¡Los idealistas contraatacan!

Victor Manuel
30.Jul.14 :: Biblioteca virtual


Napoleón: Me cuentan que ha escrito usted este gran libro sobre el sistema del universo sin haber mencionado ni una sola vez a su creador.
Pierre Simón Laplace: Nunca he necesitado esa hipótesis.
Napoleón: ¡Ah! Dios es una bella hipótesis que explica muchas cosas.
Pierre Simón Laplace: Aunque esa hipótesis pueda explicar todo, no permite predecir nada.

Introducción

A principios de la década de los 90´s, el abogado Philip E. Johnson lanza una “nueva” corriente a la comunidad científica, el Diseño inteligente (DI), la cual básicamente dice que un Diseñador inteligente pudo crear el universo y la vida, esto según él, se sostiene por la complejidad y diseño que presenta el comportamiento orgánico e inorgánico, pues ¿qué probabilidad hay de que se forme la vida a partir de simples reacciones químicas y leyes físicas? Si bien es cierto que esta teoría carece de base y sobre todo de método científico, la verdad es que ha generado una gran controversia sobre todo en EU, donde se inició un juicio para enseñar DI en las escuelas públicas; también es innegable que varios científicos han caído seducido por sus prejuicios religiosos a esta corriente. Este trabajo está basado en mi tesis universitaria la cual está más desarrollada y que aquí se presente de manera somera.



1. La cosmología en el campo idealista y en el materialista

1.1.- El argumento idealista: La denominada teoría del Universo ajustado (fine-tuneduniverse)

Quien desarrolló esta teoría fue el astrónomo de origen cubano Guillermo González(profesor de astronomía de la Universidad Estatal de Iowa) y el filósofo y teólogo Jay Richards (ex-vicepresidente de la Universidad del Instituto Discovery y actual Director de Relaciones Institucionales del Instituto Acton en Grand Rapids, Michigan), ambos publican un libro titulado “El planeta privilegiado”, el cual como la esencia del DI, nos dice que la formación de un planeta habitable es tan improbable que sólo un Diseñador Inteligente pudo haberlo creado. He aquí algunos acontecimientos que dieron origen al planeta Tierra:

* Agua líquida: Indispensable medio para la formación de moléculas orgánicas. ¿Qué probabilidad hay de encontrar agualíquida en otros planetas?

* Ubicación de la Tierra: si nuestro planeta estuviera 5% más cerca o 20% más lejos no habrían condiciones para la formación de la vida, o sería muy frío o muy caliente.

*Grosor de la Tierra: Si la corteza fuera significativamente más gruesa, entonces el reciclaje de las placas tectónicas no tendría lugar. Este movimiento regula la temperatura del planeta y recicla carbono.

* Campo magnético: Éste protege la vida de la radiación solar.

*Atmósfera de Nitrógeno y Oxígeno: Nuestra atmósfera nos asegura un clima templado y protección contra la radiación solar(El planeta privilegiado, 2004).

Entre otras cosas, podemos agregar la ubicación en la galaxia, planetas gigantes como Júpiter, el tipo de estrella que es el Sol, etc. Ante todo esto, según Guillermo Gonzáles la probabilidad de que nazca vida en un planeta es de 10-15(íbid). Pero dejemos que los adeptos del DI hablen por sí solos:

“John Leslie, graduado de Oxford […] dijo que él cree que si nuestro universo es el único, y no hay datos científicos que prueben que existe algún otro, entonces el ajuste fino y preciso es una evidencia genuina… de que Dios es real”Strobel citando a John Leslie, graduada de Oxford (Strobel, 2004: 155).

“Existe un amplio acuerdo entre físicos y cosmólogos que el Universo es en varios aspectos “ajustado” para la vida (Thereisnowbroadagreementamongphysicists and cosmologiststhattheUniverseis in severalrespects ‘fine-tuned’ forlife” (Davies, 2003).

“Si tomaras las constantes básicas fundamentales de la naturaleza, y las quisieras cambiar, aún de forma mínima, o escogieras sus valores al azar, es muy probable que nunca obtengas un universo que sea habitable de cualquier manera; esto es, no podrías tener galaxias, no podrías tener planetas, no podrías tener organismos biológicos complejos si estas constantes fundamentales fueran sólo un poco diferentes, un poco mayores o menores a las que tienen asignadas ahora en este universo. Esta es la idea del ajuste fino.” Jay Richards (El planeta privilegiado, 2004).

