Precisiones al fenómeno del Outsorcing (2da Parte)

Alejandro Aguilar García

SubLa subcontratación se refiere a que las empresas contratan a otras denominadas regularmente contratistas, en el establecimiento de relaciones entre estas empresas unas encargan a otras la producción de etapas, de partes o de partidas completas de la producción de bienes o de prestación de determinados servicios, que otras empresas se comprometen a llevar a cabo por cuenta y riesgo, idealmente con recursos financieros propios. Siendo la definición más general nos topamos con otras formas de subcontratación que veremos más adelante. En esta parte nos interesa analizarlo como la capacidad que tiene el capital en la subsunción de trabajo.



Subcontratación.

La subcontratación se refiere a que las empresas contratan a otras denominadas regularmente contratistas, en el establecimiento de relaciones entre estas empresas unas encargan a otras la producción de etapas, de partes o de partidas completas de la producción de bienes o de prestación de determinados servicios, que otras empresas se comprometen a llevar a cabo por cuenta y riesgo, idealmente con recursos financieros propios. Siendo la definición más general nos topamos con otras formas de subcontratación que veremos más adelante. En esta parte nos interesa analizarlo como la capacidad que tiene el capital en la subsunción de trabajo.

Idealmente la subcontratación alude a la contratación externa de un servicio o mano de obra, siendo en ambos casos contratación de fuerza de trabajo, el asunto ya ha sido estudiado en cuanto a los efectos que tiene en la desarticulación sobre la clase trabajadora y el sindicalismo. Existe otro problema que no se ha tocado. Los esquemas de subcontratación abren otras vertientes que afectan a la clase trabajadora:

• a) El traspaso de relaciones laborales a relaciones civiles o mercantiles, que ciertamente son casos de encubrimiento laboral, el abuso de esquemas para crear falsos trabajadores autónomos, o restar y eliminar derechos laborales (ver falsas cooperativas), o crear modelos organizativos deslaborizados como los networking, multinivel, trabajo por cambaceo, etcétera, es decir, esquemas dónde se subcontrata sin la presencia de un tercero en la subcontratación.
• b) Esquemas de sustitución patronal. Dónde aun existiendo una relación laboral la empresa se desdobla en otra razón social, o contrata servicios de despachos contables para la administración de nómina o simplemente ciertos sindicatos se prestan como vulgares suministros de personal para “enviar” al gremio responsabilidades laborales.
• c) La proletarización de ciertas profesiones, antes independientes, que se van subordinando al control técnico de las empresas, y que esto tiene que ver con la capacidad que tiene el outsourcing de subsumir trabajos antes autónomos, como los freelance, investigación y academia, servicios de contabilidad, servicios de soporte técnico, marketing, etcétera.
• b) Unidades empresa que cada vez se subordinan más a las necesidades de una cadena de producción delimitando sus funciones, y en la medida que se centran en un proceso de trabajo se elevan las condiciones precarias de trabajo o se rompe con la estabilidad laboral. Las relaciones laborales se subsumen a las relaciones mercantiles, a las necesidades del capital.
Esto último se desarrolla en lo llamado smartsourcing, quarterización, dónde el proceso de trabajo es desplegado por varias empresas y en las relaciones de tercerización se suman otras unidades. En otro sentido, esto es la integración horizontal, dicha estrategia se da a partir de la necesidad de controlar o adquirir una empresa del mismo tipo para aumentar presencia en un mercado. La forma de control se da por la adquisición de otras o bien por el despliegue de la empresa en subsidiarias, y bajo criterios de reducción de costos, con la fusión de departamentos, siendo la búsqueda de mayor cuota de mercado el factor de esta integración horizontal.

El nuevo modelo de desintegración vertical, de dónde también puede derivar el outsourcing como mecanismo concatenador, es a su vez la reintegración de otros modelos de organización del trabajo, ya que esto es consecuencia de la constante división del trabajo, no sólo a nivel de la producción, sino dentro de los márgenes de producción-empresa [división del trabajo técnica] y que ha llevado en su conjunto a la división inter-empresarial. Antes de ello abordemos lo que es la subsunción real del trabajo en el capital. Marx menciona al respecto:

“En la subsunción real del trabajo en el capital (…) se desarrollan las fuerzas productivas sociales del trabajo y merced al trabajo en gran escala, se llega a la aplicación de la ciencia y maquinaria a la producción inmediata. Por una parte el modo capitalista de producción (…), origina una forma modificada de la producción material. Por otra parte, esa modificación de la forma material constituye la base para el desarrollo de la relación capitalista, cuya forma adecuada corresponde, en consecuencia, a determinado grado de desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas del trabajo”. [Marx, 1975: 73]

La cooperación inter-empresarial, presente en el outsourcing, supone una diferenciación/integración de la división del trabajo bajo una mayor especialización de cada unidad de producción-empresa esto significa también, la combinación de varios modelos de organización de trabajo distintivas –taylorismo, fordismo, neofordismo, postfordismo, toyotismo,– siendo la combinación de estrategias el aumento de las ganancias por la combinación de apropiación de la plusvalía, sea absoluta (por extensión de la jornada del trabajo propia de los estadios iniciales de la producción capitalista), o sea plusvalía relativa (por medio de la disminución del tiempo de trabajo necesario, consecuencia del aumento de la productividad del trabajo). Es por ello que existe esta correspondencia entre el tipo de subsunción –formal y real–, y las formas de plusvalía –absoluta y relativa–. Marx describe lo que es la subsunción formal del trabajo en el capital:

