Crónicas desde el Plantón Magisterial Popular de Chilpancingo, Guerrero

Brigada Roja
26.Nov.14 :: Noticias nacionales

200 La llegada de la Brigada a Acapulco
La sensación de miedo se ha ido, es sustituida por el odio de clase. Estar en Guerrero, entre guerreros es ahora una sensación de alegría, la rebeldía se transmite con la energía y determinación de cada uno de los presentes.



Crónicas desde el Plantón Magisterial Popular de Chilpancingo, Guerrero

A la memoria de nuestros cinco compañeros
asesinados en Guerrero el año pasado
por organizar a su pueblo y enseñarlo a luchar.

Al arribar a Acapulco el primer día que la Brigada Roja se hizo presente, para acudir al llamado que los normalistas de Ayotzinapa hicieran a los participantes en la 4ta Asamblea Nacional Popular de reforzar esta acción enmarcada dentro del plan de acción aprobado por los asistentes a la ANP, la toma del aeropuerto internacional era el objetivo, se siente un ambiente tenso, ha habido ya un enfrentamiento entre manifestantes y granaderos en las inmediaciones del lugar, en el puerto y la zona turística la cara de algunos refleja su inconformidad con las movilizaciones, pero son los menos y son los de siempre, los empresarios, que sienten que su Estado los ha abandonado; otros se muestran simplemente atónitos porque no pueden creer que su hogar se encuentre en esta situación; pero la mayoría de la gente, principalmente los trabajadores, apoyan y dicen: ¡adelante, vivos se los llevaron, vivos los queremos!

En el aeropuerto se encuentran profesores por centenas, algunos se ven cansados por la fatiga de la refriega de minutos antes, pero eso sí, todos con una mirada que proyecta más rabia por la incapacidad del gobierno para encontrar a nuestros hermanos desaparecidos.

De regreso a Chilpancingo nos vamos en una de varias camionetas que se le han arrebatado al gobierno, la velocidad en la carretera y la lluvia que por momentos cae sobre nosotros hace sentir que es una lluvia de piedras la que nos golpea. Ya en el campamento las presentaciones con las maestras y maestros, miradas de esperanza se cruzan mutuamente entre ellos y nosotros, el plantón de la CETEG en el zócalo de Chilpancingo ha dado ha dado un salto de calidad, ya no es sólo un plantón magisterial, justo cuando comienza una campaña de criminalización contra los maestros ante el pueblo, el pueblo comienza a integrarse al plantón y a participar de manera activa en sus acciones y tareas, convirtiéndose así en un plantón magisterial popular.

Las acciones punitivas

Instalados ya en el plantón, la amabilidad que hemos recibido por parte de los maestros de la CETEG ha sido muy buena, nos hemos podido integrar fácilmente y, poco a poco vamos ganando su confianza como compañeros de lucha. Camaradas de la Brigada Roja han podido participar en tareas donde sólo participan compañeros profesores, lo que permite medir la confianza que tiene en nosotros, por nuestra parte hemos demostrado que hay capacidad y aptitud para estar ahí.

La Brigada Roja compuesta por camaradas del Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR), de la Federación de Jóvenes Comunistas (FJC) y del Partido Comunista de México (PCM) podemos afirmar que estamos haciendo un buen trabajo, en particular en el campamento de la Montaña Baja que es donde estamos instalados.

La acción que el día martes realizaríamos como parte de la jornada de protestas nos dicen será demandante, por lo que requeriremos una buena condición física. Así, salimos en pequeños contingentes sin saber todavía hacia dónde nos dirigíamos; al llegar a la cede del PRI estatal la avanzada se dirigió al edificio y comenzó una acción punitiva que puso nuestro coraje a flor de piel pues esa es uno de las madrigueras de los ladrones que han destruido nuestro país. La policía estatal quiso agredir al contingente pero aun con errores salimos adelante en nuestro objetivo y terminamos con una gran marcha hacia el centro de la capital.

Al otro día, tomando en cuenta los errores cometidos en la refriega anterior, salimos a la siguiente manifestación, otra vez en pequeños grupos, comenzamos a concentrarnos en un punto de la ciudad donde se encuentra una oficina de la Secretaría de Educación de Guerrero, la de Planeación; mejor preparada la actividad la acción se desarrolló sin contratiempos y luego reagrupados en marcha salimos al Palacio Legislativo donde nuevamente se realizaron acciones punitivas. Sólo al final apareció un grupo de policías, pero lejos de su actitud prepotente y retadora, estaban asustados, más bien desesperados. Puede que sea mi sensibilidad, pero nunca olvidaré sus voces, esa tarde pedían silenciosamente un poco de piedad para sí mismos. Otra marcha inmensa cerró las actividades de ese día. Ya en el plantón, esa noche, recorriendo el campamento me topé con una manta que narraba lo ocurrido aquella noche del 26 y 27 de septiembre, volví a comprender su coraje en la búsqueda de la justicia.

La marcha del 14 de noviembre

Cada 14 de noviembre, desde el 2008, los normalistas de Ayotzinapa marchan por las calles de Chilpancingo en recuerdo por la represión sufrida por los estudiantes de la normal en el 2007 cuando se manifestaban en el Congreso local para protestar por la eliminación de las plazas que de manera automática les eran otorgadas. Ahí marchamos con nuestras banderas y nuestras consignas, mismas que el contingente magisterial coreaba combativamente. Este año la marcha enarboló la demanda ¡43 se llevaron, 43 queremos de vuelta! Y fue acompañada por normalistas de otros estados del país. Saber que hay quien se organiza confiando en la unidad del pueblo estimula. La marcha va dejando una estela de conciencia a la que más de uno se suma: estudiantes, amas de casa, trabajadores.

Para la Brigada Roja no todo son acciones de protesta, hay que estar en el campamento con responsabilidades, hoy, por ejemplo, las maestras y maestros fueron al DF a una actividad magisterial y nosotros nos hemos quedado cuidando esta sección del campamento.

En las noches, la convivencia con los profesores nos ha permitido conocer la situación real en que desempeñan su labor docente en las montañas de Guerrero, nos explican la manera en cómo les afecta la reforma educativa, que por sí sola es un duro golpe a sus condiciones laborales, es también la vulnerabilidad ante el crimen organizado, levantones, secuestros, amenazas y el acoso permanente para ellos o sus familiares, o como en la región de Acapulco, donde hasta hace apenas unos días sumaban ya seis maestros asesinados.