El TPP un colosal acuerdo imperialista y la colosal respuesta que requiere

Diego Torres, 2° Secretario del CC del PCM

tTPEn Febrero se firmó el Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP) un acuerdo inter-imperialista entre los mandatarios de Estados Unidos, Vietnam, Singapur, Perú, Nueva Zelanda, México, Malasia, Japón, Chile, Canadá, Brunei, y Australia. Ahora para que entre en vigor debe pasar por su discusión y aprobación por los parlamentos de cuando menos 80% de los países firmantes.

Aunque tal acuerdo entre los 12 países conformaría un área de mercado común con el 25% del comercio mundial, 40% del PIB mundial, y alterará muchas de las condiciones económicas de 800 millones de personas, sus cláusulas se mantienen oficialmente secretas.



¿Por qué razones se intentó mantener dicha secrecía?

Por un lado tiene que ver con las contradicciones y conflictos entre centros imperialistas, ya que vivimos un periodo en el que recientemente se ha vuelto a agotar la repartición de mercados y territorios entre potencias por la vía pacífica y diplomática. Ésta competencia por ascender en la pirámide imperialista inevitablemente lleva a la solución por la vía de la fuerza. Dicho acuerdo forma parte de la guerra económica entre potencias, es clara la posición dirigente de EEUU en el TPP, y dados los países y el área comprendida es de suponer que el contenido de algunas de las clausulas secretas son para confrontar a China.

Esta hipótesis se ve confirmada por las propias declaraciones de Obama quien en conferencia de prensa sobre el TPP dijo “No podemos permitir que países como China escriban las reglas de la economía global. Nosotros debemos escribir esas reglas”. Recientemente Wikileaks filtró una comunicación entre Hiddo Houben, experto en comercio de la Unión Europea, y Jean-Francoise Boittin, Ministro de comercio de Francia, en la que el primero dice que el TPP estaba diseñado para provocar una confrontación con China. Existen versiones sobre aspectos militares del TPP, que pretenderían principalmente fortalecer la presencia naval y militar de los EEUU en la cuenca Asia-Pacífico.

Objetivamente, la existencia misma del TPP rivaliza con el Acuerdo Económico Comprehensivo Regional (PECR), el acuerdo impulsado por China (FTAAP) mediante el cual podría tener la posición más ventajosa entre los países miembros del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, el acuerdo de Shanghái, etc.
Un segundo motivo para intentar mantener el contenido del acuerdo en la secrecía tiene que ver con “reducir los reflejos populares”, es decir, limitar la capacidad de la clase obrera y de los pueblos para organizar una respuesta a este atentado contra sus intereses.

En el caso de México una serie de las reformas bárbaras del Pacto por México, fueron precondiciones para la firma de dicho tratado. Cuando menos ha sido explícita la aceptación de que esto fue así para el caso de la apertura del sector a monopolios extranjeros en el caso de la reforma energética.

Todo tratado inter-imperialista, se firma atendiendo a la fuerza de los monopolios que concurren a través de sus Estados, representa el interés general de la burguesía firmante y no necesariamente el de una u otra burguesía particular, mucho menos a la clase obrera y los pueblos bajo su dominación. En otras palabras, habrá fracciones de la burguesía que se vean desfavorecidos por los arreglos, es decir perdedores y ganadores, los primeros harán pasar los costos de sus pérdidas a los hombros de la clase obrera, con despidos, recortes, e intensificación de la explotación laboral, mientras los segundos con toda seguridad no habrán de mejorar los ingresos ni las condiciones de vida y trabajo de los obreros, ya que en el mercado el valor de la fuerza de trabajo tiende a una ecualización a la baja por el aumento del ejército industrial de reserva.

Pasemos a revisar algunos de los efectos negativos que tendrá la ratificación de dicho tratado.

Ya hemos mencionado la Reforma energética, el TPP exige la no discriminación de firmas del sector energético con origen en los países firmantes. Junto con la ya sabida entrega a los monopolios de los recursos energéticos, los recortes al gasto público, etc., viene una adecuación del mercado laboral a este nuevo escenario, es decir arrasar con las condiciones laborales de los obreros petroleros. Los obreros petroleros eran hasta ayer el más claro ejemplo de aristocracia obrera en México, más hoy debido a la crisis petrolera y la reforma energética su contrato colectivo presenta importantes retrocesos, un 50% de sus trabajadores temporales han sido recortados, y está en marcha un plan para despedir a un total de 26000 trabajadores.

