La alienación, motor de vida del capital

Víctor Alejandro Rivera Troche
18.Ago.14 :: Biblioteca virtual

Introducción:

Es preciso señalar esta cuestión, el capitalismo, aún con todas sus contradicciones, aún después de demostrar continuamente su naturaleza violenta a la hora de su expansión por la guerra imperialista, y sobre todo, Aún con un desarrollo avanzado de la teoría socialista-comunista ha logrado sobrevivir hasta nuestros tiempos, razones hay muchas pero la principal de todas ellas sería sin duda la alienación emanada de dicho modo de producción de libre mercado.

La alienación es la asesina de la conciencia, un estado en el que el hombre deja de ser eso mismo, pierde toda cualidad de ser pensante y único para convertirse en una cifra, representado en una cantidad de dinero, cantidad determinada no por su fuerza de trabajo sino por la conveniencia de aquel que se adueña de esta misma, el burgués.



A continuación desarrollare el concepto de alineación, las maneras en que se manifiesta y su importancia en el análisis con el fin de acabar de una vez por todas con el capitalismo.

Fenómeno de la alienación:

La alienación comprende un significado en diferentes campos de las ciencias humanas como la psicología y la filosofía, a su vez, en cada una existe una manera diferente de interpretarla y desarrollar su concepto, en este ensayo se le dará un enfoque marxista-leninista. La palabra como tal da a entender algo ajeno, extraño al individuo, en la alineación el trabajador es despojado de todo aquello que lo hace humano, entre todo lo que pierde lo primero en ser tomado de él es el sentido de lucha, una lucha ligada estrechamente a las ideas de justicia y de igualdad, esta búsqueda se pierde sin más como consecuencia de este fenómeno. Así el ingrediente principal para que el motor de la historia, la lucha de clases, pueda empezar su marcha se ve ausente, hablo por supuesto de la conciencia de clase.

La alienación aparece y destruye desde la infraestructura (Económico-laboral) hasta la superestructura (social, religioso, político y filosófico) llevada gracias a la mano de la “santa alianza”, la complicidad de los oportunistas, guardianes del viejo orden que usan su poder para mantenerse como amos de la sociedad humana, los ricos, los poderosos.

La alienación de la infraestructura:

De aquí parten todas las formas de alienación, consiste principalmente en que el trabajador, al rentar su fuerza de trabajo al patrón, al dueño de los medios de producción, es ajeno totalmente a aquello que produce, lo que el produce no podrá ser utilizado por él para satisfacer sus necesidades, ha invertido fuerza de trabajo y tiempo de realización en algo que no es suyo para recibir una miseria y “sobrevivir” mientras que la plusvalía enriquece al patrón, que solo puso los medios de producción para comprar, vender y pagar, se ha apoderado del trabajo y tiempo de alguien mas

En eso consiste el capitalismo, enriquecerse a costa del trabajo de alguien más, de trabajar lo menos posible pero ganar lo más que se pueda a costa de lo que sea en un sistema en el que ser un empresario es el oficio más codiciado.

La alienación también se manifiesta en la competencia brutal e inhumana, el patrón pone a competir a sus trabajadores entre ellos con el único fin de obtener migajas más grandes como asensos, permisos y todo gracias muchas veces a la adulación al patrón, así, el burgués obtiene aún mas ganancia mientras que la cooperación, la camaradería, la unión de los trabajadores es brutalmente destruida, arrojada al olvido. Algo que es contrario al instinto humano, la cooperación y repartición del trabajo han sido lo que ha mantenido con vida al ser humano desde épocas remotas, el hombre coopera por naturaleza, misma naturaleza que es violada continuamente por el sistema capitalista de competencia de mercado.

Así pues, los trabajadores dan un pan (el producto) para recibir migajas (salario) son obligados a luchar entre ellos por mas migajas y se vuelven criaturas que solo existen por las migajas, se convierten en su razón de ser sin darse cuenta que todo el pan les pertenece a ellos, pan que siendo fruto del sudor de su frente es devorado en su mayor parte por alguien que sin esfuerzo alguno invertido ve al trabajador como alguien inferior, alguien que merece estar a su merced, alguien al cual, piensa el patrón, le esta haciendo un favor.

La alienación de la superestructura
Aquí la alienación encuentra diversos modos de manifestarse, de ocultar la verdad o aparentar una o varias realidades con el fin de acabar con el deseo de lucha

Alienación Filosófica

Karl Marx dejó escrito en las tesis sobre Feuerbach “los filósofos no han hecho más que interpretar de diversas formas el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo” la alienación filosófica es precisamente ignorar esta aseveración, en hacer un ejercicio meramente teórico de la filosofía sin proponer una acción concreta, una praxis transformadora, es entonces una filosofía estética y solo apreciativa de la realidad.