“Parece que donde quiera que esté la fuente del universo [con sus leyes y constantes física], tuvo el propósito de que éste tuviera observadores que pudieran descubrir (íbid)”.

Como vemos, no sólo el Diseñador actúo en la formación de la vida, sino también en la formación de las constantes físicas y sus leyes. Es aquí donde se marca el carácter idealista: el hombre no se creó a partir de las leyes físicas y químicas, ¡sino que el universo se creó ajustadamente para el hombre!

1.2 El carácter materialista de la formación del universo

Hoy día la teoría más acertada sobre el origen del universo es el del Big-Bang, la cual nos dice que las fuerzas, la energía, el tiempo y el espacio estaban concentradas en un punto diminuto estallando bruscamente liberando todo lo que tenía; se formaron las primeras partículas subatómicas; los protones, neutrones formaron núcleos y con los electrones formaron átomos. La materia del polvo estelar se acumuló por la gravedad formándose una nube en espiral que giraba sobre su propio eje, la materia siguió acumulándose y se formó el Sol, y aquello que estaba a su alrededor girando formó planetas. Nuestro planeta era un planeta rocoso, hirviente, pero que terminó por ser el planeta habitable que hoy conocemos. Todo esto en un periodo de miles de millones de años; nada que ver con los 6 días que afirma el génesis. Aquí de manera muy resumida, la formación de la Tierra.

¿Cómo se formó la vida? Nadie lo sabe, aún quedan muchas dudas. Pero el hombre ha alcanzado a conocer cosas que parecían divinas e incognoscibles. Hoy sabemos que el hombre no llegó al mundo tal cual es, sino que le ha llevado un proceso evolutivo; también que los primeros organismos eran más simples que los actuales, empezando por organismos unicelulares hasta formas los pluricelulares; que todas las especies provienen de una célula que evolucionó ramificándose en reinos. Además, el experimento de Miller en la década de los 50´s sintetizó moléculas orgánicas fundamentales para la vida a partir de inorgánicas reproduciendo en pequeña escala las hipotéticas condiciones primitivas de la atmósfera, que si bien es cierto que actualmente se han rechazado esas condiciones (Johnson, 2008), lo cierto es que demostró que las biomoléculas pueden originarse a partir de las inorgánicas, un hecho importante.

1.3 Dialéctica de la formación de la vida.

Lo primero que uno ve de la formación del planeta y la vida, es que no ha dejado de moverse: es movimiento puro. Pero no sólo mecánico, también biológico, físico, químico, bioquímico, y demás formas que puede adoptar el movimiento. Si adoptamos la idea de que el universo y la vida se hicieron por un Diseñador, entonces no habría necesidad de que las especies evolucionaran y el universo se transformara, ¿pues para qué modificarse si pueden ser formados en su forma “perfecta”, y cualquier cambio iría contra de la voluntad y diseño del Diseñador? Pero la realidad no es esa, cada vez se confirman los procesos evolutivos.

La dialéctica de la causa y efecto es ya algo bastante conocido por los dialécticos, la causa es efecto y el efecto es causa, dos polos contrarios pero que no puedes separar (bueno, al menos idealmente). La Tierra se originó a partir causas infinitas. Decir que hubo una causa inicial es una contradicción –y no dialéctica precisamente–, pues la ciencia nos ha demostrado que todo es efecto de una causa y la causa fue efecto de algo, así la formación de la Tierra fue efecto de la formación del Sistema Solar y es causa de la formación de la vida. Si aceptamos a Dios o Diseñador como causa primera nos preguntamos, ¿y quién lo creó? Y llegamos a la absurda respuesta religiosa y nada científica de que “nadie lo creó, siempre ha existido”, ¿y cómo creó las leyes físicas y biológicas si no había nada que contar ni en qué moverse y avanzar (recordemos que el tiempo y el espacio estaban en ese punto que originó el universo? Como vemos, el DI saca conclusiones de su imaginación y no de la realidad. El idealismo del DI inicia con el concepto, es decir con el método apriorístico que ya Engels criticó en Dühring, y explica el mundo material en base a esa idea, en cambio el materialismo lo hace con la realidad fuera de nuestra mente, ¿a quién creerle? Bueno, al menos la ciencia ha hecho grandes avances con el método materialista y nada con el idealista.

