¿Habrá un cambio en Grecia?

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300Para combatir algunas ilusiones y mal interpretaciones con respecto a Syriza, Podemos y al nuevo gobierno griego.


Por fin hubo la “victoria” electoral de Syriza que mucha gente esperaba desde junio 2012. Los últimos años Grecia se encontraba muchas veces en las noticias mundiales y muy negativamente. Una política social desastrosa para la población, las visitas continuas de la troika (FMI, Banco Europeo Central, Unión Europea) y un “anti-troikanismo” demagógicamente elaborado dirigieron más y más gente contra los dos partidos gubernamentales Néa Dimokratía (centro-derecha) y Pasok que una vez fue el movimiento “socialista” omnipotente de Andreas Papandreu con un programa mucho más progresista que el de Syriza. El Pasok había evolucionado en un partido neoliberal que finalmente colaboró con la Néa Dimokratía. Su máscara socialista cayó después de tres décadas y en estas elecciones el Pasok siguió encogiendo. La Néa Dimokratía a pesar de su política fuertemente antipopular de los últimos años no tuvo pérdidas grandes obteniendo un 28%. El interés internacional para estas elecciones fue enorme. Felicitaciones diplomáticas y menos diplomáticas, reacciones críticas y gritos triunfales se mezclaron en uno coro internacional en el cual no faltaban los adjetivos decorativos totalmente exagerados para el líder de Syriza, Alexis Tsipras, como el “nuevo Che Guevara” y el “Hugo Chávez de los Balcanes”. A continuación va a ser claro que Tsipras no tiene nada a ver con estos dos.

La llamada mayoría absoluta. ¿Dónde se expresa la voluntad del pueblo?

En los comentarios internacionales sobre los comicios griegos se habla mucho de la “mayoría absoluta” y del democráticamente electo gobierno. No lo es. El sistema electoral de Grecia tergiversa la voluntad del pueblo. No conoce la representación proporcionada. Por eso hasta junio 2012 el país tenía sólo gobiernos unipartidarios. La falsificación del voto popular tenía lugar entre otros mediante el “regalo” de 50 escaños para el partido ganador establecido en una ley. Era 40, pero cuando los partidos que desde 1974 obtenían el poder gubernamental (Néa Dimokratía y Pasok alternativamente, el bipartidismo) constataron desde 2009 que una mayoría se hacía más y más difícil y votaron un cambio haciendo el “regalo” 50. A pesar de eso la “mayoría absoluta” se hizo difícil porque en 2012 la Néa Dimokratía a pesar de estos 50 escaños añadidos obtuvo sólo 129 escaños y se vio forzada a hacer una coalición. El desempleo masivo, la crisis y por eso el aumento enorme de los problemas populares causaron una actitud más crítica de la población. En Grecia también había llegado el tiempo de gobiernos de colaboración. Eso sucedió. La Néa Dimokratía con 129 escaños tuvo que colaborar y lo hizo con un Pasok una vez “socialista” y “anti-derechista” y con la Izquierda Demócrata (una escisión de Syriza) que después de poco tiempo abandonó esta coalición. Hasta junio 2012 cuando Syriza empezó a crecer mucho (de partido de más o menos 4% se convirtió en un partido de casi 27%), era vehementemente contra el regalo de 50 escaños que significaba la distorsión de la voluntad popular siendo partidario fuerte de la representación proporcionada. Desde entonces ni una palabra. El 25 de enero obtuvo 36,3% y 149 escaños de las que los 50 fueron “robados” legislativamente y de esta manera pudo tomar el poder casi sólo ayudado por las leyes poco democráticas del estado burgués que Syriza evidentemente no cuestiona si funcionan en su favor. Syriza tiene un derecho a 99 escaños parlamentarios, es decir el tercero del parlamento griego que tiene 300 escaños. No dio “una lección de democracia” como escuchamos con respecto a Syriza. Por supuesto esta medida golpea principalmente a los partidos pequeños que pierden bastantes escaños. A continuación vamos a ver con quienes Syriza decidió a colaborar.

¿Tolerancia o complicidad?