“El proceso de trabajo se convierte en instrumento del proceso de valorización, del proceso de auto valorización del capital: de la creación de plusvalía. El proceso de trabajo se subsume en el capital (en su propio proceso) y el capitalista se ubica en él como dirigente, conductor; un proceso de explotación de trabajo ajeno. (…) Es la forma general de todo proceso de producción, pero es a la vez una forma particular respecto al modo de producción específicamente capitalista, desarrollado, ya que la última [subsunción real] incluye a la primera [subsunción formal], pero la primera no incluye necesariamente la segunda.” [Marx, Libro 1, Capítulo VI. P. 54]

Esta transición de un modo de producción a otro, del artesano independiente al obrero, no es otra cosa que la pérdida de autonomía del antiguo productor independiente directo, subordinándose –subsumiéndose– a la hegemonía del modo capitalista de producción; las antiguas relaciones –esclavismo, servidumbre, vasallaje, patriarcales, etc.;– sólo se han transformado en el nuevo proceso de producción capitalista, Marx distingue dos cosas esenciales en la subsunción formal del trabajo al capital:

1. La relación meramente monetaria entre el que se apropia el plus trabajo y el que lo suministra. Es decir, el productor en relación con el explotador de su trabajo, sólo es una relación de compra-venta. Solamente en su condición de poseedor, el productor, de las condiciones de trabajo es como el comprador hace que el vendedor caiga bajo su dependencia económica.
2. Las condiciones objetivas de trabajo del obrero (medios de producción), y las condiciones subjetivas de trabajo (medios de subsistencia) se le enfrentan como capital, como monopolizadas por el adquiriente de su capacidad de trabajo.

Pero además de las características generales que menciona Marx de la subsunción real nos dice que sigue siendo la subordinación del proceso laboral al capital, y con estas distinciones:

• Se alza un modo de producción tecnológicamente específico que metamorfosea la naturaleza real del proceso de trabajo y sus condiciones reales.
• Se desarrolla en todas aquellas formas que se produce plusvalía relativa a diferencia de la absoluta.
• Se desarrollan las fuerzas productivas del trabajo y merced al trabajo a gran escala, se llega a la aplicación de la ciencia y la maquinaria a la producción inmediata.

Describimos entonces que el proceso de evolución de la subordinación formal a la real como la forma de organización artesanal que procede a la organización científica del trabajo, donde el empleo de maquinaria no sólo supuso que la ciencia se objetivara en los modernos medios de producción propiedad de los capitalistas, sino que acabó con el control indirecto de la producción por parte de los operarios, que entonces pasó al poder del capital. A esta nueva realidad Marx le llamó “subsunción real del trabajo en el capital”, porque la patronal, además de decidir sobre el valor de lo producido, no solo manda sobre la finalidad de los factores de la producción empleados y sobre la extensión del proceso de trabajo, sino también sobre su intensidad, y:

“Del mismo modo que se puede considerar la producción de plusvalía absoluta como expresión material de la subsunción formal del trabajo en el capital, la producción de la plusvalía relativa puédese estimar como la de la subsunción real del trabajo en el capital.” [Marx, Libro 1, Capítulo VI. P. 60]

El investigador, el artista, el intelectual, el profesional, el contador, el pequeño emprendedor autónomo, el técnico, y una gama de trabajos que antes tenían cierta independencia los ha atrapado el capital, apropiándose del control en su proceso técnico, de las formas en que ejecuta las labores, hasta volverlo otro trabajador asalariado. Pero estas labores ha ayudado a mantenerlos fuera de la legislación laboral, siendo muy recurrente la (sub) contratación de servicios profesionales, los freelance (trabajadores antes autónomos) que ha promovido la deslaborización, y de igual manera el trabajo a domicilio dónde se subordina a las actividades a toda la unidad doméstica.

El trabajo del comerciante a detalle se transformó en una variedad de trabajos de promoción y venta a puerta casa, el antiguo velador pasó a transformarse en agencias de seguridad privada, el diseñador de software se transformó en importantes empresas que generan tecnologías de la información, el contador que ahora dicha actividad la generan despachos de procesos fiscales, las funciones del oficinista de almacén, contabilidad, planificación, contratación y reclutamiento, supervisión, etcétera, fueron reconfigurándose en empresas especializadas en cada una de esas funciones; estas actividades que guardaban cierta independencia o que eran propias de una clase media que ofrecían a otros, fueron subordinándose al capital, la subcontratación fue funcionando como enlace y mecanismo absorbente de estas labores.