Bien, en relación al argumento de que la vida no se puede originar a partir de fenómenos “casuales”, la necesidad y casualidad son dos aspectos contradictorios: el primero responde a leyes internas de los fenómenos y objetos y el segundo también, pero da resultados que pudieron haber sido de otra forma. Sin embargo es una contradicción –dialéctica por supuesto- que la necesidad actúe en un sistema casual donde todas las variables pueden modificar el resultado y que la casualidad se sujete a las leyes internas que rigen la necesidad. Es una casualidad que la Tierra se haya formado mediante tantos factores poco probables pero a la vez, para haberse formado, tuvieron que actuar layes que provocan acontecimientos necesarios. Esta dialéctica de la necesidad y la casualidad es una contradicción que ha logrado el milagro de la vida en nuestro planeta: por un lado acontecimientos fortuitos que impiden la creación de la vida y por el otro, leyes necesarias que permiten crearla.

2. La complejidad irreductible

2.1 El argumento idealista metafísico

El adepto del DI, Michel Behe lo plantea así: “Con la expresión sistema irreductiblemente complejo me refiero a un solo sistema compuesto por varias piezas armónicas e interactuantes que contribuyen a la función básica, en el cual la eliminación de cualquiera de estas piezas impide al sistema funcionar” (Behe (b) 1996: 60). En pocas palabras, todo está tal cual está por que fue diseñado, si quitamos una “pieza” al sistema biológico, deja de funcionar, por ejemplo, si al ojo le quitaran una “pieza armónica” deja de funcionar. Y por si fuera poco, los procesos biológicos que ocurren dentro de nosotros son movidos por “máquinas” diseñadas para su función. Esto niega la evolución, que nos dice que los órganos y demás estructuras se han ido formando de fases más simples y “reductibles”.

El ejemplo por antonomasia de Behe es el flagelo bacteriano, cuya estructura formada por 30 proteínas lo compara con un motor, si una de esas proteínas fuera removida el flagelo dejaría de funcionar.

La complejidad irreductible se lanza con todo contra el Darwinismo, quien lo acusa de que la selección natural no explica para este tipo de complejidad y diseño. Veamos lo que afirman:

“Por extraño que parezca, la bioquímica moderna ha demostrado que la célula es operada por máquinas: literalmente, máquinas moleculares (Behe, 1996: 70).

“Cuando contemplamos estas máquinas nos preguntamos, de dónde vienen, y la respuesta rutinaria la evolución darwinista, es desde mi punto de vista, sumamente inadecuada” M. Behe (unlockingthemistery of life (documental), 2002).

2.2 Una naturaleza reductible y materialista

Ya son extensas las evidencias de la evolución. No mencionaré 5, ni 3, ni 2, tan sólo basta una, una que ha sido una revolución en el mundo de la biología y que confirma lo que muchos ya daban por hecho. En el año 2005, salió a la luz un artículo en la revista Nature: Generation of the DNA sequences of human chromosomes 2 and 4 (LaDeana, et. al., 2005), cuya potencialidad es capaz de poner fin al pleito entre adeptos del DI y científicos materialistas. El artículo nos habla del antepasado común entre el hombre y el simio. Los simios grandes como el gorila, el chimpancé y los orangutanes poseen 24 pares de cromosomas, en cambio, el hombre sólo tiene 23, por lo que se puede decir que el hombre y esos simios no poseemos un antepasado común. Pero, si se plantea la hipótesis de que hubo una fusión de dos cromosomas, entonces se tendría una prueba de que poseemos un antepasado común y esa fusión provocó el origen de nuestra especie.

En los extremos del cromosomas encontramos marcadores llamados telómeros, y en el centro, centrómeros. Si se unieron los cromosomas, entonces se deberían de encontrar pruebas de los marcadores genéticos: existirían telómeros tanto en los extremos como en el centro, y dos centrómeros. El experimento, precisamente demostró que esas características se encuentran en el cromosoma 2. La predicción de Darwin sobre el antepasado en común entre los simios y el hombre quedó resuelto.