Hace mucho tiempo Syriza está ejerciendo una presión sofocante sobre los comunistas del KKE para suportar y tolerar a un gobierno de Syriza. Esa presión tomó a veces forma provocadora ayudada por algunos periodistas del establecimiento de los medios. El KKE haría un error histórico y la izquierda perdería una oportunidad histórica si no apoyaría y toleraría a Syriza como partido izquierdista con Syriza definiendo sí misma como partido de izquierda. Los comunistas no aceptan esa autodefinición teniendo en cuenta el programa de Syriza que contiene unas “migajas” para los extremamente pobres y se parece más a una redistribución de la pobreza que a la tan propagada redistribución de la riqueza (también una ilusión con el mantenimiento de la gran propiedad capitalista que no es cuestionada por Syriza).

Syriza ni quiere salir de la Unión Europea ni de la zona del euro ni del OTAN (mientras en los años ochenta el Pasok decía “no” a la Unión Europea (entonces Comunidad Económica Europea) y “fuera del OTAN” era uno de sus eslóganes). Según el KKE ¿cómo es posible para un partido izquierdista sin hablar de un partido comunista tolerar y participar en una tal política? Eso no sería tolerancia sino complicidad. Además Syriza no puede desembarazarse de los acuerdos y obligaciones firmados con la UE, porque eso significaría una brecha con la UE y el euro y eso no lo quiere de ninguna manera como Tsipras subraya a menudo.

Además Tsipras considera al KKE como partido cargado con el pecado original del estalinismo. En este respecto también su presión es contradictoria. Sin embargo la negativa de los comunistas en cuanto se refiere a esta complicidad cuesta votos y los medios de “información” hacían todo en su poder para echar una luz mala al “no” del KKE.

Sin embargo el KKE no obtuvo malos resultados en los comicios de 25 enero. Ganó 61.000 votos más que en junio 2012 obteniendo tres escaños más (de 12 a 15) algo que le da el derecho de poner cuestiones en el parlamento.

El pronunciamiento de Marine Le Pen del ultra derecho Frente Nacional de Francia que la victoria de Syriza sea un golpe fuerte en la cara de la UE (antes de las elecciones griegas provocó un gran revuelo en Grecia con su deseo de que Syriza ganara) no es correcto porque Syriza no es contra “Europa” sino quiere negociar. Eso también es una quimera porque los Scheuble y los Dijsselbloem ponen claramente que estar miembro de la UE va a decir observar los acuerdos hechos. Por supuesto, todo eso puede conducir a bastantes tensiones en lo suceder europeo, pero lo no estar de acuerdo con posiciones de la UE (como con respecto a Ucrania) no va a decir estar contra esa Unión sin hablar del capitalismo. No va a decir ser progresista. Puede ser también un indicio de nacionalismo, de intereses concretos y en este sentido coincidir con nacionalistas. Por supuesto, en sí mismo no es malo exigir la dignidad por su país.

Un voto de confianza del gran capital.

Las declaraciones de la Asociación de los Industriales Griegos después de las elecciones son muy interesantes y reveladoras. Mediante su presidente Th. Fessas dijo que “como representante preeminentemente de las empresas griegas organizadas no sólo voy a estar al lado del gobierno y pondré a la disposición del primer ministro sus posiciones con respecto a la política industrial y la planificación del desarrollo de la economía griega sino también la red de relaciones con la comunidad de los empresarios europeos e internacionales” indicando además la necesidad de tomar decisiones que terminan la inseguridad acerca de las posibilidades de Grecia de enfrentar la perspectiva europea así que regrese la confianza en la economía griega. También el director general de la Unión Europea de Industriales BUSINESSEUROPE dijo “Creemos que el primer ministro Tsipras actuará como un hombre responsable y pragmatistas en las discusiones inminentes y que el gobierno griego respectará los compromisos acordados”…Ya en septiembre 2014 Alexis Tsipras había declarado durante un encuentro con Th. Fessas que “en muchos puntos podemos encontrar soluciones aceptables para ambos. Estamos listos para escuchar propuestas concernientes la gestión de la deuda pública sin consecuencias para el rumbo europeo del país y para la estabilidad”. Y “no podemos hacer otra cosa que colaborar con la industria, que ayudar la industria, sin empresas no puede existir la economía”. Mientras tanto la Asociación de los Industriales de Grecia del Norte añadió sus felicitaciones y sus declaraciones de su prontitud para una colaboración completa.

