Conflicto estudiantil en la UABJO

Julio Arellano, PCM-Oaxaca

Oaxaca UABJO El día 10 de febrero de 2016 los alumnos de la Escuela de Ciencias de la UABJO llevaron a cabo una toma de las instalaciones de C.U., esto para exigir tres demandas primordiales que son:

1.- La destitución del Director de su Escuela, esto debido a las políticas que este maneja dentro la misma, preferentes a un sector estudiantil y académico, entre otras irregularidades cometidas por éste.

2.- Reinstalación del Sistema Institucional de Control Escolar (SICE), puesto que nuevo sistema tiene varias deficiencias, que además provocó que alumnos perdieran su calidad como tales.

3,- Un informe del uso del presupuesto otorgado a la Escuela, debido a demasiados rumores del mal uso de éste.



A todas estas demandas hemos encontrado un patrón de modus operandi, no sólo en esa escuela sino varias de ellas, incluyendo facultades, donde existen irregularidades en inscripciones, ausencia de docentes para impartir clases, en entrega de calificaciones, solicitud de constancias, etcétera. Y por si fuera poco a veces los problemas se presentan en dos planos, uno ocurre con las autoridades académicas de la escuela, otro con los responsables en rectoría. Esto debido a los intereses que suelen manejar los académicos o administrativos, en aras de conseguir una mejor posición en jerarquía de poder, o bien, como operadores de grupos político-electoreros, reflejado en los alumnos que siempre pagan las consecuencias, pues en su cotidianidad de estudiantes se enfrentan a estos problemas, pero más allá de frustrar sus deseos de estudiar, se termina atentando con la economía familiar de los estudiantes. Por otra parte la cooptación de alumnos por las autoridades mediante favores de trámites o puestos de empleo, es para defender los intereses de estas, ya que los alumnos (cooptados) funcionan como grupos de choque o mejor conocido como grupos porriles, quienes muchas veces llegan a sabotear verdaderas luchas estudiantiles en la Universidad. Sin embargo los Universitarios ante estas prácticas ya no se inmutan, viven en el sometimiento, quizá pensando que ya no hay nada que hacer; otros viven en la apatía misma que trascendido por la idea que les han vendido que a la escuela sólo a estudiar; y unos más terminan entrando en el círculo de los vicios mencionado, debido a la necesidad o carencia que estos viven en sus hogares o bien porque les permite comodidades o regalías en su trayecto estudiantil.

En el PCM y la FJC tenemos claro que los estudiantes son los futuros generadores de riqueza de nuestro país (como trabajadores), también que si permanecemos apáticos en la vida de nuestra escuela, estamos perdiendo nuestros derechos, pues cedemos ante cualquier modificación de planes de estudio (inservibles para nuestra formación), elevación de cuotas o permitir estas prácticas nocivas.
¡Debemos como estudiantes defender y exigir garantías como tales!
¡No callar y denunciar los atropellos hacia nosotros!