El que lucha por la libertad cae, pero no muere

Juan Barrera
28.Jul.15 :: Opinión

En la lucha de la clase obrera la historia nos ha dado luchadores ejemplares, hijos de su clase que han combinado la pluma y el fusil para combatir la tiranía de la clase burguesa. Ejemplos podemos encontrar muchos de estos artistas que militaron en partidos comunistas, revolucionarios que dieron su vida por las revoluciones proletaria a lo largo del planeta.



Sé bien mi lugar /En la vida/ Y en vano/No me rendiré. /Moriré con dignidad/Como obrero/En la lucha/Por el pan y la libertad.

Este poema fue escrito por un obrero búlgaro que vivió durante las primeras décadas del siglo XX; su nombre era Nikola Vaptsarov, desde muy joven en su vida estuvieron unidas la poesía y su vida en los talleres ya que fue fogonero y mecánico. Como muchos tantos trabajadores fue víctima del desempleo imperante durante la década de los años 1930. Sin embargo, como muchos obreros que sufrían las humillaciones, las vejaciones del hambre y la miseria, a lo cual luchaba presente en el movimiento obrero búlgaro. En esta situación de lucha incesante por sobrevivir, identificado con la masa de trabajadores de Bulgaria. Sus poemas reflejan lo que la clase obrera vivía, pero también lo que anhelaba y luchaba.

Vaptsarov, fue miembro del Partido comunista búlgaro y cuando la horda fascista también sembró el terror en su tierra, fue parte de la lucha antifascista tanto de los invasores Nazis como de los monárquicos colaboradores. Formando parte de la lucha clandestina del partido, este poeta obrero se mantuvo abnegado hasta el final.

El 4 de marzo de 1942 Nikola Vaptsarov cayó en manos de la policía fascista, le torturaron durante meses, hasta que fue fusilado el 23 de julio de ese mismo año junto con otros cinco comunistas búlgaros. Los seis cayeron no sin antes decir; El que lucha por la libertad cae, pero no muere…

La primera vez que oí de Nikola Vaptsarov fue cuando recibí un libro sobre sus poemas como regalo hace ya unos años, el leer cada uno de estos versos reflejaban de forma sencilla el vivir de un trabajador más, cuya poesía misma contenía el espíritu revolucionario no de un obrero sino de toda su clase. Posteriormente con el triunfo sobe el fascismo y la instauración del socialismo en Bulgaria, como a muchos héroes de la resistencia del pueblo búlgaro a Nikola Vaptsarov fue reconocido no solo por su valentía y valor sobre el invasor, sino se mantuvo como uno más de los artistas de este pueblo revolucionario, editando su obra tanto el búlgaro como en diferentes idiomas.

Por nuestros sufrimientos
Acumulados por siglos,
En tus enormes volúmenes
No pedimos recompensa.

A las gentes del futuro
Que tomaran nuestro puesto
Cuento simplemente la historia:
Lucharon con valentía.

DESPEDIDA

A mi mujer
A veces llegaré a tus sueños
Cual un huésped imprevisto y lejano.
No me dejes afuera en el camino
No cierres las puertas.
Entrare en silencio, me sentaré manso,
Fija la mirada en la oscuridad para
Verte.
Satisfecho ya de complacerte,
Te besaré y me iré.

(Un fragmento de uno de sus poemas escrito en las prisiones fascistas).
¡Si supieras cuánto quiero la vida!
Y cómo odio
Las vanas
Quimeras…
Para mí está claro como amanecerá
Que con cabezas rompemos los hielos.
Y el sol en el horizonte
Oscuro
Sí, nuestro luminoso sol
Replanderá.