Los pasos del movimiento magisterial

Diego Torres y Ángel Chávez

Maestros 1Las olas de la tendencia a la insumisión continúan rompiendo en la orilla de los frentes donde una clase se enfrenta a la otra. Hay que notar que el núcleo duro de la clase obrera, el proletariado fabril, muestra indicios de un sostenido despertar a la actividad política en defensa de sus intereses, mientras otros sectores continúan movilizados, menguando o incrementando su fuerza numérica a ritmos distintos. En el conjunto de estos episodios, hasta el momento, sigue teniendo una relevancia de primer orden el movimiento magisterial. Por un lado el Estado moviliza cuantiosos recursos y concentra su aparato represivo para la derrota y subyugación de los trabajadores de la educación. Por el otro lado no son solo cientos de miles de profesores los que enfrentan esta batalla, sino que decenas y decenas de organizaciones populares, concurren en el esfuerzo de orientar a su manera y acompañarlos. Por lo que su derrota o victoria, parcial o total, tiene un peso decisivo en el porvenir inmediato de la lucha de clases de nuestro país.



Para comprender cuál es la situación política en que se encuentra el movimiento magisterial y hacia donde avanza, detengámonos a repasar los pasos que han dado el magisterio de la CNTE y el Estado, a fin de analizar y comprender la dinámica de la lucha entre los trabajadores de la educación y el capital.

Después del estallido social por el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa entre los meses de octubre a diciembre se desarrolló una fuerte ola de protestas en la que el magisterio a nivel nacional participó con sus contingentes sumando a la demanda de justicia para los normalistas el eliminar la reforma educativa. Se abrió un nuevo periodo en la lucha de clases, se hizo tambalear el gobierno federal y se desataba una “crisis en las alturas”. En Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán, donde la CNTE tiene una fuerte organización, la CNTE ocupó parte de la dirección de las protestas que exigían echar abajo el gobierno de Peña Nieto. Además de esto, en la ANP, la CNTE con las secciones de las entidades federativas antes mencionadas, eran quienes aportaban algunos de los principales contingentes para el cumplimiento de los planes de acción surgidos de la Asamblea.

Entre diciembre y enero el Estado hace reacomodos y planea una estrategia para confrontar la insumisión y anuncia que no permitirá más tomas de casetas y se hará cumplir la ley. No obstante los deseos del Estado y de la burguesía por terminar con la ola de insumisión, se tardarían dos meses más para poder ejercer su mano dura, pues la correlación de fuerzas aún se inclinaba hacia el movimiento popular. Inician choques entre normalistas, profesores, organizaciones políticas y los aparatos represivos. Pero es hasta el 24 de febrero que en Acapulco se da un golpe contundente contra el movimiento, el Estado planea la represión a una manifestación de la CETEG, la persecución de los profesores dura por horas y el saldo es de alrededor de 135 detenidos, 14 hospitalizados y un muerto.

Esto significó una batalla en que el movimiento popular es derrotado, pero políticamente aún tenía fuerza, lo que le permitió convocar manifestaciones en repudio a la brutal agresión. Para marzo el gobierno federal continúa embistiendo al movimiento popular y para abril se ha dado un cambio en la correlación de fuerzas, el movimiento popular es replegado. La ANP va perdiendo la fuerza de convocatoria que llegó a tener meses atrás y las manifestaciones ya son embestidas por el Estado, a diferencia de los meses pasados en que la policía no actuaba pues políticamente el movimiento estaba en ascenso. La policía se dedica a confrontar en el terreno militar, pues las manifestaciones son frenadas con gran número de efectivos, hay detenciones y en el DF cada marcha da por saldo más detenidos. Se va haciendo evidente que el momento de auge en que la balanza de la lucha de clases se inclinaba a los sectores de trabajadores había cambiado, no obstante se había preparado el terreno la siguiente confrontación.

