Crisis en China, la “multipolaridad” donde todos los polos se hunden

Diego Torres, Segundo Secretario del CC del PCM

ChinaCon el inicio en 2008 de la más reciente crisis general del sistema capitalista inició una serie de reacomodos en la pirámide imperialista, movidos los centros imperialistas por una pugna cada vez más aguda por ocupar la cúspide.



Plumas ligadas con la socialdemocracia y el oportunismo venían esbozando años atrás que tales desarrollos serían un avance, una conquista, una posibilidad de obtener ventajas para los pueblos bajo la noción de la “multipolaridad”, como opuesta a la “unipolaridad” de los EEUU. Tales posiciones rebasaron la academia, y la prensa socialdemócrata, lograron permear a una gran cantidad de activistas de los movimientos populares, al movimiento estudiantil, al sindicalismo e inclusive dentro del Movimiento Comunista Internacional han sido colocadas a debate en no pocas ocasiones por dirigentes y por aparatos partidarios completos. Hoy la construcción del discurso reformista tiene este marco del “mundo multipolar” como uno de sus componentes centrales, lo mismo que colocar el tema de las diversas gestiones capitalistas como etapa inmediata, etc.

Tales “polos” son a grandes rasgos los diversos centros imperialistas y alineamientos de centros imperialistas que se enfrentan por el control de los mercados y los territorios. Los EEUU, la UE, Japón, los BRICS, etc.

Pero la naturaleza de dichos “polos” ha venido revelándose a los ojos del mundo. Como cualquiera de las economías capitalistas atravesadas por lazos imperialistas éstas no están exentas de la crisis general de sobreproducción. Ha sido solo la ley del desarrollo desigual la responsable de que la crisis se manifieste más temprano o más tarde, más aceleradamente o en distintos ritmos etc. Pero la manifestación plena de la misma demuestra como los llamados BRICS no constituyen alternativa alguna, están inmersos y preñados de las contradicciones del capitalismo.

Por supuesto, igual o más ridículas aún son las habladurías de los encargados gubernamentales de la economía en México al prometer un “blindaje” contra la tormenta que viene, lo mismo que sus rivales de la oposición burguesa que solo atinan a ofrecer parches en la gestión.

En las grandes crisis mundiales solo existe un precedente de un país que logró blindarse de los efectos de la misma. Se trata de la Unión Soviética durante la gran depresión de 1929, que no solo no resintió los efectos de la crisis sino que experimentó un acelerado desarrollo y trajo beneficios sociales sin precedente a su clase obrera y a sus pueblos.

Hoy en día la supuesta alternativa de los BRICS hace agua, y en primer lugar su economía insignia, China. Desde el V congreso de nuestro Partido señalamos la inminencia de tal profundización de la crisis. El V congreso se celebró a mediados de Septiembre, y en Agosto ya había estallado la burbuja especulativa inmobiliaria en China –algo muy similar al inicial brote con crisis de las hipotecas subprime y los hedgefunds en los EEUU, la crisis en España, etc.-, con los precios del sector cayendo a niveles de hace 15 años, lo cual a su vez bajaba ya la demanda y las ventas en el sector de la industria del acero, que tras alcanzar un pico de 70 millones de toneladas por mes entraba en fase de sobreproducción y reducía su cuota a lo largo de una curva descendente, lo mismo en la producción industrial ligada con las exportaciones, y se habían acumulado ya 3 años de descensos en la bolsa de Shanghái. El balance del 2014 arrojó el crecimiento de PIB más bajo de los últimos 24 años. Hace unos días el impacto de la crisis en China supuso la destrucción de un capital equivalente a 3.5 billones de dólares (eso es más que el valor total del mercado bursátil de India, por ejemplo), y en el resto del mundo la onda destructiva de la devaluación del Yuan arrasó con una riqueza equivalente a 5 billones de dólares.

Mientras las economías de Europa y los EEUU se hundían, muchos capitales redirigieron inversiones hacia China y las llamadas “economías emergentes”, dicho capital se tradujo en infraestructura y producción dirigida a satisfacer el mercado mundial, mercado que sin embargo seguía en contracción, por lo cual se han vuelto a topar con un callejo sin salida, aquellos capitales que más ganaron con los últimos meses de etapa de expansión del capitalismo en China ahora son las que más resienten el golpe.

El hecho de que tanto los BRICS, como la UE, y los EEUU estén todos sumiéndose en una crisis más profunda no alivia las tensiones y los conflictos entre ellos, al contrario tiende a su agudización, pues se trata de que los capitales rivales sean los que se destruyan más rápidamente antes de entrar a una hipotética nueva fase de expansión sobre de sus ruinas.

Los intelectuales que defendían la multipolaridad como alternativa decían que ésta disuadiría a los EEUU de continuar agrediendo y sometiendo a los pueblos, como si Rusia o los BRICS pudieran jugar un papel análogo al de la URSS durante la Guerra Fría.

Por un lado se trata de una analogía histórica falaz y jugar con las ilusiones, pues como ya hemos subrayado en ese caso se trataba de 2 sistemas socioeconómicos distintos, la analogía más cercana es la del mundo “multipolar” previo a la Primera Guerra Mundial donde el centro imperialista hasta entonces dominante, Reino Unido, iniciaba un lento declive, mientras rivales en rápido ascenso como Alemania buscaban mejorar su posición en medio de una profunda y larga crisis.

Por otro lado, en la práctica las agresiones no se han detenido ya que se trata no de salvaguardar intereses obreros y populares sino de promover a uno u otro capital, el descontento masivo en muchos países ha sido atrapado en la lógica de fuerzas políticas que apoyan a uno u otro centro imperialista, y podemos ya hablar de que existe una carrera armamentística sin tapujos junto con preparativos bélicos. En África se ocupan países, se derrocan gobiernos, se dan golpes de Estado, operan mecanismos terroristas ligados a los intereses de grandes monopolios, se encienden conflictos separatistas, etc., como un gigantesco e inhumano tablero donde se juegan el Coltrán, el Uranio, el petróleo, etc., entre China, Francia, EEUU, etc. En el océano Pacífico colisionan los afanes expansionistas de China con sus vecinos –Vietnam, Taiwán, Japón, Corea del Sur, Rusia, Filipinas, etc.- al mismo tiempo que la OTAN abiertamente habla de su choque con China como el principal objetivo estratégico, donde se juegan las rutas comerciales cruciales para los años que vienen, junto con el control de recursos valiosos como las reservas de minerales raros; por ejemplo Neodimio, concentradas en la península coreana y el sureste asiático. En Medio Oriente los conflictos evolucionan en escala con la OTAN y la Rusia imperialista colocando ambos cada vez más fuerzas, armamentos y recursos bélicos en la zona, con lo que es plausible pensar que se llegue a una situación de guerra generalizada en la región a una escala no vista por las generaciones vivas.

En la práctica, en la realidad, la llamada multipolaridad no ofreció décadas de desarrollo para los pueblos como sí pudo hacerlo y puede hacerlo el socialismo, la multipolaridad no ofrece paz sino que prepara el terreno para una gran guerra inter-imperialista. Los comunistas no podemos preparar en ese escenario de hundimiento social y guerra la alianza de los obreros y los pueblos con uno u otro centro imperialista, podemos pedir que se deseche la multipolaridad del discurso de las fuerzas comunistas. Una vez más se plantea como salida el socialismo o la barbarie.