Figuras y figurillas

Julio Cota

• Contradicciones
• El protector protegido
• El crimen institucional

“Si el Presidente Calderón escuchó, Genaro García Luna debe renunciar”, esta fue la demanda del poeta Javier Sicilia antes de su discurso con el que concluyó la Marcha por la Paz, con Justicia y Dignidad, pero que fue retirada en el transcurso de los días, trayendo a flote las contradicciones entre los convocantes a dicho evento. Por un lado, la Sra. Miranda de Wallace declaró que no fue un acuerdo del Pacto por la paz, pedir la renuncia de García Luna. Por otro lado, Julián Le Barón señaló que “los policías federales de la Secretaría de Seguridad Pública nos apoyaron a nosotros muchísimo en Ciudad Juárez”. Contradictorias…



declaraciones, como contradictorios son los intereses de clase que representan estos personajes en la conducción del movimiento contra la violencia.

Pero, ¿Quién es verdaderamente Genaro García Luna?, para Alejandro Poiré, vocero de Seguridad Nacional de la presidencia, es un hombre capaz y eficiente como la estrategia contra el crimen organizado. Mientras que para Anabel Hernández, destacada en el periodismo de investigación, es el responsable del operativo de la entonces PFP en el penal de Puente Grande, que liberó al capo más buscado hoy en día. Al cual sigue protegiendo junto a prominentes empresarios, banqueros, políticos, militares y policías, como señala en su reciente libro “Los señores del narco”.

Como si no bastara la violencia de no tener trabajo en tu país y buscarlo en otro. La denuncia presentada por un grupo de migrantes centroamericanos contra agentes mexicanos del Instituto Nacional de Migración (INM), a quienes acusan de haberlos entregado a la delincuencia organizada, es un ejemplo más de que la clase obrera es quien padece en todos los ámbitos los golpes de la barbarie capitalista. Por otro lado, evidencia que las fosas clandestinas, los secuestros, robos y violaciones, son la punta de un iceberg del crimen convertido en Estado.

¿Qué diferencia hay entre los señores del narco y los señores del capital? Ninguna, son uno mismo. Estas figurillas no sólo comparten primera plana en periódicos, sección de sociales en la revista Forbes, también los mueve su insaciable sed de ganancias. Ninguno de los dos puede existir sin el otro, ¿Qué sería de los narcos sin la alianza del Estado burgués para controlar el mercado de narcóticos?, ¿Qué sería de los banqueros sin el dinero de las ganancias de la droga? ¿Qué sería del capitalismo sin la producción, circulación y venta de estupefacientes? No sería una utopía, sería el fin de la barbarie, pues sólo la fuerza organizada de la clase obrera junto al pueblo puede derrocar con al capital, y crear nuevas relaciones sociales que elimine el problema de las drogas desde la raíz.