Las elecciones del 7 de junio

Durante los meses siguientes las marchas del 26 de cada mes mayoritariamente estaban apoyadas por miembros del magisterio, pero mes a mes iba disminuyendo la concurrencia. Para mayo el magisterio comienza a convocar a marchas independientes del plan de acción de los padres de familia de los 43 normalistas. En ese momento el magisterio fortalece su oposición a la reforma educativa y decide ir aumentando la fuerza de las manifestaciones rumbo a las elecciones del 7 de junio, pues con anterioridad desde la ANP se había acordado hacer boicot e impedir los comicios. Entonces el movimiento popular, que políticamente considera que en estos momentos en las urnas no está el cambio, tensó sus fuerzas y se preparó para dar una batalla para boicotear las elecciones.

Al clamor de todos los partidos burgueses que exigieron que “se garantizaran las condiciones de la jornada electoral” –léase reprimir los cuestionamientos a la farsa electoral-, el estado buscando poder llevar a cabo las elecciones como un medio de legitimación, se prepara para confrontar al movimiento popular, por lo que desplegó en Oaxaca y Guerrero miles de efectivos de la policía federal, gendarmería y ejército, además de los grupos de choque paramilitares que se expresaron en el día de las elecciones.

Acción previa a las elecciones con la cual se reitera el boicot el magisterio convoca a marchas para el mes de mayo. El 15 de mayo la marcha únicamente llega hasta bellas artes, el gobierno despliega policía e impide el avance. La sección 22 de Oaxaca anuncia tomas de edificios del INE, lo mismo que profesores de Guerrero. Para el 1 de junio ya se han entablado las negociaciones entre la CNTE y la Secretaría de Gobernación, pues la realización de las elecciones era para el gobierno federal necesaria y el magisterio sabe que es un momento adecuado para presionar y juega con la posibilidad de llegar al acuerdo de echar abajo la reforma educativa.

La mesa de diálogo que continuó los días siguientes un día antes de las elecciones sesiona y el gobierno federal implementa una maniobra táctica que hacía parecer que se replegaba pues declara a miembros de la CNTE que se suspenderá la reforma educativa, principal petición del magisterio. Ante esto parte del magisterio de Michoacán decide no continuar con el boicot a las elecciones y en el DF la sección 9 decide cancelar la marcha que había convocado para el día domingo 7 de noviembre. No obstante en Oaxaca la sección 22 y en Guerrero la CETEG se lanzan junto con otras organizaciones al boicot. El saldo fue de por lo menos un muerto y más de medio centenar de detenidos.

Para el lunes 8 de junio Miguel Ángel Osorio Chong declara que durante las negociaciones con la CNTE, en el marco de la realización de las elecciones del 7 de junio, no estuvo presente el tema de la Reforma Educativa y niega que la suspensión de la evaluación al magisterio se haya tratado de un acuerdo político, sino que se trató de un asunto interno de la SEP, por lo que la reforma educativa seguirá caminando. Ante esto Emilio Chuayffet explicó que la reforma se suspendió “y que esta decisión no entró en el debate para evitar complicaciones en términos electorales, pero no es un acuerdo político lo que la suspendió, es un asunto interno de la SEP”.

Una vez realizadas las elecciones, con el reacomodo entre las fuerzas burguesas a nivel nacional, la “legitimación” en las urnas y la dirección del magisterio enfrentando el engaño y las amenazas de la imposición de la reforma educativa mediante la violencia, el magisterio empezará a padecer más golpes.

Hay que señalar que hubo errores en la dirección política, problemáticas internas que impidieron al magisterio golpear como uno sólo al gobierno, oponerse como un firme muro de contención a los planes del capital. Tales contradicciones internas fueron además maximizadas por la intervención deliberada del Estado, que con tales medidas políticas daba continuidad a objetivos de guerra, socavar y paralizar a su enemigo. Por ejemplo en las elecciones el magisterio a nivel nacional debió embestir al Estado pues era una coyuntura que permitía dar un golpe al Estado más allá de las demandas gremiales, implicaba la actuación política en contra de las instituciones y la dominación política de la burguesía, es decir implicaba la confrontación clasista abierta, hubiera significado que el magisterio abandona los restos de gremialismo e iniciaba una lucha abierta contra la burguesía. No obstante no toda la CNTE adoptó el boicot a las elecciones, en parte por falta de desarrollo de conciencia de clase carente debido al escaso trabajo del factor consciente en algunos estados de la república. Esta fue una batalla que en el terreno de lo político perdió la CNTE, (con las supuestas negociones de permitir elecciones a cambio de suspensión de la reforma) para el conjunto del movimiento perderla militarmente en la mayoría de los frentes en Oaxaca y Guerrero, con sus brillantes excepciones como Tixtla o Huajuapan.

