Trabajadores del volante, explotación a todas luces

Observatorio Laboral de las Altas Montañas

400“Son animales” “siempre se pelean por el pasaje” “catres que dan pésimo servicio,” “deberían cambiarlos o correrlos”, y un largo de sinónimos que pudieran tener pero detrás de estas afirmaciones hay situaciones que obligan o condicionan a los trabajadores del volante a una competencia entre ellos, en situaciones de precariedad a todas luces, sin embargo esta demonización de la clase trabajadora se instala como un discurso del que se apropia no sólo el usuario sino el resto de la opinión pública, llegando incluso a reproducirlo los mismos trabajadores.



Autobuses Rápidos del Sureste (ARS), es una concesionaria que cubre las rutas de Córdoba-Amatlán, bajo la figura jurídica de “Cooperativa”, una variante de subcontratación laboral para evadir derechos laborales. Dicha cooperativa que en realidad tiene como únicos socios a tres familias, la familia Bernabé Alvízar, los Sánchez y la familia Huerta, siendo estas familias las que de manera formal son “socios” pero en realidad son patrones, se distribuyen la utilidad que se da con respecto su personalidad jurídica (RFC SCE480830-CJ-4; RFC HULJ-370306-250; respectivamente). Desde luego no hay una relación jurídica obrero-patronal reconocida y que por tanto dicha cooperativa no cuenta con una nómina formal, expidiendo el “pago” del día laboral a sus trabajadores mediante recibos sin fecha ni firma alguna.

La forma de cooperativa es muy usual en las empresas para ir eliminando derechos laborales, como el seguro social mismo que actualmente no todos los trabajadores cuentan con el servicio. Esta forma de subcontratación contiene un sentido de deslaborización, es decir, desplazar las relaciones laborales a relaciones mercantiles o civiles creando desde luego una pantalla jurídica que esconde relaciones de explotación asalariada, las relaciones obrero-patronales.
Sobre las condiciones de los trabajadores de Autobuses Rápidos del Sureste

Las jornadas laborales superan por mucho lo marcado por la ley, el turno regular empieza a las 5:30 de la mañana, teniendo pocos minutos para algún desayuno o comida, finalizando la última corrida a las 10:30 de la noche dependiendo de los turnos que tengan sus respectivos horarios de trabajo, para entregar el autobús a las 11 pm en el taller mecánico, cumpliendo una jornada de más de 16 horas de trabajo casi continuo.

A esto le agregamos la presión con la que trabajan, se les otorgan por mes 20 minutos (banco de horas) de tolerancia para poder checar en sus horarios correspondientes de ruta, si existen retardos les aplican descuentos directos a los trabajadores, por lo cual los choferes se ven obligados a manejar siempre de prisa, por este motivo han llegado a suceder terribles accidentes cómo el sucedido el pasado 4 de mayo del 2013 donde perdió la vida el cobrador Gonzalo Barranco Bonilla, un joven de tan sólo 21 años de edad que por bajar de prisa de la unidad tropezó quedando entre las llantas del autobús y ocasionada la muerte. Cómo este accidente han ocurrido varios que siempre suelen aparecer en la nota roja criminalizando o minimizándose a la opinión pública este tipo de hechos.

¿Cómo logra la cooperativa simular el seguro a sus trabajadores a pesar de estos hechos? El chofer y cobrador tienen que pagar su propio boleto de usuario al abordar la unidad, siendo el único garante de su seguridad en caso de accidente. Desde luego no hay seguridad social, lo que importa por encima de todo es la venta de boletaje de manera rápida y pronta, estimulando la competencia entre los mismos choferes.

El aguinaldo es tan sólo otra simulación, se les va descontando todo el año de su bolsillo para que a fin de año se los entreguen, una caja de ahorro y no una prestación real, siendo por tanto un total engaño dicha prestación, las vacaciones, utilidades, INFONAVIT, y otras prestaciones mínimas simplemente no existen para la gran mayoría. Han existido casos dónde los trabajadores de mayor antigüedad, que son pocos, se les despide sin causa justificada hasta entablar demandas laborales. ¿Cuáles la maniobra de la empresa? En el proceso del conflicto laboral simplemente utiliza y cambia las razones sociales para evadir liquidaciones, indemnizaciones y los pagos por antigüedad.

El sueldo, ahora sustituido bajo la forma de incentivos y formas de productividad. La venta de boletos es la forma en que adquieren el pago de su trabajo, ya que obtienen su ingreso a partir del 35% para chofer y 25% para cobrador del total de boletaje vendido, el margen de ganancia que tienen es de 150 a 250 pesos en un día, si es que no han acumulado descuentos en retardos o averías de la unidad que se cobran directamente al bolsillo del chofer, existe un mínimo de boletaje que se debe de vender, de lo contrario el despido es una amenaza constante. El salario mínimo que antes podía ganar un trabajador ahora es sustituido por su capacidad directa de productividad bajo condiciones laborales cada vez más precarias.

De acuerdo al Tabulador de Salarios Mínimos del 2015 el sueldo de un Chofer de carga general para la zona B es de 99.20 pesos, correspondiente a una jornada máxima de 8 horas, a lo dispuesto al articulo 67 de la Ley Federal del Trabajo un chofer debería percibir un sueldo de 297.6 pesos diarios, esto sin considerar el Articulo 66 que menciona “Podrá también prolongarse la jornada de trabajo por circunstancias extraordinarias, sin exceder nunca de tres horas diarias ni de tres veces en una semana”. Desde luego sin contar las primas vacacionales y otras prestaciones mínimas que en la norma laboral indica. La jornada de un chofer en ASR es del doble a lo establecido por la ley y de manera diaria.

La explotación laboral es algo cotidiano que se acepta de manera natural

Autobuses Rápidos del Sureste es un ejemplo cotidiano sobre las condiciones precarias que cargan los trabajadores del volante, eliminando en los hechos toda conquista laboral, además, este tipo de situaciones hacen que los trabajadores cuenten con un alto nivel de estrés laboral, estando expuestos a una mala alimentación, riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares, riesgo a disminuir masa muscular y ósea, riesgo a desarrollar problemas del aparato reproductivo y urinario, trastornos del sueño, Estas enfermedades se desarrollan por las jornadas largas en la que más de 16 horas los conductores del volante se encuentran sentados, sin embargo su trabajo demanda que siempre deben estar alerta y concentrados para estar a la altura de la gran responsabilidad que tiene su empleo.

La conquista y defensa por los derechos laborales es un pendiente que debe emprender la clase trabajadora, esto ante los mecanismos que usa la patronal siempre para obtener mayores ganancias en detrimento de la vida misma del trabajador. Sin embargo no se debe de perder de vista que cada vez se hace más necesario una nueva tarea para la clase trabajadora de mayor alcance, el control proletario sobre los medios de producción de bienes y servicios, el control obrero, es ahí dónde debe empieza la verdadera democracia para la clase trabajadora.