Saludo del PCM al Congreso de la Federación de Jóvenes Comunistas

Comité Central del Partido Comunista de México

Intervención presentada por el camarada Pável Blanco, Primer Secretario del CC del PCM al Congreso de la Federación de Jóvenes Comunistas

Camaradas:

El Comité Central del Partido Comunista de México saluda el Congreso de las Juventudes Comunistas, la integración en una sola organización -como juventud del Partido Comunista de México- de la Liga de la Juventud Comunista, la Juventud Comunista Revolucionaria, el Club Comunista del Sureste, el Frente Guevarista Revolucionario de Aguascalientes, la Juventud Comunista de Tampico, el Comité Estudiantil del Sur de Tamaulipas, el Colectivo Arrojo Combativo, y Por la Consciencia y el progreso , de Chiapas.

Con el esfuerzo de todos ellos surge la Federación de Jóvenes Comunistas como juventud del PCM, como juventud comunista.

El IV Congreso efectuado hace cuatro años decidió corregir una serie de errores que arrastraba la construcción partidaria. En materia organizativa uno era el problema de la juventud comunista. Estamos por cumplir 20 años, en el próximo mes de Noviembre, pero en tema del frente juvenil el trabajo fue zigzagueante y en varias ocasiones tropezó ¿por qué?

En primer lugar por un tema de estrategia. Si en el PCM erróneamente imperaba como primera tarea la unidad de la izquierda entonces el reforzamiento de las organizaciones partidarias era secundario, lo mismo que su relación con las organizaciones de masas. Así en la primera Conferencia de Jóvenes y Estudiantes realizada en Cuernavaca en el año 1996 fue rechazada la propuesta de crear la Liga de la Juventud Comunista y en su lugar se creó la Comisión Juvenil, cuya acción era limitada pues no podía concentrar fuerzas, ni organizar. Para el año 2001 sobre la base de colectivos del PCM en la UNAM, UAEM, IPN se creó la Juventud Comunista Mexicana y el periódico Tiempos Modernos.



En todo ese periodo la acción aunque limitada organizativamente prestó una contribución significativa al movimiento antiimperialista, levantando las banderas de la FMJD y del movimiento de los festivales, organizando el Comité Nacional Preparatorio del XIV Festival Mundial de la Juventud y los estudiantes que se realizó en La Habana en 1997, con una delegación de más de 500 jóvenes mexicanos, entre ellos 50 jóvenes comunistas. También se vinculó al CGH, a la lucha contra las privatizaciones, pero podemos extraer la lección de que su aporte solidario no se traducía en crear organización.

En el año 2003 confluimos en un proceso unitario, que dio origen también a una organización juvenil a la cual aportamos todo, con honradez y convicción, entre ello nuestra membresía a la FMJD. Se trató de un proceso que fracasó estrepitosamente por el eclecticismo ideológico y porque es imposible la coexistencia de posiciones revolucionaria y reformistas, del marxismo-leninismo y el oportunismo. La supuesta autonomía de esa organización juvenil fue usada por los oportunistas como plataforma para sus posiciones que eran derrotadas en la dirección partidaria.

Todo ello lo corrigió la política del nuevo paso y las decisiones que adoptó el IV Congreso del Partido. En las tesis ideológicas y programáticas que suscribimos se señala que México es un país de desarrollo capitalista pleno, que ocupa un lugar intermedio en el imperialismo, con una economía interdependiente, donde algunos monopolios son dominantes en sus respectivas ramas, y donde están maduras las condiciones para la revolución socialista dados los límites históricos claros del modo de producción capitalista.

Así el PCM fija como su meta inmediata el socialismo-comunismo, y no considera que haya espacio para etapas intermedias. En el camino para el derrocamiento del capitalismo consideramos fundamental la construcción del frente antimonopolista, anticapitalista, antiimperialista, por el poder obrero y popular.

Las premisas de nuestras tareas se encuentran entonces en primer lugar en la organización de un movimiento obrero y sindical clasista, rojo, militante, lo que llamamos el giro obrero considerando que el proletariado, la clase obrera son la clase de vanguardia y que el corazón de la lucha contra el capitalismo es en los centros de trabajo, en aquellos lugares donde el capital logra su rentabilidad, donde se valoriza, donde se genera la plusvalía. Para ello estamos dando pasos con la Federación de Trabajadores Independientes, la Coordinadora Sindical Unitaria de México y el Grupo Magisterial Revolucionario.

La organización de las masas populares enrumbando a una concentración de fuerzas determinante se da a través del Frente de Izquierda Revolucionaria.

Un tercer frente es el del movimiento de la juventud trabajadora, desempleada y estudiantil. El cual será posible si se planifica y se dan trabajos organizativos desde nuestra juventud comunista.

Por ello también el anterior Congreso fijó entre las metas hasta el V Congreso, la creación de la juventud del PCM.

Hoy camaradas con este Congreso de donde emergerá la Federación de Jóvenes Comunistas estamos dando pasos concretos para cumplir esa tarea.

¿Cómo concebimos a la Federación de Jóvenes Comunistas, a la juventud comunista?