La estrategia que el gobierno federal empezó a implementar fue golpear las direcciones más fuertes pesando que así podría terminar con la resistencia magisterial. Entre julio y septiembre se dieron golpes al magisterio y en los estados menos organizados se llegó a un desconcierto de cómo reaccionar. La CNTE se replegó, la sección 22 que consideraban como la punta de lanza del magisterio fue golpeada fuertemente: el 21 de julio desaparición del IEEPO, Cué y Osorio Chong pensaron que así destruirán al sección 22, quitándole el control del Ieepo. El 22 de julio en Oaxaca inician bloqueos pero el magisterio no embiste con toda la fuerza, no se da una batalla de gran envergadura y el resultado es una derrota política y militar para el magisterio y la IEEPO queda en manos del Estado que resguarda el edificio con 7 mil efectivos.

A la par el gobierno amenaza a la dirección del magisterio expidiendo 50 órdenes de aprehensión contra profesores acusados de delitos del fuero federal, pero es hasta el 29 de octubre que el Estado procede a ejecutarlas y se da la detención de dirigentes y exdirigentes de la Sección 22 (Othón Nazariega, Roberto Jiménez, Juan Orozco y Efraín Picaso), quienes se encuentran recluidos en el penal del Altiplano en el Estado de México. Además de obligar a otro número de cuadros dirigentes a replegarse en la práctica clandestinidad, con cierta suspicacia no podemos dejar de señalar que se trata en su mayoría de los cuadros claves de los sectores más combativos de la región de Valles Centrales de la sección 22. Esto significó un golpe fuerte a la sección 22. El gobierno pensaba que al cortar la que considera la cabeza de la hidra frenaría el movimiento magisterial y este se vendría abajo.

Por un momento cundió la desorganización y descoordinación del magisterio a nivel nacional y el gobierno federal inició las sanciones a profesores que faltaran por asistir a marchas, y al ejecutar las sanciones consideraba que la partida se inclinaba por completo en su favor. Se sumó a esto el hecho de que luego de las elecciones se acentuaron las problemáticas internas de secciones de la CNTE y entre expresiones magisteriales en su conjunto, por ejemplo cambios en direcciones, por ejemplo en la sección 22, y división entre una dirección revolucionaria y una dispuesta a pactar a favor del estado (como en el caso de la CETEG). No obstante en cada estado empezaba la reorganización de los profesores, por ejemplo el magisterio mexiquense continuó con las marchas y mítines contra la reforma, en Morelos el Movimiento Magisterial de Bases se organizó con otras organizaciones del estado siendo el eje de una asamblea popular.

La manera en que busca poderse implementar el examen fue dividiendo las aplicaciones del mismo, organizando primero el examen en las entidades en que el magisterio no había presentado grandes movilizaciones. Luego el examen en los estados que han opuesto un férreo rechazo a la reforma, y a su vez escalonar la aplicación del examen así pues, la SEP establece que la evaluación en Michoacán el 21 y 22 de noviembre, Oaxaca días 28 y 29 de noviembre, Guerrero del 3 al 6 de diciembre y Chiapas del 12 y 13 de diciembre.

La SEP registra que en la primera jornada de exámenes (entre el 14 y 15 de noviembre) se había examinado a poco más de 79 mil maestros y directores de educación básica en 27 entidades, de poco más de 120 mil que fueron convocados, que a 5444 les reprogramaron el examen pues no pudieron hacerlo por las protestas registradas en 6 estados entre el 14 y 15 de noviembre.

