¿A dónde deben apuntar los cañones para defender a la patria?

PCM

200Volante repartido en la zonas militares durante la jornada Ayotzinapa somos todos. Vivos se los llevaron, vivos los queremos.

Soldado, el honor y el respeto del trabajo en las fuerzas armadas ha sido ofendido con vileza por los propios mandos mayores.



El ejército, nos instruyen, está para defender a la patria de sus agresores, pero resulta que el mando supremo, el gobierno federal, es el primer agresor al entregar el territorio y sus recursos en bandeja de plata. Los últimos gobiernos han entregado ¼ parte de todas las tierras que conforman la nación a mineras extranjeras, a cambio de una limosna para el presupuesto y un moche para los políticos. Mientras los mineros trabajan con salarios miserables, siendo sepultados por decenas cada año, mientras los campesinos son despojados por narcotraficantes cuates de las mineras, mientras el pueblo observa encabronado como le envenenan los ríos de donde beben sus familias, solo un puñado de banqueros y capitalistas se benefician. El gobierno federal es el primero en entregar el petróleo, en dilapidar el recurso estratégico del país, en despedir a 15,000 trabajadores, y recortar los servicios para el pueblo.

Se nos dice que el ejército está para defender la legalidad y la democracia, pero el mando sobre el ejército, el gobierno federal y a veces también mandos medios, se alían unas veces con un grupo narcotraficante y otras veces con otro. ¿Pueden los soldados cerrar los ojos cuando es el dinero de explotadores y de criminales el que decide quién tiene el destino del país en sus manos? ¿Pueden los soldados tolerar el que los hagan colaborar con criminales para masacrar estudiantes o trabajadores? El mando arrastra a los soldados a una guerra para satisfacer a los Estados Unidos que en cambio no hacen nada para que cese la compra de droga en su enorme mercado de adictos y tampoco deja de venderle armas al enemigo. ¿Pueden ganar la guerra soldados, cuando el mando obtiene dinero del enemigo?

El mando supremo pretende usar todas las instituciones, incluyendo al ejército, para que domine la clase empresarial, la clase que nunca ha tocado una herramienta o un arma para sostener a su familia, la clase parasitaria que vive a costa de los habitantes y los recursos de la patria. La patria no son esas instancias corruptas, no son el explotador y el saqueador, la patria es el pueblo obrero y productivo. Ese pueblo que vive en miseria y sin tranquilidad, para el que la masacre de Ayotzinapa fue la gota que derramó el vaso.

Soldado, tú lo has pensado y lo sabes bien, este país se cae a pedazos y la gente se está hartando. Tú lo has pensado y lo sabes bien, éste pueblo no aguanta más y va a explotar. Nosotros los obreros fabricamos las balas, los motores, el acero, las armas y los explosivos, ustedes los usan, otros ganarán de enfrentarnos. Es hora de aliarnos y hacer trizas a todos los verdaderos enemigos.

Pronto será la hora de limpiar nuestra nación de estas páginas vergonzosas, no hay honor ni gloria hasta el momento, unos riquillos y los criminales que gobiernan en su nombre usan al país a su antojo. Pronto será la hora de fusilar a los políticos corruptos, la hora de hacer que rindan cuentas los banqueros y capitalistas que provocan la crisis y la miseria sobre la patria, la hora de que expropiemos de vuelta la tierra, los recursos y los medios para producir la riqueza, la hora que las tierras y las fábricas vuelvan a quienes las trabajan con sus manos. Respóndanse la pregunta, organícense y apunten bien.