En el sector textil y vestido el TPP modifica la regla hilo hacia adelante. La regla hilo implica que cada componente de una prenda producida en un dado país, comenzando con el hilo, tiene que ser producido en los territorios cubiertos por el acuerdo comercial para beneficiarse de las tarifas preferenciales. Con ella, se evitaría que insumos sean suministrados por países con bajos costos de producción, como China, mientras que al mismo tiempo la reducción de barreras aduanales para la manufactura textil de Vietnam supondrá un golpe para esos sectores en México. Vendrán despidos, recortes, paro e intensificación de la explotación para los trabajadores de este sector.

Ttp2En el acero, previamente existían tensiones entre los monopolios establecidos en los polos de producción acerera (AHMSA, Ternium, etc.) y principalmente China, mientras esta última incrementaba sus exportaciones a EEUU en un 35.5% las primeras veían reducidas sus exportaciones en un 32.4%, lo mismo en el mercado mexicano las importaciones de acero chino incrementaron un 128.2% a mediados del año pasado. Los obreros de AHMSA en Monclova fueron movilizados por sus propios explotadores bajo la bandera ajena de frenar las importaciones de acero, defender a sus patrones, unos días después serían despedidos 8000 obreros. El TPP se inscribe en estas contradicciones inter-monopolistas, sube las cuotas aduaneras a monopolios de China pero le dará facilidades a ese mismo sector potente en Japón, una vez más los reacomodos de la división internacional del mercado supondrá su cuota de miles de familias obreras lanzadas a la miseria.

Igualmente se esperan afectaciones en el sector lácteo por las importaciones masivas que vendrían de este fuerte sector en Australia y Nueva Zelanda. Similarmente en la industria del huevo se eliminarán aranceles del 45%.

En la industria automotriz y de autopartes la regla de producción variará, es decir el contenido de partes producidas en el país en el producto terminado pasará de 65% a 40%. Los grandes monopolios de las armadoras mantendrán sus ganancias, sobreexplotarán más a los obreros, etc. Mientras que se espera que el 90% de las empresas más débiles del sector autopartes se vean enfrentadas al riesgo de sucumbir, y hacer que los obreros paguen los costos de la quiebra.

Adicionalmente, preserva el interés de los monopolios sobre de afectaciones a capas más amplias del pueblo.

En medicamentos, las patentes se ampliarán a más de 20 años, es decir una extensión a la exclusividad de la producción y comercialización de 8 a 12 años adicionales para medicamentos biológicos, amplía el espectro de datos de prueba, etc. Es decir se espera un aumento significativo a poco más de 5mil medicamentos. De acuerdo a Médicos sin fronteras se trataría de “el tratado más dañino en términos de acceso a medicinas en los países sub-desarrollados.” Al sumar la reforma en materia de salud, seguridad social, pensiones, con los efectos del TPP éstos supondrían en conjunto un ataque capaz de condenar a muerte por enfermedad a un número de mexicanos pobres que fácilmente rebasaría el orden de los cientos de miles para pasar a varios millones.

Actualmente en México se puede compartir, subir o descargar cualquier contenido del cual no se tenga derecho de autor siempre y cuando no se pretenda ganar dinero con esto. El TPP propone que sea delito siempre, limitará el acceso a la información e introducirá elementos de censura en la red de los países firmantes. Igualmente convertirá en delito el desbloqueo de candados en aparatos como celulares, consolas de videojuegos, dispositivos de lectura, etc.

El TPP protege a monopolios en diferendos, daña los derechos laborales, garantiza que no habrá sanciones comerciales para los monopolios, permite que sean las empresas las que demanden ante cortes internacionales al gobierno de México, etc.

¿Y quienes ganan con el TPP?