A partir del Sábado 14 se registran confrontaciones durante 4 semanas seguidas en Morelos. Ahí el Partido Comunista procura fundir su actividad como Estado Mayor de la clase con el acompañamiento directo de la movilización. Hay una cierta economía de las fuerzas pues el despliegue de fuerzas del Estado por un lado no es de entrada embestir a los maestros sino cumplir el objetivo de garantizar la evaluación, por el otro lado no es la ocupación de la sede lo que garantiza el objetivo de boicotear la evaluación al magisterio sino la confrontación misma cancela las condiciones. De ahí que se prepare y conduzca al magisterio, destacadamente las maestras, para confrontar a las fuerzas represivas y manteniendo la mayor disciplina y orden posible para preservar sus propias fuerzas en el repliegue, al mismo tiempo que la propaganda habla sobre la necesidad de vincular la lucha contra la reforma educativa a la lucha de los demás sectores de trabajadores contras las reformas en general y por el derrocamiento del gobierno del hambre y la miseria.

El 17 de Noviembre Aurelio Nuño advierte que los opositores a la reforma “enfrentarán a un gobierno decidido a que se respete el estado de derecho y a la determinación de los maestros de participar en el proceso que los ayudará a mejorar su situación laboral”. El movimiento se prepara para la confrontación y el estado también.

Entre el 21 y 22 de noviembre las manifestaciones se dieron y se reprogramó el examen a 6459 profesores. El examen está apoyado por un fuerte despliegue de las fuerzas represivas. Se informó sobre movilizaciones en Sonora, Colima, Sinaloa, Zacatecas, Baja California, Baja California Sur, Tlaxcala, Morelos, Yucatán, Durango, Chihuahua, Oaxaca, Chiapas, Guerrero –aunque en estos tres últimos no hubo evaluación.

En Morelos, agentes policiacos del mando único golpearon a 20 profesores de la tercera edad, miembros del Movimiento Magisterial de Bases (MMB) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), igualmente detienen a 10 profesores. En Tlaxcala tras el enfrentamiento son detenidos 4 profesores, en Sinaloa 3. Entre los heridos está el líder magisterial de Hidalgo, Marcos Sosa, quien fue golpeado por hombres armados vinculados a un grupo de choque de la sección 15 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En México, Yucatán, Nayarit, Hidalgo, Colima, Sinaloa, Jalisco, Coahuila, Colima, Tamaulipas, Quintana Roo, Zacatecas, y Baja California, la prueba se realizó con protestas menores.

En total las protestas alcanzan 25 ciudades del país y el retraso del examen se logra en las sedes de Ciudad Juárez, Delicias, Cuauhtémoc y Parral, Chihuahua. De acuerdo con las cifras aportadas por la dependencia, tanto el sábado como el domingo se habrían presentado a la evaluación 40 mil 891 maestros, de un total de 46 mil 675 que se esperaban (lo que equivale a 87.60 por ciento).

Durante el segundo día de la evaluación docente en Veracruz, elementos de la Fuerza Civil y un grupo de personas vestidas de civil agredieron a maestros opositores a la reforma educativa y periodistas que las documentaban, por lo cual hay tres profesores hospitalizados con contusiones múltiples. En Michoacán, más de 10 mil maestros de las 22 regiones del estado, agremiados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) marcharon en Morelia para rechazar la evaluación educativa. Sonora denunció que en las sedes de Nogales y Obregón hubo tres maestros golpeados y nueve detenidos. Todos fueron puestos en libertad tras pagar una fianza. En Sinaloa, elementos policiacos resguardaron las sedes de Mazatlán, Mochis, Guasave y Culiacán, donde policías municipales detuvieron a tres maestros cuando éstos esperaban a otros docentes para manifestarse. Los detenidos son: Eduardo Salazar Soria, Daniel Llamas Leyva y Dominico Domínguez Gabriel, líder de la CNTE en ese municipio. En Quintana Roo, miembros del SNTE recuperaron las instalaciones sindicales que estaban tomadas por disidentes desde la semana pasada. También hubo protestas en Morelos, Durango, Nayarit, Tamaulipas, estado de México, Yucatán, Jalisco, Guanajuato, Coahuila y Zacatecas.

