Falso patriotismo beneficia sólo a los monopolios

Ángel Chávez, miembro del CC del PCM

En los recientes meses en Coahuila protestaron trabajadores acereros, quienes exigían que el gobierno tomara medidas para garantizar que las empresas mexicanas de metalurgia elevaran sus ganancias, que del inicio de año a la fecha han caído el 6% a causa de la compra de acero proveniente de China, cuyo precio es menor.



A finales del mes de junio en estas movilizaciones participaron cerca de 20 mil trabajadores de los cuales despidieron a 2 mil 500 empleados de Altos Hornos de México y otros poco más de 2 mil 500 del acero. Los trabajadores fueron usados para defender los intereses de los monopolios mexicanos del acero, pues el resultado de las protestas no fue la reinstalación de los despedidos o el aumento de salarios, sino un acuerdo entre Secretaría de Economía y Altos Hornos de México de establecer medidas para frenar la importación del acero proveniente de China.

Por eso llamamos a los trabajadores a reflexionar, a organizarse por mejores condiciones de empleo y en contra de las medidas anti obreras como el despido, la disminución o el paro. Los trabajadores debemos solidarizarnos con los trabajadores. No es culpa nuestra la crisis económica ni la quiebra de las empresas sino del sistema de explotación capitalista, por tanto las empresas deben garantizarnos el empleo, pues aún en malas rachas continúan ganando una millonada.

Por esto mismo, como trabajadores debemos comprender que el problema no radica en que las empresas chinas exporten materiales a más bajo costo, o que sea una empresa extranjera la esté explotando nuestro trabajo. No es cuestión de patriotismos o de “consumir lo hecho en México” porque a los únicos que beneficia es a los empresarios mexicanos, y nada ganan los 70 millones de pobres de nuestro país.

Hacemos un llamado a los trabajadores para agruparse y defender sus intereses comunes, es decir sus intereses de clase, y estar atentos a los engaños de los patrones que quieren vendernos su bienestar como nuestro bienestar. Sólo nuestro bienestar como obreros, vendrá de la destrucción del actual sistema de explotación, la instauración del poder obrero y popular y la expropiación de las empresas para su administración por los propios trabajadores.