Son ustedes maestros y es ahora o nunca.