Según la SEP 27 mil 483 docentes y directores acudieron a ejercer su derecho a la evaluación en 27 estados, lo que representa 91.5 por ciento. Indicó que bloqueos y fallas de orden técnico impidieron a 3 mil 321

El viernes 27 de noviembre trasladan a Oaxaca 5 mil policías para proteger 4 mil 900 maestros inscritos para realizar un examen, lo que aplicaría que se evalúe a menos de 5 mil de 75 mil docentes. Los policías federales instalaron un cerco en los alrededores de la Ciudad Administrativa, en la capital de Oaxaca, donde se efectuaría la evaluación del desempeño a maestros de la entidad.

El sábado 28 por la noche el secretario de Educación Pública Aurelio Nuño Mayer felicitó a los maestros de Oaxaca que acudieron ese sábado a la evaluación del desempeño docente, según sus datos “más de 96 por ciento de los profesores (convocados) participaron”. La protesta no fue sólo en Oaxaca, en otras partes de la república se solidarizaron y en las instalaciones de las universidades tecnológicas de Tecámac y Nezahualcóyotl, así como en la sede de Toluca protesta por la evaluación y los 5 mil efectivos desplegados en Oaxaca.

En Oaxaca derrumban una valla y avanzan rumbo a ciudad administrativa donde se hacía el examen, participan 2,600 federales; de acuerdo a notas periodísticas 20 mil maestros son los que protestan pacíficamente. Según la SEP asistieron a la evaluación 2 mil 981 docentes, esto es, poco más de 60 por ciento de los 4 mil 900 inscritos.

Ese mismo día en Guerrero se reunió el magisterio para acordar acciones contra la reforma en contra de los exámenes su plan de acción inicia el 2 de diciembre. La siguiente batalla se prepara. En Chiapas Maestros de las secciones 7 y 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y estudiantes normalistas de Chiapas bloquearon ese sábado carreteras en 24 puntos de la entidad en apoyo a la Sección 22 de Oaxaca.

El 2 de Diciembre en una acción realmente audaz unos 70 maestros de la CETEG ingresan a la sede de evaluación y desde dentro del inmueble revientan la evaluación, apagando y saboteando el equipo de cómputo. A partir de este momento

El 7 de Diciembre en una protesta son detenidos decenas de normalistas en Michoacán, cuando comuneros salen en defensa de los detenidos son a su vez confrontados por la policía y el número de detenidos se eleva ya a 70. Durante la noche y la madrugada la protesta se lleva a las inmediaciones del palacio de gobierno, donde se instalan unas pequeñas barricadas de llantas incendiadas. Las compañeras normalistas son trasladadas a un penal en el estado de Morelos, mientras que los compañeros lo son a uno de Sonora. Tras 8 días de continuas protestas impulsadas por el magisterio y el PCM en Morelos la presión logra que se decrete el auto de formal libertad a las compañeras, los 30 compañeros en Sonora siguen en prisión hasta ahora.

Originalmente el Estado había anunciado que la evaluación en Chiapas se llevaría a cabo los días 12 y 13 de Diciembre, sin embargo aprovechando el factor sorpresa se anuncia de improviso que la evaluación se llevaría los días 8 y 9. Sectores combativos de la sección 40 y 7 del SNTE reaccionan enfrentando con decisión a las fuerzas represivas, que se cuentan en el orden de los 10000 efectivos y que no solo usan gases, bombas lacrimógenas, y balas de goma, sino balas reales, tanquetas, helicópteros, etc. Especialmente dura resulta la confrontación en Ocozocoautla, donde es asesinado el profesor David Gemayel Ruiz. Apenas poco más del 50% de los profesores a ser evaluados se presenta.

