En México vivimos y luchamos en el periodo de la insumisión

Diego Torres, Segundo Secretario del CC del PCM

200El Partido Comunista de México (PCM), como la organización de los trabajadores más conscientes y decididos, tiene por misión derrocar a la burguesía del poder, arrebatarle las fábricas, las tierras y todos los medios mediante los cuales nos explota para ponerlos al servicio de las necesidades del pueblo. Para lograr esta misión el PCM cuenta con su teoría marxista como su arma principal, que le permite evaluar las contradicciones dentro de la sociedad y adelantarse a los acontecimientos, preparando su política para cada periodo.



Así, el 15 de Septiembre el PCM aprobó en su Quinto Congreso la “Tesis sobre la insumisión”, que previamente había sido discutida en plenos de su Comité Central (CC, máxima instancia entre congreso y congreso) del año 2013. En esta Tesis analizamos datos estadísticos de protestas, conflictos laborales, conflictos agrarios, conflictos sociales, etc., y detectamos que estos tendían a una curva ascendente que guardaba una relación directa con los datos de continuidad de la crisis económica del capitalismo. Desde hace meses hemos estado viviendo un periodo con una tendencia creciente a la insumisión, donde como pueblo ya no nos limitamos a movernos por las calles, gritar y levantar cartulinas, sino que cada vez somos más, miles y decenas de miles los que damos pasos adelante y confrontamos más duramente medidas intolerables por parte del poder de los monopolios –huelgas que se efectúan pese a prohibiciones legales, pueblos o municipios que tumban las autoridades locales, poblaciones que infligen derrotas a las fuerzas represivas, comunidades que toman las armas para defenderse, estudiantes que se van a paros para echar abajo medidas negativas por la administración, etc. Nuestra conclusión era que tarde o temprano algún hecho relevante podría volverse la gota que derramara el vaso, y de decenas de miles la insumisión se manifestaría en cientos de miles y millones.

Mucho más temprano que tarde, esto se comprobó. Tras la brutal masacre de Ayotzinapa fue evidente para todos que vivíamos tal periodo avistado por el PCM. También se comprueba la respuesta natural del Poder de los Monopolios que es el reforzamiento de la represión contra el pueblo, es decir un escalamiento de la lucha de clases por ambos lados.

En el III Pleno del CC, realizado el 14 de Diciembre, continúo analizando esta cuestión. Aunque el gobierno de Peña Nieto y todos los mecanismos estatales intentan que “superemos Ayotzinapa”, y pasar ellos a la ofensiva, el periodo no se ha cerrado.

La movilización de los trabajadores y del pueblo no regresará a los niveles previos al 26 de Septiembre. La crisis económica va a recrudecerse el próximo año, las reformas de Peña Nieto ocasionarán choques con las enfermeras, los trabajadores de la Salud, los trabajadores de PEMEX, los maestros, con los obreros que se verán forzados a defender sus condiciones de vida frente a la agresividad de los patrones, con los pueblos que defienden sus tierras frente a las petroleras, las mineras, las madereras, los proyectos aeroportuarios, etc., con los comerciantes ambulantes, los comerciantes pobres y trabajadores a cuenta propia que intentan sobrevivir, etc.

Vivimos y luchamos en el periodo de la Insumisión. Como clase obrera tenemos que unirnos a las luchas de nuestro pueblo para derrocar al gobierno de Peña Nieto, tenemos que llegar no sueltos sino organizados fortaleciendo a nuestro Partido Comunista, y tenemos que formar alianzas sólidas con las organizaciones que representan a los campesinos, los estudiantes, los comerciantes pobres, etc., a través de un programa. Tales son las tareas del periodo.