Que pueden suceder cambios cualitativos en los organismos por medios materiales. Es ya un hecho desde hace tiempo.

Pasando al flagelo bacteriano, la bacteria Yerseniapestis, causante de la peste bubónica, presenta una jeringuilla con la cual inyecta un potente tóxico, lo curioso es que la estructura de esta jeringuilla es nada más y nada menos que un flagelo al cual le han removido varias piezas, es decir, sí se es capaz de encontrar estructuras reductibles (La ciencia en duda, 2007)

2.3 Dialéctica en la naturaleza

Los adeptos del DI son metafísicos, no ven en la naturaleza desarrollo cualitativo, sólo cuantitativo. Creen que las especies vinieron al mundo ya creadas, sin transiciones. La dialéctica en cambio, ve movimiento, pero movimiento en desarrollo por medios de las contradicciones que actúan.

No existe lo positivo sin lo negativo. Así por ejemplo el campo electromagnético se crea y se mueve por medio de la interacción de sus contrarios, la interacción de los polos negativo y positivos, a toda acción sucede una reacción (3° ley de Newton), el movimiento de los continentes se debe a la interacción de las placas tectónicas que se desplazan en diferentes direcciones e interactúan entre sí. Así pues, la evolución parte de la herencia y para que un organismo herede, la materia tuvo que pasar de una transformación de la materia inorgánica a la orgánica (una evolución por decir, aunque no es el término correcto); herencia y evolución, dos procesos contradictorios, uno es conservador y otro modificador, pero uno no puede aparecer sin el otro, son contradicciones dialécticas.

El campo electromagnético toma diferentes formas de acuerdo con la longitud de onda (propiedad cuantitativa), así la de los rayos X va de 10 a 0.01 nm (cantidad a calidad), según el tiempo de exposición y cantidad de raduación, puede producir mutaciones (cantidad a calidad), y a su vez produce cambios cuantitativos en las células que producen enfermedades o daños (cantidad a calidad).

¿Qué sería de la química sin las contradicciones en ella? Lo que le da movimiento a una reacción química son las contradicciones:

Aquí el carbono del grupo funcional haluro de acilo, al ser menos electronegativo que el oxígeno y el cloro, éstos dos últimos atraen con más fuerza a los electrones del carbono produciendo en el mapa potencial electrostático una carga parcialmente positiva (pues los electrones de valencia están más cerca del cloro y del oxígeno que del carbono; y la molécula de agua, funciona como base por tener dos pares de electrones dispuestos a ser cedidos. Un par de electrones del oxígeno de la molécula de agua se enlazan al carbono al tiempo de que el oxígeno del haluro de acilo arrebata un par para sí. El carbono mantiene su carga neutra, pues los electrones que ganó, los perdió cuando el oxígeno ganó el par de electrones. Este nuevo compuesto ionizado es inestable, tiene dos caminos, a) o regresa a su estado original o b) se auto-ordena haciendo que el cloro salga con un par de electrones y un par de electrones de oxígeno, haga enlace con el carbono formando un enlace π con el carbono (los enlaces π se forman al sobreponerse dos lóbulos de orbital de uno de los electrones con otros dos lóbulos de orbital del electrón del otro átomo). Siguiendo el camino b), se nota un oxígeno aceptor de electrones y un cloruro donador de electrones, catión y anión reaccionan: de forma instantánea el oxígeno arrebata el par de electrones al hidrógeno –se estabiliza, tiene dos enlaces y dos pares de electrones– y el cloro reacciona con el protón para formar HCl.

Como vemos, la reacción sucede debido a la interacción de los contrarios, de una parte los electrófilos (especie química dispuesta a aceptar un par de electrones) y los nucleófilos (especie química dispuesta a ceder un par de electrones) para formar un enlace covalente. De igual forma interactúan los contrarios: ácidos con bases y cationes con aniones. Es además una contradicción que el oxígeno del agua con carácter nucleófilo, después de la primera reacción tenga características ácidas y el oxígeno del haluro de acilo con carácter inicial de electrófilo se torne con características básicas; es como si en un proceso el blanco se volviera negro y el negro, blanco.