Los sectores de la burguesía favorecidos por el TPP en México incluirán a los grupos que controlan la industria de los dispositivos electrónicos, la industria eléctrica, la industria aeroespacial, la industria de alta tecnología, cosméticos, química, telecomunicaciones, cementos. De manera destacada la agroindustria verá incrementadas considerablemente sus exportaciones vía el acceso a Japón. Las empresas que integran el sector logístico también se abrirán nuevos negocios con el TPP ya que el flujo de mercancías entre los 12 países que lo integran aumentaría. Se estima que en 5 años los capitales mexicanos que encuentren condiciones favorables para sus exportaciones incrementarían sus ganancias en 150 mil millones de dólares.

De la misma manera que el TLCAN en su momento creó un mercado en el cual los monopolios mexicanos más fuertes veían florecer y garantizar sus intereses, lo cual les permitió ir a la ofensiva en América Latina, hay sectores de la burguesía mexicana que esperan que una vez se afiancen sus posiciones en el mercado conjunto de los 12 países lanzarse a la competencia por los mercados y recursos de otras regiones. Los empresarios mexicanos del sector alimenticio, de la construcción e infraestructura han expresado sus proyectos de acompañar las inversiones de EEUU en la península arábiga. El comercio entre México y esa región, de acuerdo con la SE, podría triplicarse en los próximos dos años llegando a los 6 mil millones de dólares.
¿Se puede no firmar? ¿Qué planteamos frente al TPP?

Los más grandes monopolios, que determinan la vida económica y rigen la política del Estado burgués mexicano impulsan mayoritariamente su firma. En realidad aunque fuera un número considerable o mayoritario de los grupos de capital con asiento en México los que vieran sus intereses afectados por el TPP no tendrían de otra que acudir a la firma del mismo, puesto que el TPP modifica las condiciones del TLCAN y al quedarse fuera de la negociación sus pérdidas serían aún mayores.

Desde el senado se ha presentado oposición a la ratificación por parte de una minoría de senadores, sin embargo lo hacen desde el punto de vista de los intereses de los monopolios más inclinados hacia China y de las empresas afectadas. Por otro lado parece que hasta el momento las reacciones se han limitado a una pequeña manifestación cuya demanda era la divulgación de los contenidos del TPP, y una carta con firmas en La Jornada.

Los comunistas no representan ni representarán el interés de mejorar las posiciones de la burguesía con asiento en México, su enemigo directo. No nos movilizaremos bajo una bandera ajena, ni fortaleceremos a una u otra ala de la burguesía a través de sus personeros.

Esto no se trata de sectarismo, todo lo contrario, pues buscaremos hacer llegar en un breve periodo nuestra posición a varios miles de obreros de los corredores industriales donde hacemos nuestra labor política.

Consideramos nuestra tarea principal advertir a los trabajadores de los despidos, recortes, y de la intensificación de la explotación, que se prepara contra ellos con este TPP en los sectores automotriz, autopartes, lácteos, textiles, vestido, petróleo, acero. Así como hoy se movilizan los petroleros advertidos de los miles de despidos, las demás secciones de la clase obrera que se verán afectadas naturalmente tenderán a dar una respuesta más organizada y potente si tienen clara conciencia de esto. Es probable que la propia clase, provista de la información y la orientación adecuada, muestre iniciativa propia. La supliremos bajo convocatoria ahí donde haga falta, buscaremos conectar las distintas reacciones en un solo polo clasista de rechazo a este acuerdo imperialista. Y con ese núcleo central plantear la alianza con capas más amplias de la población.

Independientemente de las posiciones de la burguesía que gane y que pierda, debemos llevar a la clase obrera a cuestionar las maquinaciones en su contra, a que comience a hacer sentir su colosal peso en la política de este país. La experiencia de este esfuerzo para nuestra clase, especialmente entre los obreros damnificados por la política en turno, llevará a que entienda y se convenza de nuestra posición de que tanto el TPP como el TLCAN deben romperse por la vía de la ruptura unilateral. Entenderá que solo un gobierno socialista estará en posibilidades de hacerlo. Con la labor de los comunistas los trabajadores entenderán que los problemas del día a día más acuciantes para sus familias tienen una conexión directa con la cuestión de que clase se encuentra en el poder.