Para este momento la desorientación y postración inicial han pasado, y la moral combativa del magisterio se ha vuelto a levantar al punto que esto permite que se vuelva a convocar a una reunión representativa de todas las secciones y tendencias magisteriales en lucha contra la reforma.

Recapitulando

Luego de cuatro semanas, ha concluido la primera de tres oportunidades para que los docentes presentaran su examen de evaluación. La segunda vuelta se llevará a cabo en febrero de 2016.

Del lado del Estado no se puede concluir que han logrado una victoria total, pues el desgaste, el costo tanto financiero como político del operativo, etc., no guardan proporción con el objetivo esperado de subyugar al magisterio, así como los porcentajes de aplicación quedaron lejos del 100% en varios estados. Por ejemplo El blindaje de los exámenes para imponer la reforma hasta la tercera semana había costado 45 millones de pesos.

La reforma educativa aprobada desde 2013 apenas inicia su ejecución, lo que demuestra que el decretar una ley no necesariamente implica su ejecución y aplicación, pues depende de la capacidad de la clase obrera, de los trabajadores para oponer resistencia el que se pueda ejecutar o no las reformas, de la correlación de fuerzas, de la organización del movimiento revolucionario.

Aunque el gobierno federal apostó por golpear a la dirección de la CNTE y a su sección más activa, no impidió las protestas, de hecho ante la aplicación efectiva de la reforma (con la implementación del examen), los trabajadores de la educación se lanzaron a nuevas batallas aun estando descoordinados, hubo aumento en el nivel de las confrontaciones entre profesores y policía aún en zonas en que el magisterio se había mostrado poco activo, volvió a aumentar el número de estados en que se dio la protesta y se reinició la organización del magisterio.

Del lado del magisterio se pasó de la postración reflejada en las primeras acciones estrictamente de resistencia pacífica en Oaxaca a la contraofensiva con las batallas de Chiapas, los índices de participación fueron decayendo así mismo de alrededor del 90% en la primera semana a cerca del 50% en la última.

Cuando el movimiento popular y magisterial, teniendo ventaja numérica y la iniciativa se rehusó a franquear la puerta de la violencia proletaria, el Estado no tuvo ningún reparo en desplegar su fuerza, retomar la iniciativa, cerrar filas entre las fuerzas políticas que conducen el Estado burgués, y pasar a la contraofensiva. Ni una parte ni la otra han logrado prevalecer e imponerse aún.

Lo que sigue

Es partir de una ilusión el asumir que el conjunto o incluso que la mayoría del magisterio ya se haya organizado en estructuras estables o que lucha bajo cierto ideario consciente. En realidad la aplastante mayoría de los profesores, aquellos que a lo largo del último año han marchado, aventado piedras, empujado escudos, derribado rejas, quemado palacios y oficinas, etc., prácticamente sostenido una guerra con el Estado, no están luchando por imponer un nuevo poder obrero, por el socialismo, lo hacen impulsados por la contradicción capital/trabajo, defendiendo sus condiciones de trabajo, su contrato colectivo, sus antigüedades, etc. Manifestaciones externas tales como la fraseología socialista, el cantar el himno venceremos, etc., no le confieren tal carácter.

Partir de cualquier ilusión para plantear nuestras tareas nos llevará a errores, en este caso a fallar en la principal tarea del Partido Comunista, ser el vehículo de la consciencia de clase, unir la teoría avanzada con el movimiento realmente existente, ser porristas del movimiento en lugar de actuar como vanguardia.

Una de las consignas a difundir entre el magisterio es la unidad con la clase obrera explicándoles que las condiciones de trabajo que en años pasados habían obtenido los profesores no eran luchas aisladas, sino parte de oleadas de movilización de los trabajadores de distintas ramas (por ejemplo a finales de los 50’s las luchas de Otón Salazar no estuvieron despegadas de las batallas de los ferrocarrileros y otros sectores). También hay que hacerles saber que la educación gratuita es producto de la lucha de los trabajadores, de la clase obrera, por lo que el magisterio sin la clase obrera de su lado tiene pocas probabilidades de ganar, aunque está repuntando una vez más su lucha, como lo demuestran las confracciones en Oaxaca y el surgimiento de nuevos centros de organización magisterial.

