Editorial junio 2016

El Comunista
16.Jun.16 :: Opinión

OaxLa insumisión vuelve a las calles de nuestro país en masivas protestas de maestros, paros y huelgas de trabajadores de diversas ramas de la industria para hacerle frente a las medidas bárbaras del capital. Ante la agudización de la crisis capitalista, los despidos, la precariedad y la represión en las calles y centros de trabajo aumentan. Los discursos de políticos mercachifles en los medios de desinformación que repiten una y otra vez que “en México hay estabilidad económica”, se desgasta. La solidaridad aumenta con los que luchan, ejemplo de esto han sido las diversas muestras de apoyo de la población que sea sumado a las movilizaciones del magisterio, hacia los que están en huelga, hacia todo aquel que de una u otra forma ha decido organizarse para luchar contra tanta explotación, injusticia e impunidad.



Es por eso que el Estado burgués al servicio de los monopolios trabaja día y noche para modificar leyes que garanticen el actuar de sus fuerzas represivas como la policía federal, el ejército y la marina para contener las masivas protestas hoy se realiza y otras más que se avecinan. Pequeños y grandes levantamientos aquí y allá diariamente surgen en todo el territorio que son minimizados por los grandes medios de desinformación. La gente de las ciudades y de las comunidades rurales sabe que el crimen organizado y el Estado; policías municipales, mandos únicos, ejército y marina, son uno mismo. Por eso la gente se organiza y crea sus propias guardias y cuerpos de seguridad ante tanto bandidaje del gobierno y delincuentes. De ahí que de manera casi intuitiva, diversos sectores y capas medidas de la sociedad apoyen la lucha magisterial, se sumen a las movilizaciones y vean con simpatía la lucha de los trabajadores que están en huelga por mejores condiciones laborales.

Sin embargo, ante este panorama de rebeldía e insumisión de los trabajadores, de nueva cuanta el oportunismo de la socialdemocracia ahora con vestimenta de Morena llama a los maestros y trabajadores a conducirnos por los cauces legales. Es decir, el oportunismo llama a desmovilizarnos, a dejar de protestar en las calles, a dejar de luchar en nuestros centros de trabajo para ejercer un “voto de castigo” a los demás partidos electorales y votar por sus candidatos este mes de junio. El descaro de afirmar que con un voto cambiarán la situación del país, no sólo es iluso sino además niega la posibilidad real de los trabajadores de asumirse como clase que puede tomar el poder no para hacer reformas y gestiones de un sistema capitalista caduco, sino para destruir la maquinaria del Estado parasitario burgués y construir uno nuevo que dirija y garantice la voluntad de las mayorías trabajadoras.

El Partido Comunista de México reitera una vez más que sólo la lucha en las calles, con huelgas, barricadas, paros y manifestaciones dentro y fuera de los centros laborales y de estudio, podremos ejercer el poder de los trabajadores. La legalidad burguesa es la misma que ha llevado a cientos de dirigentes sociales y sindicales a la cárcel, la que ha sido omisa ante tantas violaciones laborales, la que ha convertido el territorio nacional en una enorme fosa clandestina. Por ello no debemos esperar grandes resultados de dicha legalidad, es momento de ejercer en las calles la fuerza organizada de los trabajares. No basta con declararnos en contra de las reformas estructurales y contra el neoliberalismo, no basta con llamar a la huelga general; hay que organizar esas pequeñas huelgas y movilizaciones pero con un objetivo claro y consciente. Para combinar de manera radical nuestro país, es necesario acabar con el sistema capitalista y esto no se logrará con votos y mayorías en un congreso, sino con la fuerza consciente y organizada de los trabajadores en las calles y centros de trabajo.