Precisiones al fenómeno del outsourcing (1ra parte)

Alejandro Aguilar, PCM Veracruz.
04.Abr.16 :: Opinión

OutLa palabra Outsourcing es un anglicismo que se traduce como “out” afuera y, “source” origen, la traducción “origen de afuera” u “origen externo” apenas nos da nociones de lo que significa el outsourcing, sin embargo, de diversas disciplinas (economía, gestión empresarial, sociología) toman indistintamente los diversos fenómenos que giran en torno al proceso de outsourcing, que si bien implican otros procesos no quiere decir que se corresponden de manera idéntica.



El presente análisis no es un mero ejercicio de semántica, sino de comprensión de las modificaciones del trabajo, que constituye el contenido fundamental de la vida social. Esto último es importante en la medida que los fenómenos actuales del trabajo ya no podemos verlos desde la mera perspectiva de “relaciones flexibles laborales” que sólo sirven como referentes con respecto a modelos rígidos de trabajo (taylorismo, fordismo) sin acabar de describir los modos y grados de explotación en la época del capitalismo en su fase imperialista y de los monopolios, y es por esto último que además nos exige verlo a la luz del marxismo.

En la actualidad han venido surgiendo diversos estrategias de las empresas debido a la búsqueda de la mayor competitividad y productividad en un contexto globalizado. Una de estas estrategias es el outsourcing, que guarda dos objetivos, primero, la búsqueda externa de actividades especializadas o fases de la producción que no forman parte de su actividad principal de su core business [no confundir con “core competence” que es la concentración en la habilidad, y el “core competence” en lo que respecta a la actividad dentro de un marco de división del trabajo]. Más adelante tocaremos esto; segundo, el desprendimiento de actividades o procesos que antes guardaba y contenía la unidad empresa y luego se deslinda de manera organizativa/jurídica pero que la mantiene en su cadena de valor. Lo primero se refiere a la externalización, lo segundo a la subcontratación, pero cabe señalar que durante la subcontratación de servicios o suministro de personal no siempre existen esquemas de tercerización. Veamos un poco más a fondo esta dualidad que guarda el outsourcing.

Externalización.

La búsqueda externa de otros procesos o actividades se da en condiciones de fragmentación o parcelación de actividades para obtener, como unidad empresa, mejores resultados concentrados en su esfuerzo, en su actividad principal. ¿Qué se puede externalizar? Existen diversas actividades que pueden ser propias de la actividad principal de la empresa o trabajos que son indispensables en la cadena de valor pero a la vez “periféricos”, ejemplos, la contabilidad, el soporte técnico, nómina y reclutamiento, marketing, limpieza, seguridad, o mero suministro de personal entre otros muchos procesos. ¿A qué nos referimos con fragmentación de actividades? Al mismo proceso que corresponde al capitalismo en la división del trabajo, en la división técnica que, en estos momentos alcanza una división técnica del trabajo a nivel inter-empresarial. ¿Entonces el outsourcing es un modelo que concatena las diversas actividades especializadas en las unidades empresa? Desde luego, pero no es la única forma, ni tampoco concatena las actividades especializadas sino que eslabona incluso otras formas de trabajo que no son especializadas ni tienen que ver con la flexibilidad laboral. Zara es una tienda que utiliza servicios de maquila de trabajo esclavo e infantil, Nike se suministra de otras maquilas, Nike no “hace” tenis, tan sólo se encarga del diseño y mercadotecnia. Ejemplos existen muchos, lo que decimos, es que el outsourcing (llámese offshoring, BPO, neanshore) también está subsumiendo otros modelos de trabajo, en tanto también en una sola firma pueden existir modelos de trabajo como el Just In Time que se conjugan con modelos tayloristas.

Las unidades empresa ejercen una actividad muy especializada y se combinan con otras para un proceso de trabajo en tanto transfieren a un tercero especializado para así dedicarse casi en exclusividad a su actividad principal, es decir su core business. Marx nos daba pistas, mencionaba que:

“[…] el período manufacturero simplifica, perfecciona y multiplica los instrumentos de trabajo, adaptándolos a las funciones especiales y exclusivas de los operarios parciales, la organización de la manufactura presenta dos formas fundamentales, manufactura heterogénea y manufactura orgánica, el segundo tipo de manufactura, que es su forma más perfecta, produce artículos que recorren toda una serie de fases y procesos graduales[…]. Este tipo de manufactura suele aglutinar oficios antes dispersos, con lo cual acorta la distancia geográfica entre las diversas fases de producción del artículo. Como el producto parcial de cada obrero detallista representa al mismo tiempo una fase especial de desarrollo del mismo artículo, se plantea la necesidad de que unos obreros o grupos de obreros entreguen a otros la materia prima por ellos trabajada.” [Marx, el Capital I. Pp 209-210]