Dime con quién andas y te diré quién eres

Quizás este “voto de confianza“ del gran capital tiene que ver con la nueva coalición gubernamental. Syriza va a gobernar con el partido de los “Griegos Independientes” (ANEL, obtuvo 13 escaños con 4,75% de los votos) de Pános Kaménos, originando de la Néa Dimokratía que había sido fundado en 2012 con una visión capitalista más “libre” es decir más derecha. La colaboración fue lista en 50 minutos. ¿50 minutos? No, no exactamente en 50 minutos. Mucho más antes la prontitud había sido anunciada. Pános Kaménos se hizo el nuevo ministro de Defensa. Por tanto Syriza empieza su rumbo gubernamental con un partido muy derecho y del cual altos cuadros de Syriza decían poco antes de las elecciones que “un abismo cultural” los divide… Verdad, en ciclos de Syriza se habla de la “colonia Grecia” y Kaménos también quiere que Grecia se emancipe y se convierta en un país independiente, pero con un mantenimiento del capitalismo. En este sentido están acuerdos con todos los otros partidos –salvo el KKE– en cuanto se refiere al objetivo estratégico común: mantener y salvar el sistema económico existente.

Un traslado permanente

El traspaso de cuadros y miembros del Pasok y por tanto de partidarios también hacia Syriza que había empezado masivamente en 2012 cuando el Pasok comenzaba a encogerse y lo seguía hasta luego antes de los comicios de 25 enero. Como ratones abandonaron el barco que se hundía para obtener un puesto parlamentario en la base del nuevo ganador que los aceptaba con brazos abiertos. En los otros partidos también hubo una ida y vuelta según los resultados de los sondeos continuos. El KKE era el sólo partido con parlamentarios firmes. Con todo eso en Grecia hay mucho movimiento en la superestructura política, reflexión de la “cadena débil” que este país es en la economía europea. Para tener una condición revolucionaria tiene que “los arriba” no pueden, “los abajo” no quieren y el factor subjetivo, el movimiento comunista, debe ser masivo y fuerte. Por ahora la mayoría sigue dirigiéndose hacia las ilusiones bajando sus exigencias sociales. Las últimas elecciones griegas mostraron otra vez que la población ahora no tiene la tendencia de emanciparse de la UE, de los monopolios, del capitalismo buscando soluciones socialdemócratas. De ninguna manera Syriza que al tomar François Hollande el poder en Francia hablaba de un “viento de cambio” en Europa, represente “el cambio más radical” de los últimas décadas. El Pasok en los años ochenta era mucho más radical que Syriza y ahora este partido es un resto mísero buscando un techo político y una razón de existencia. Tsipras que en la Conferencia Nacional de Syriza a finales de 2012 había dicho que “llegó el momento de hacer todos juntos un gran paso hacia el socialismo del siglo XXI, la historia nos llama” y “Chávez llamó la atención del mundo por su gobierno creativo, obrero, democrático e independiente y su ejemplo tarde o temprano será seguido por otros pueblos” no sigue este ejemplo porque no se enfrenta con el gran capital. Lo opuesto, recibió un “voto de confianza” de eso y de esta manera no sigue la llamada de Chávez. Anuncia las mismas cosas que el gobierno previo sencillamente con formulaciones un poco diferenciadas. Hay muchos ejemplos. Los partidos del establecimiento, no lo olvidemos, tienen opiniones diferentes en cuanto se refiere a la gestión del mismo sistema pero no a su esencia.

La “lógica” de “Podemos”

Echemos ahora una mirada a “Podemos” al gran amigo de Syriza que vino en Atenas para encontrarse al lado de Syriza el día de las elecciones. En una entrevista con “El País” de 18-1-15 Pablo Iglesias no excluyó una colaboración con el partido Socialista si este reconoce sus errores y acepta la reestructuración de la deuda formulando el dilema “Partido Popular o Podemos” como diríamos en Grecia “Nea Dimokratía o Syriza”. Además dijo que los industriales y los inversores consideran “razonables” las posiciones de Podemos y elogió la política de Obama porque “vemos que en EEUU, donde se ha hecho lo contrario que en la UE parece que los datos macroeconómicos, sí la situación de las familias y el desempleo están mejor”. “Olvidó” que 50 millones Americanos “viven” a ración. Cuando Alexis Tsipras visitó EEUU hace dos años declaró que la gente ahí no tienen la cara triste como en Grecia. Parece que cada uno ve lo que quería ver para fortalecer sus argumentos propios a pesar de la realidad.