Para con el movimiento obrero será similar, la reforma laboral lo que hizo de inmediato fue legalizar condiciones de trabajo que ya existían, pero cuando partes de la reforma laboral que no están implementadas (como el pago por hora y lo que conlleva) se busquen implementar, se darán estallidos espontáneos y avance en la insumisión obrera. De igual manera aumentará la insumisión cuando sectores de la clase obrera que gozaban de mejores condiciones de trabajo, que debido a luchas pasadas o por ser aristocracia obrera lograban vender su fuerza de trabajo a mayo precio, sean golpeados por la implementación de elementos de la reforma laboral en sus centros de trabajo.

Así como el magisterio tuvo un momento de reflujo, pero ante la agresión inmediata se dieron brotes de lucha, la clase obrera presentara brotes de lucha conforme la implementación de la reforma laboral se haga efectiva.

Requerimos estudiar las situación (condiciones de trabajo, dinámica sindical, etc) de los obreros de sectores estratégicos para saber que parte de la implementación de la reforma les golpeará y les harpa moverse. También se requiere saber cuál es el plan o la ruta de implementación de la reforma laboral, cuales son los artículos que aún no se implementan pero que significarían mayor daño a los trabajadores.

Además de la desvalorización de la fuerza de trabajo por la implementación de la reforma laboral, se requiere estudiar las afectaciones a la clase obrera por las otras reformas (como la de salud) para poder integrar todas las determinantes y poder prever dónde han de ser los estallidos y cuales las principales demandas económicas que hemos d enlazar con la lucha política.

Tanto entre la clase como en el magisterio las limitaciones por la cantidad de cuadros a desplegar no significan reducir nuestra tarea a acompañar las acciones o expresar simples “reciban un combativo saludo por parte de…”. Aún en su mínima expresión el cuadro del Partido Comunista debe por todos los medios posibles (usar el periódico, volantes, tomar la palabra en asambleas, mítines, agitar a puerta de escuela o fábrica, pláticas y reuniones con grupos de maestros, etc.) ligar en cada aspecto concreto la lucha contra la reforma a la cuestión del poder, con todo lo que esto significa en cuestión de unidad con la clase obrera, alianza con otros sectores, utilizar el análisis científico de nuestra teoría para adelantar al movimiento al desarrollo de los acontecimientos, darle forma organizada y fríamente planificada al ejercicio de la violencia por los contingentes de trabajadores, etc.

Inclusive, nuestra idea no es permanentemente llevar camaradas de fuera a cada reunión, plantón, huelga, etc., sino que tras un tiempo de actividad éstos camaradas hayan ganado y agrupado a lo más consciente y decidido del propio movimiento, que estos elementos agrupados sean la vanguardia del movimiento magisterial o huelguístico. Al tiempo que son el Partido dentro del magisterio o del centro de trabajo, su unidad orgánica con el Partido los lleva a involucrarse, preocuparse y asumir la dirección de la lucha por el conjunto de los intereses de la clase. Cuando los cuadros y activistas claves superan de esa manera el gremialismo, entonces pueden ejercer una actividad que oriente al conjunto del sector a superar las concepciones gremialistas, a plantearse entonces una política que involucre en base a sus demandas a otros sectores de trabajadores, y solo entonces reunir la fuerza necesaria para descarrilar las reformas. Cuando los cuadros y activistas claves del movimiento magisterial superan de esa manera el economicismo, entonces pueden ejercer una actividad que oriente al conjunto del sector a superar las concepciones de resistencia y de pacifismo. Los horrores y sacrificios que la clase ha tenido que pagar y que seguirá pagando para defender puntos y comas de sus contratos, tomados en su conjunto, no se diferencia en gran cosa de los que se tendrán que pagar por desalojar al gobierno del hambre y la miseria mediante una acción concertada y planificada, la insurrección por el socialismo.