Con esto basta para demostrar que la naturaleza es reducible y contradictoria (dialéctica). Pensar que los organismos se crearon por un Diseñador y sin evolución esun pensamiento idealista y metafísico. Así finalmente, a un materialista le parecería que para los adeptos del DI, nosotros no somos más que muñecos lego con sus partes yaensambladas, y el Diseñador, un niño que nos ensambló pieza por pieza por puro entretenimiento.

3. La inferencia del Diseño

3.1 ¿Qué nos dice Dembski acerca del Diseño?

El matemático, filósofo y teólogo (sí, teólogo; al parecer a los adeptos del DI no les importa mezclar DI con religiosos) Dembski, utiliza un método para responder una pregunta clave que podría sostener el DI: si hay diseño en la naturaleza, y sólo pudo ser creado por un ente inteligente, ¿qué nos da la certeza de que hay diseño en la naturaleza como para confirmar la existencia del Diseñador? Responde:

a) Cuando se presenta un objeto o suceso improbable.

b) Cuando se presenta un diseño reconocible.

Behe, llega para complementar (sin lograr la verdad mucho): “El diseño es una distribución determinada de las partes del todo con una finalidad” M. Behe (Behe (b), 1996: 193).

Por ejemplo, si se lanzan letras, es muy improbable –sino imposible– que se forme un soneto de Shakespeare, pero si uno leyera tal soneto, es fácil comprender que alguien lo hizo, y no fue productor del mero azar. Si uno ve en el monte Rushmore las cuatro caras de los expresidentes de EU, es fácil llegar a la conclusión de que fue producto del hombre y no del mero azar. ¿Qué tienen en común estos hechos? Pues que presentan un objeto improbable y un diseño reconocible. Así grosso modo los adeptos del DI justifican la existencia del Diseñador al concluir que la naturaleza presenta un diseño inteligente.

3.2 Praxis vs inferencia: el criterio de la verdad.

Hoy día sabemos que no sólo el mundo orgánico presenta un diseño inteligente. Tenemos como ejemplo los copos de nieve, cuyas estructuras difieren tanto, que la probabilidad de encontrar dos iguales es de 1030,000 (Hallet, 1984). El secreto está en el ángulo que se forman los dos hidrógenos entre sí y los dos pares de electrones que contiene el oxígeno (el ángulo de separación es de 104.5°), además las interacciones de los núcleos de los hidrógenos con los pares de electrones del oxígeno entre moléculas (formando puentes de hidrógeno) son también clave para formar tales variaciones. Otro ejemplo: un fractal. Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas (Chávez, 2006). Si alguien sin conocimiento en fractales viera por ejemplo el fractal de Mandelbrot o la variedad de los conjuntos de Julia, sin duda reconocería un diseño hecho por alguien, pero cuál sería la sorpresa cuando se enterara que ese diseño no proviene del capricho e imaginación de alguien, sino que proviene del comportamiento matemático de dicho fractal. Si alguien viera las moléculas dendríticas o la formación cúbica entre cloruros de sodio reconocería un diseño inteligente también.

Hasta aquí la definición de diseño parecería inmune a cualquier crítica para un idealista. Pero se desploma cuando un materialista demuestra que ese diseño no proviene de un DiseñadorInteligente, sino del comportamiento matemático, físico y químico que el hombre ha descubierto. Hoy conocemos la ecuación para fractales, los mecanismos de acción para la formación de moléculas orgánicas, las interacciones electrostáticas entre moléculas para la formación de copos de nieve y de muchas estructuras más. Es cierto que falta mucho por descubrir, pero no hay razón para atribuirle una respuesta metafísica a esas preguntas. Conforme la humanidad va descubriendo, se va dando cuenta que la hipótesis de Dios carece de razón.

El fractal de Mandelbrot arriba; abajo a la izquierda, variedades de copos de nieve; abajo a la derecha, una molécula dendrítica.