Un “podemos” que se convirtió en “no podemos”

Cuando lo preguntaban por qué “Podemos” ha abandonado sus llamadas posiciones radicales contestó que “…no es lo mismo hacer un programa para unas elecciones europeas, en el que se definen una serie de características generales de cómo está la situación en Europa, que hacer un programa de Gobierno para gobernar, y es verdad que se nos ha puesto el gesto serio. Lo que nos han dicho los economistas con los que hemos trabajado es que no vamos a poder reducir la jubilación a 60 años en un año ni en dos, tiene que ser una tendencia para repartir el trabajo pero nos lo tenemos que plantear como tendencia”. Y también “Nos han dicho también que aunque la renta básica es una magnífica idea y una tendencia muy interesante, no lo vamos a poder hacer en los dos primeros años”. Esas palabras parecen a lo que dice Syriza “si lo permite la economía”.

La burguesía de España verdad, ha notado bien estas posiciones. Un representante del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC) presentó el estudio de que “podría reducir el paro a un 11% en 2018”, si Rajoy toma medidas que ellos proponen. Hubo confidencias de los empresarios y los expertos fuera de cámara. Uno de los autores del informe comentaba reconociendo que había un pacto tácito para no hablar de Podemos, aunque estaba muy presente “Este estudio que hemos presentado no es para la izquierda ni para la derecha, se puede llevar adelante con los nuevos también” demostrando la confianza de los círculos de empresarios en Podemos (http: //www.huffingtonpost.es/pilar-portero-y-ana-canil/asi-se-estan-acercado_b_6106790.html ).

También Podemos ha abandonado la idea de un referéndum sobre el OTAN. Su organización local en Rota donde hay una base enorme del OTAN, anunció que no va a participar en movilizaciones contra esta base ¡porque la base es una fuente de puestos de trabajo y de ingresos sin la cual la región no tendría un futuro viable! (http: //www.ecestaticos.com/file/715f890d291f28ff688b5e9522eeOcbb/1414846900.pdf)

Además Podemos ha “suavizado” algunas otras exigencias con respecto a la deuda y a las nacionalizaciones de sectores estratégicos de la economía proponiendo medidas de urgencia para los más pobres etc. en nombre del realismo… Artículo en el periódico de Syriza “Avgí” de un periodista español revela que en el año 2014 las manifestaciones en España han sido reducidas de 40%. La causa posible sería la aparición de Podemos y con ello la esperanza de muchos españoles de desplazar en 2015 el bipartidismo con elecciones (http: //www.avgi.gr/article/5170100/o-%C2%ABnomos-fimotro%C2%BB-stin-ispania-apokleismos-kai-poinikopoiisi)

Después del 27% de Syriza en 2012 en Grecia también el movimiento obrero dio pasos atrás. Estos partidos crean la ilusión que puedes mejorar el capitalismo con elecciones.

Algunas expresiones del nuevo ministro de economía de Grecia provoca puntos de interrogaciones. A quiénes se dirige, verdad, anunciando que “estamos en favor de una vida austera, …los Griegos eran creativos cuando vivían con austeridad, cuando gastaban menos que sus ingresos… cuando usaban sus ahorros para que sus hijos estudiaran”. ¿Qué quiere decir? ¿Quiere decir que el pueblo se limite a las migajas que se aguardan de su gobierno? Vamos a verlo. Estas palabras se parecen mucho, pero formuladas un poco de otro modo, a las de los previos gobiernos que decían “por la deuda y los déficit el culpable es el pueblo que gastaba imprudentemente más que producía” y “consumíamos más que producíamos”. Pero ¿quién produce en el capitalismo y quién consume mucho? El pueblo tiene que encontrar la respuesta correcta y expresarla en opciones políticas más profundas, más maduras, más revolucionarias en vez de dirigirse hacia partidos que prometen mucho esperando migajas.