Alienación Religiosa

Una vez que se habla de una u otra concepción de la realidad es inevitable el desarrollo de la idea de Dios y bajo este contexto, la influencia alienante de la religión en la sociedad humana capitalista.

Dios y el conjunto de ideas que lo acompañan son utilizadas por las instituciones religiosas para adormecer la conciencia, la principal idea que promueve esta condición que se manifiesta en la estática social es la promesa de un “paraíso” una vida después de la muerte acompañada de la justicia divina y un juicio final. Básicamente al individuo oprimido, miserable e infeliz se le convence de que mientras mas sufra mas se gana su lugar en este plano celestial, además asegura que todo aquel que obre incorrectamente será condenado de algún modo u otro así que se vuelve inútil cualquier esfuerzo por buscar la justicia social.

Dios esta lleno de promesas bellas de la justicia, ideas no comprobables, que todos los actos de los hombres son juzgados al final y que el bien triunfa inevitablemente sobre el mal (aquí entra también la idea del “KARMA” y cualquier religión) entonces ¿Para quemolestarse en hacer algo por el avance y evolución de todos los ámbitos humanos si al final Dios se encarga de hacer justicia? Este pensamiento es una de las anclas más grandes de la sociedad, una manera de enfermiza venganza justificada en un contexto moral podrido, es la justificación divina del deseo de venganza humano, una morfina mental que adormece al deseo de lucha por la justicia y las causas nobles, contradice el propio instinto de sobrevivir y toda la naturaleza humana a su vez.

Dios, en ninguna de sus encarnaciones, con ninguno de sus nombres vendrá jamás a solucionar los problemas humanos, solo los hombres podrán salvar a los hombres cuando dejen de añorar un estado metafísico y ajeno a la realidad y la dinámica social.

La tolerancia a cualquier creencia debe estar presente pero solo hacia un individuo que cree y se debe buscar aún así su paulatino despertar de la conciencia, pero no debe haber tolerancia hacia cualquier institución que, aprovechándose de dicha creencia explote al creyente y lo hunda mas en esta creencia, que opere a favor de la clase opresora a costa del sufrir de la clase oprimida.

Alienación política y social

Estas dos a pesar de ser diferentes están estrechamente unidas, la alienación consiste aquí en crear una ilusión de supuesta paz, ocultando todo rastro elemental de la lucha de clases, haciendo creer que el aparato del estado realmente vela por los intereses del pueblo y la mayoría como debería ser cuando solo complace a la clase burguesa, las necesidades de cualquiera que no pertenezca a esta esfera de poder pasan a último lugar en las prioridades de los políticos y funcionarios públicos en un sistema capitalista, es por esta misma razón que los empresarios, los burgueses, los oportunistas se encargan de colocar a los políticos en sus puestos de poder para que protejan los intereses de su clase convirtiendo a la “democracia capitalista” en nada más que un mal chiste, un oxímoron aberrante, un producto que puede ser comprado y vendido al igual que la vida humana.

La alienación social y política se genera de muchas fuentes, las campañas políticas, la televisión, y otros medios de comunicación masiva, las instituciones educativas etc. Aparentando una realidad pacífica, en la cual todos los problemas del mundo se han resuelto ya, siendo que vivimos en un sistema violento, violencia que se manifiesta a gran escala con las guerras imperialistas o a pequeña escala con los individuos que compiten entre si salvajemente para sobrevivir .

Combatir la alienación

La verdad, diría el camarada Vladimir Lenin, es siempre revolucionaria, siempre encuentra la manera de prevalecer, en hombres y mujeres consientes que pueden ver mas allá de la alienación , es de ellos deber combatirla ya que por muy presente que pueda estar en la sociedad y por muy fuerte que parezca ser no puede durar frente a la difusión de la verdad, yo de este modo invito al lector, usted estudiante, usted profesionista, usted trabajador, usted hombre o mujer que combata la alienación allá donde se encuentre, en su trabajo, en las instituciones de todo tipo, en la calle, en su hogar, pues solo el conocimiento de la alienación permite su paulatina desaparición y nos acerca más a la lucha final, lucha que no será librada por tal o cual nación imperialista sino una lucha de clases, lucha que lograra la emancipación de los oprimidos y una sociedad distinta a la corrupta, déspota, hipócrita, violenta y alienante sociedad capitalista.

Concluyo entonces que el combate a la alienación por medio de la difusión de la verdad revolucionaria será el primer paso a dar para lograr la muerte definitiva del capitalismo.


Bibliografía:

Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Karl Marx
Tesis sobre Feuerbach. Karl Marx
El capital. Karl Marx
Karl Marx (1914). Vladimir Lenin
Manifiesto del Partido comunista. Karl Marx y Frederich Engels
La dialéctica de la naturaleza (1888). Frederich Engels
Dialéctica de la conciencia. José Revueltas
Ensayo sobre un proletariado sin cabeza. José Revueltas
La esencia de la religión. Feuerbach