Pero esta aglutinación no sólo se da con el outsourcing, otras formas y estrategias empresariales se han desarrollado a la par, ejemplos las franquicias, los Farmer-Outs, los clúster industriales, las joint-venture, que no son otra cosa que formas de cooperación inter-empresarial en un contexto de división técnica de trabajo que requiere una eslabonamiento:

“[…] diversas operaciones exigen distinto tiempo y suministran, por tanto, en el mismo tiempo, cantidades distintas de productos parciales. Por consiguiente, para que el mismo obrero pueda ejecutar día tras día la misma operación, es necesario que, tratándose de operaciones distintas, le emplee un número proporcional y distinto de obreros […] Aquí volvemos a encontrarnos con el principio de la cooperación en su forma simple: trabajo simultáneo de muchos, empleados en operaciones análogas, pero ahora como la expresión de un vínculo orgánico. En efecto, la división del trabajo en la manufactura no sólo simplifica, y, por tanto, multiplica los órganos cuantitativamente diferenciados del obrero colectivo total, sino que además establece una proporción matemática fija respecto al volumen cuantitativo de estos órganos; es decir, respecto al número relativo de obreros o a la magnitud relativa de los grupos de obreros especializados en cada función. Este régimen desarrolla, a la par con la ramificación cualitativa, la regla cuantitativa y la proporcionalidad del proceso social del trabajo.” [ídem]

Esta parte nos da elementos para describir y analizar la polivalencia y la multifuncionalidad. Al interior de la unidad empresa se da un proceso de hiper-división de trabajo que se da en dos direcciones, horizontal y vertical, pero ésta división más detallada del trabajo no corresponde siempre directamente con el trabajador, es decir, la división del trabajo al interior de la empresa se da en la fragmentación de actividades, de puestos, y que el trabajador coordina (multifuncionalmente), y en la recombinación de labores también incluye aquellas de orden intelectual, de ahí que muchos describen al trabajo actual como “dual”, que es trabajo manual y trabajo de orden gerencial. Es por ello que en la medida que existe polivalencia se van deshaciendo de aquellos trabajos de supervisión, las tareas de gerencia no “bajan” al taller, a los trabajadores se les va asignando también actividades de supervisión, a mayor división del trabajo, mayor control del capital sobre la masa de obreros dispersos:

“Las diversas operaciones que ejecuta por turno el productor de una mercancía y que se articulan y enlazan en el conjunto de su proceso de trabajo, exigen de él diversas actividades. En unas, tiene que desplegar más fuerza, en otras más maña, en otras mayor concentración mental, etc., cualidades que un mismo individuo no puede poseer en grado idéntico. Una vez que estas diversas operaciones se desglosan, se aíslan y adquieren independencia, los obreros se distribuyen, clasifican y agrupan con arreglo a sus cualidades predominantes. Sus dotes naturales son la base en que descansa la división del trabajo; luego, la manufactura, una vez implantada, se encarga de desarrollar fuerzas de trabajo aptas solamente, por naturaleza, para una función específica y concreta. Ahora, el obrero colectivo posee todas las cualidades productivas en el mismo grado de virtuosidad y las aplica, además, de la manera más económica, puesto que emplea todos sus órganos, individualizados en obreros o en grupos de obreros determinados, única y exclusivamente para sus funciones específicas peculiares materiales para el empleo de maquinarias, que no es más que una combinación de instrumentos simples.” [Marx, el Capital I. P. 212]

¿Qué factor demanda externalizar a las empresas en el sistema capitalista? La red inter empresarial nos permite dar cuenta del proceso de descentralización de la empresa actual, que se interrelaciona en la cooperación sugiriéndonos que una buena parte de la ventaja competitiva está afuera del ambiente interno de las empresas. Esta cooperación –inter empresarial– se da como una fuerza productiva de esta interdependencia, como la suma y coordinación de todas las entidades productivas, por ello, el proceso de producción de una mercancía y/o servicios se da con la participación de varias unidades de producción constituidas en una red inter empresa, que se complementan una a otra [interdependientes]:

