Golpe a los obreros de la industria automotriz en Puebla

Ángel Chávez

Apenas hace mes y medio, el martes 18 de agosto, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) de Puebla obtuvo para sus agremiados un aumento salarial del 4.5%, lo que significó una mínima victoria de los trabajadores considerando que la industria automotriz es la principal de ese estado y VW es la empresa más importante.



Sin embargo para finales de septiembre el panorama de los obreros de la empresa se oscureció debido a que se dio a conocer que la empresa Volkswagen había incurrido en la alteración de motores para aparentar la disminución de emisiones tóxicas cuando en realidad emitían un número mayor a las autorizadas. Como resultado se han desplomado las acciones de la empresa 19%, ha bajado la producción y se prevé que esta situación afectará las plantas que VW tiene en México, en particular a la más importante que es la ubicada en Puebla.

VW anunció que debido a la caída en las ventas en el mercado internacional, parte de la industria automotriz se obligada a recurrir a paros técnicos y recortes de salarios en hasta 50% para que no haya despidos. Se calcula afectarán a más de 35,000 personas que trabajan en este sector. En Puebla se prevé que a partir de octubre se espera inicie la caída de los niveles de producción de VW, lo que llevará a un temporal paro técnico en la producción del auto Beettle y los días sábado dejarán de funcionar las líneas de producción del Golf.

Esto implica que los trabajadores serán quienes paguen los platos rotos por la patronal. Paros forzados y posibles despidos son los síntomas que se expresará en la disminución de sus salarios. Ante esta situación el aumento de 4.5% queda atrás y se muestra insuficiente, poniendo en duda lo “progresista” que son los actuales dirigentes de los sindicatos de la industria automotriz. El periódico aumento salarial se ha convertido en un acto protocolario de varios sindicatos que buscan entregar más migajas a los obreros con tal de blindar a los monopolios de protestas obreras más fuertes, es decir actualmente las direcciones sindicales no están de lado de los trabajadores sino de la patronal
La condiciones para que se mantengan los salarios y no se den despidos existe, pues pese a las actuales dificultades

Por ejemplo, pese al aumento salarial de 4.5% ganado por los obreros de VW, el salario sigue siendo muy bajo pues mientras la industria automotriz en México genera un valor económico de 85 mil millones de dólares, los salarios de los obreros del sector oscilan entre los $217 que ganan los obreros de la planta GM en San Luis Potosí y los $398 que se ganan en VW Puebla, con un promedio nacional de $305.905. La parte que se llevan los trabajadores es una miseria comparada con los millones que se producen.

Además del engaño de los mínimos aumentos salariales, las dificultades por las que cruza VW permiten evidenciar que las actuales direcciones discales (como la de Sitiavw) no defienden fielmente los intereses de los obreros, pues en estos momentos deberían luchar contra los despidos que amenazan a los obreros del sector, contra el paro forzado y a favor de que se respeten los salario completos sin importar que no los obreros no trabajen todos los días o las mismas horas que antes, pues la crisis es culpa de la empresa, no de los obreros. ¡Que el peso de la crisis de VW recaiga en los empresarios y no los trabajadores!

Llamamos a los obreros de la industria automotriz, y en general a todos los obreros, a fortalecer la organización desde la base, a oponerse a las direcciones sindicales propatronales y luchar por mayores salarios que permitan recuperar el poder adquisitivo que desde 1987 a la fecha ha caído 76%. ¡Que la crisis económica la paguen los empresarios y no la clase obrera!