Ahora bien, ¿la inferencia es un método para llegar a la verdad? Sin duda el hombre puede crear respuestas probables con buen fundamento científico, pero sólo la práctica es la que nos da la confirmación de ello. De algunos hechos podemos incluso llegar a conclusiones de situaciones que no nos hemos topado, pero esas conclusiones no son verdaderas hasta que se llega a la práctica. Cito a Engels cuando escribía con respecto a la inducción: La inducción nunca puede demostrar que jamás habrá un mamífero sin glándulas mamarías. Antes, las mamas eran la señal de un mamífero. Pero platypus no las tiene […] También es característico de la capacidad pensante de nuestros naturalistas el hecho de que Hegel defienda con fanatismo la inducción en el momento mismo en que los resultados de ésta –las clasificaciones– son puestos en tela de juicio en todas partes (Límulo, como araña, Ascidia como vertebrado o cordado, y los dipnoos, sin embargo como peces, en oposición a todas las definiciones anteriores de los anfibios), y todos los días se descubren nuevos hechos que derrumban toda la clasificación anterior por inducción (Marx, Engels, 1876 VII: 182).

Sí, podemos usar la inferencia, pero sólo la práctica nos da la verdad, y hasta eso nunca la verdad absoluta. Son bastante lo ejemplos donde el hombre cree llegar a la verdad de un fenómeno y se da cuenta de que rige sólo bajo determinadas condiciones. Tenemos por ejemplo a la mecánica clásica, la cual todavía en el siglo XIX se creía regía para todo cuerpo en movimiento, no sería hasta el desarrollo de la relatividad y la mecánica cuántica cuando el hombre se dio cuenta de que el mundo atómico no se rige por la mecánica clásica, sino que tiene su propio comportamiento.

4. Cómo refutan el materialismo ciertos “científicos” hoy, y cómo lo refutaban ciertos idealistas ayer.

Seguro este subtítulo parecerá conocido a un marxista leninista. De hecho modifiqué el título originalde la introducción de Lenin en su libro “materialismo y empiriocriticismo” para hacer una irónica analogía de la batalla inagotable entre materialismo e idealismo. Así como Lenin desenmascaró el plagio de los machistas en las ideas de Hume, Berkley y Kant, así mismo el DI tampoco tiene algo de “novísima” ciencia. No es más que un plagio a las ideas filosóficas de los idealistas. Cito:

* Platón usa la llamada prueba de la finalidad, la cual consiste en que la Tierra y el Sol y las estrellas y el universo y la justa ordenación de las estaciones y la división de ellas en años y meses, dan prueba de la existencia de los dioses(Xirau, 2011: 68).

* Santo Tomás de Aquino postula la llamada prueba del orden del universo: Las creaturas tienden a realizar su propio fin como las plantas y animales, pero éstas no lo hacen de manera consciente, pues no tienen esa capacidad. Dios pues, es la causa final de todas las finalidades inintencionales de las creaturas(íbid: 167).

* Para BerkleyDios es entendido indirectamente, es decir, encontrar en las imágenes que tenemos de las cosas, entender estos signos instituidos por el autor de la naturaleza(ibid: 269).

* Descartes en Discurso del método dice: no quería yo inferir que este mundo nuestro haya sido creado de la manera que yo explicaba, porque es mucho más verosímil que, desde el comienzo, Dios lo puso tal y como debe ser (Descartes, 1637: 58).

¿Qué hay de novísimo en el DI? Sólo el nombre mezclado con argumentos científicos que no dan una conclusión científica. En cambio el materialismo dialéctico sigue tan vigente, como cuando Marx y Engels lo formularon.

Bibliografía

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Behe (b) M. J., La caja negra de Darwin. El reto de la bioquímica a la evolución. Santiago de Chile. 1996.
Strobel, Lee Patrick. El Caso del Creador, un periodista investiga evidencias científicas que apuntan hacia Dios. Miami, Florida. Editorial Vida. 2004.
Chávez Grimaldi Olivia M., Chávez Grimaldi Rafael J. La enfermedad: “una visión desde la teoría del caos y de los fractales. Medicrit, rev.demed. int. ymed. crítica. 2006; 3 (3): 78-84.
Davies P. C. W. How bio-friendly is the universe? International Journal of Astrobiology. 2003; 2 (2): 115-120.
Decartes, René. El discurso del método, Editorial Tomo, 1637.
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Hallet, J. How snow crystals grow, Am. Sci. 1984; 72: 582-589.
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Marx Karl, Engels Friedich. Obras escogidas VII Dialéctica de la naturaleza. México. Quinto Sol. 1876.
Unlocking the mistery of life [CD ROM].Ilustra Media. EU. 2002.
Xirau Ramón, Introducción a la historia de la filosofía. México. Editorial UNAM. 13 edición. 2011.