“La cooperación, esta potencia productiva del trabajo social, se pone como una potencia productiva del capital y no del trabajo […]. El capitalista no compra una sino muchas capacidades de trabajo singulares simultáneamente, pero singularmente cada una como aisladas (unabhängigen) de las otras mercancías, pertenecientes a posesores aislados. No bien han sido incorporados en el capital al entrar en el proceso de trabajo, su propia cooperación no es una relación en la cual se ponen como en su propia cooperación, sino […] como una unidad que los domina, cuyo sujeto y conductor es el mismo capital. Su propia unidad en el trabajo –la cooperación- es un Poder extraño y precisamente el Poder del capital enfrentando a cada trabajador singular […]. Como la fuerza, no sólo que pone sino que aumenta [el valor], de cada capacidad de trabajo singular se manifiesta como capacidad del capital -el plus trabajo-, así también aparece el carácter social del trabajo, y la potencia productiva de donde ese carácter se origina. Éste es el primer nivel en el cual la subsunción del trabajo en el capital no aparece más como simplemente formal, sino que transforma el mismo modo de producción (Productionsweise), y así el modo de producción capitalista es el modo de producción específico.” [Marx, el Capital I. P. 199]

Esta cooperación es resultado del desarrollo de los medios de trabajo, medios de producción, tecnología, ciencia. De igual manera, las unidades de producción-empresa aparecen como inter-dependientes, produciendo la mercancía globalmente debido a su reciprocidad, una mercancía producida en general, y no por un trabajo particular, sino más bien una producción en la que cada uno aporta sólo una operación particular, de un trabajo particular combinado. Estamos ante un movimiento del capital dónde el proceso de trabajo se desdobla en varias unidades empresa, la división del trabajo no sólo se sigue intensificando dentro del espacio trabajo, sino que ahora también se expande entre empresas, pues de esta manera decimos que existe también una división técnica inter-empresarial.

Del mismo modo que se desarrolla la división del trabajo y el avance técnico del proceso de trabajo, se da alternamente la competencia, de esto se desprenden dos aspectos:

• La división técnica del trabajo, ampliado a la división del trabajo entre organizaciones, la especialización va limitando el campo de actividad de una organización.
• A mayor profundidad en el nivel de división del trabajo y especialización corresponde, mayor interrelación entre unidades de producción y/o empresas.
Dicha especialización responde a las necesidades que permita satisfacer necesidades organizacionales de todo el proceso productivo, en este andamiaje cada vez más complejo el outsourcing viene a articular dicho proceso eslabonado en su sentido más amplio como lo hemos manejado; esto explica a su vez aspectos internos de la misma organización, como lo es la descentralización empresarial y organizativa. Bajo este panorama se puede entender las reformas estructurales aplicadas en la rama de la energía y el sector salud, dónde la centralización, dinámica del capital-monopolio, se establece como la combinación de diversos capitales existentes, el monopolio y la competencia están estrechamente unidos, más que contraponerse están en un estado latente de tensión.

El monopolio en su control o subordinación que logra mantener a los competidores más pequeños ayuda a mantener sus costos de producción, es decir, hay una coexistencia, y por tanto en competencia, de empresas, medianas y grandes y es éste conglomerado de empresas no-monopólicas, que aparentemente tienen cierta autonomía, conforman un mercado importante de materias primas, procesos semi acabados, servicios, tecnología y capital humano, estableciendo una sucesión de empresas cada vez más interdependientes, entre sí, dicho de otro modo, más independiente dicha sucesión de trabajo y procesos. No partimos de la esfera de la circulación, sino desde la misma acumulación de capital. La competencia sigue siendo latente pero ahora con respecto al capital-monopolio que demanda bienes y servicios dentro de un cierto control de la cadena de producción. Por tanto, la lucha entre capitalistas es un factor para la centralización, es por eso que la apertura a un sin fin de empresas en la Reforma Energética confirma esto, al igual se explica también la intención de las decenas de corporativos agrupadas en FUNSALUD para invertir e intervenir en el ramo de salud en México con la Reforma a la Salud. Tanto en una y otra la presencia de los procesos de externalización es más que sabida, en Pemex los contratos outsourcing (subcontratados) que fue un mecanismo de despidos a diestra y siniestra, en el sector salud la subrogaciones son la puerta dónde entraran las empresas privadas, todo en beneficio de las grandes corporaciones, tanto vale esto en la Reforma Educativa donde se introduce esta figura en la Ley de Coordinación Fiscal donde los recursos correspondientes a la nómina serán pagados por la entidades federativas a sus empleados del servicio docente [sic] en su calidad de patrones, esto último pareciera un asunto administrativo, sin embargo el corresponder la figura de patrón por cada entidad federativa tiene implicaciones más extensas.