Pero esto no es exclusivo dentro del espacio de trabajo sino que se expande entre unidades organizativas, en este proceso de cooperación inter-empresarial las grandes corporaciones subordinan (subcontratan) otras empresas que son autónomas con respecto a la empresa mandante, sin embargo, al integrarse a una cadena de valor (que alcanza niveles trasnacionales) se engranan a todo un proceso productivo de manera más integral, no es casual que empresas como Apple, Nike, Zara, IBM, Samsung, estén suministrándose de maquilas que manejan trabajo esclavo e infantil, es decir, en el proceso de integración a una cadena de valor las empresas mandantes requieren de actividades especializadas como de igual manera métodos de trabajo no-especializados, en una misma firma pueden coexistir métodos como el JIT como con métodos taylorizados.

A grandes rasgos, el objeto de subcontratación tiene una gran diversidad que se puede clasificar en niveles:

1. Subcontratación de manera interna. Que teniendo el control directo y supervisión inmediata de los trabajadores abarata la fuerza de trabajo en su eliminación de derechos y prestaciones laborales, ejemplos Tiendas JR, BANCOMER.

2. Subcontratación en encubrimiento. Que traspasa las relaciones laborales a relaciones civiles o mercantiles; que son trabajos provenientes de cierta autonomía y ahora están o son bajo un control técnico de la empresa, ejemplo becarios, falsos trabajadores autónomos (¿falsas de trabajadores?), cambaceo, ventas directas.

3. Suministro de personal. Que provenientes de una empresa externa realmente autónoma, están bajo control de la empresa central o usuaria y regularmente con mínimas o precarias condiciones laborales. En estos clásicos esquemas de tercerización, representa un proceso de subordinación entre unidades empresa, es aquí donde no sólo subsume otros modelos de trabajo (ejemplo las maquila dónde son esquemas taylorizados o trabajo esclavo), sino que subordina para si la empresa central otras unidades productivas.

4. Prestación de servicios externos. Siendo similar a la anterior aquí la empresa establece una relación mercantil con otra, el asunto se problematiza cuando los trabajadores teniendo una relación laboral con la contratista esta relación queda expuesta a la renovación de contratos entre las empresas contratante y contratista. En sí, se va diluyendo todos los derechos laborales

Es un hecho que el fenómeno del outsourcing bajo sus diferentes variables (externalización, tercerización, subcontratación) se extiende a lo largo de todo el proceso de cooperación inter-empresarial, y que ésta cooperación se da de acuerdo a la especialización de una parte del proceso de valorización, la subcontratación no precisa en guardar esta opción siempre, recordemos que otro factor de subcontratación es simplemente reducir costos sin llegar a una división del trabajo bien definida:

“Para el trabajador mismo no tiene lugar ninguna combinación de actividades. Se trata de una combinación de funciones unilaterales a la que está subsumido cada trabajador o cada grupo de trabajadores. La función del trabajador es unilateral, abstracta, un segmento. El todo que se forma a partir de esto tiene su base justamente en esta mera existencia en parte, en este aislamiento del trabajador dentro de su función singular. Se trata, pues, de una combinación que se basa en la no combinación de su trabajo. Los trabajadores constituyen el material de esta combinación. La combinación no es una relación que les pertenezca a ellos mismos y que esté subsumida a su unificación…

Sobre esta base, bajo el capital se irán incorporando de un modo violento, progresivo y creciente “muchos elementos que no parecen estar dentro de él” (Marx, 1971: 476-477), pero que sólo por esa vía de la subsunción podrán adquirir significación “social” y un proceso global que no se reduce a incorporar meramente trabajo, ciencia, tecnología, etc., sino que muchas otras dimensiones socio-culturales, políticas, etc. En un primer momento se trata de lograr que la fuerza de trabajo sea una parte constitutiva de la composición orgánica del capital Para decirlo de manera sintética, que la fuerza de trabajo pase a ser componente del valor técnico del capital en su conjunto:

“(…) las dos formas de plusvalía, absoluta y la relativa –si se les quiere considerar a cada una para sí, como existencias separadas (y la plusvalía absoluta precede siempre a la relativa)- corresponden a dos formas separadas de la subsunción del trabajo en el capital, o dos formas de la producción capitalista separadas, de las cuales la primera es siempre precursora de la segunda, aunque la más desarrollada, la segunda, puede constituir a su vez la base para la introducción de la primera en nuevas ramas de la producción.” [Marx, Libro 1, Capítulo VI. P. 60]

Así, con la lógica de subordinación de la fuerza de trabajo por el capital, a través de la regulación de las condiciones de reproducción de la fuerza de trabajo, se inicia un proceso, no sólo de profundización, sino de ampliación de la subsunción real. Dicho de otra manera, en los espacios del proceso de trabajo se busca que el operario interiorice las condiciones sociales, políticas y psicológicas de la transformación de la fuerza de trabajo por medio de dispositivos disciplinarios tanto coercitivos como estímulos enajenantes que se expresan en la implicación de los mismos trabajadores en la coordinación del propio proceso de trabajo (polivalencia y/o multifuncionalidad).

La subcontratación se presenta como un mecanismo no sólo para contrarrestar o desarticular la organización de la clase trabajadora, sino que además como un mecanismo de subordinación de distintos oficios antes independientes, de encubrimiento laboral, de deslaborización y de la parte integrante de la lógica del capital, de la centralización.