En primer lugar como la juventud del Partido Comunista, como su cantera de cuadros, como su reserva. En la lucha del Partido Comunista por conquistar el lugar de vanguardia de la clase obrera y del movimiento popular la juventud comunista debe ser su auxiliar para convencer a las amplias masas de la juventud obrera y estudiantil. Refutamos la idea de que la juventud deba ser la vanguardia -distinto concepto al de ser la brigada de choque, la joven guardia-; refutamos la idea de que debe ser autónoma e independiente del Partido; debe ser autónoma en cuanto a sus decisiones pero estrecha y férreamente vinculada al Partido Comunista. Así como los camaradas de la JCR y la LJC harán entrega al finalizar este Congreso de una primera promoción de cuadros que fortalecerán la estructura del PCM en varias regiones y frentes, así queremos en lo subsecuente alimentar las filas del Partido de jóvenes comunistas, probados, educados en el marxismo-leninismo, con experiencia en el trabajo de masas.

En segundo lugar debe cumplir con sus tareas, es decir no debe convertirse en un partidito, donde inclusive las condiciones para ser militante se maximicen. Como dice Georgi Dimitrov en La unión de la juventud obrera debe ser escuela del socialismo, para ser militante de la juventud comunista basta con ser honrado y leal. Es erróneo pretender que a la organización juvenil deben ingresar comunistas formados ¿formados en dónde? Es en la organización donde se forja el comunista, el hombre de Partido, la mujer de Partido; es en la organización donde se forjan los cuadros. No personas letradas en el marxismo, no doctores en marxología crítica, sino comunistas, orgánicos, convictos y confesos de la línea política del PCM, de su estrategia y táctica, convencidos del centralismo democrático.

Necesita el PCM y la próxima revolución socialista de jóvenes comunistas formados en la cosmovisión del marxismo-leninismo, con las características de la sencillez, el compromiso, la entrega, la asimilación de que la lucha por el socialismo-comunismo es una tarea de toda la vida y que implica hacer una elección, es decir una renuncia al mundo burgués, a las certezas de la cotidianidad en las que se encuentra alienada la mayoría de la población.

Camaradas:

Entramos en la recta final que precede a la realización del V Congreso del Partido Comunista de México que será en el 13, 14 y 15 de Septiembre aquí en Oaxaca. El Comité Central hizo la elección de esta Ciudad pues se trata del lugar donde se vivió la experiencia de la APPO, de la insumisión, la insubordinación a las políticas de la clase dominante. Aquí se confrontó exitosamente por algunos meses al poder de los monopolios y si la derrota se impuso al pueblo fue porque también se impuso el movimientismo y el espontaneismo. Tenemos la lección clara: el elemento consciente debe imponerse sobre el espontaneismo y el fortalecimiento del partido de la clase obrera es la precondición del proceso revolucionario. En las filas del PCM está lo mejor de la conducción de la lucha del pueblo oaxaqueño, quienes lo dirigieron en las batallas exitosas en lo político y otros terrenos de la confrontación.

El asunto central del Congreso, se desprende de su lema que es La Revolución Socialista, tarea estratégica de la clase obrera, es el asunto de los requisitos que en la experiencia marxista-leninista son indispensables para el derrocamiento del capitalismo, el asunto del plan estratégico para la toma del poder. Ello no implica fijar una fecha en el calendario, significa cumplir con el deber del partido comunista, que es fusionar, como señalaba Engels, al movimiento obrero con el socialismo científico. El marco abierto por el capitalismo en su fase imperialista con el el parasitismo, la descomposición, la barbarie, es el que preña de Revolución la época y se acentúa en con sus crisis cíclicas de sobreacumulación y sobreproducción del capitalismo, cuando para estabilizarse y garantizar su rentabilidad desvaloriza el trabajo e intensifica la explotación a grados superlativos, llevando a la pauperización a millones, a condiciones de vida insoportables. De 119 millones de habitantes en nuestro país, casi 70 millones se encuentran en situación de extrema pobreza, la tasa de desempleo es la más elevada de la historia, el poder adquisitivo está reducido a cenizas. Lo que se llaman condiciones objetivas están presentes desde hace años, derivadas del grado de desarrollo del capitalismo.

Colocadas las cuestiones subjetivas como la meta que debemos conquistar es necesario establecer que no se trata de un asunto estrictamente ideológico como algunos piensan; es un asunto ideológico en tanto que hay que abrirse paso frente a las corrientes del oportunismo para instalar la consciencia de clase y el programa del socialismo-comunismo, pero es traducido de lo abstracto a lo concreto un asunto organizativo de la clase obrera, en todos los niveles, incluyendo su estado mayor. En ello debemos establecer nuestro norte, y mantener nuestra brújula inalterable a pesar de los movimientos pequeñoburgueses que surgen y volverán a surgir con su carácter efímero y desorganizador. ¿Cuáles son nuestros objetivos, como vamos a organizar nuestra fuerza, a donde dirigiremos los golpes principales, donde estableceremos reservas y en qué condiciones estas se movilizaran?

La lucha será efectiva en función de organización y planificación. Y ahí la Federación de Jóvenes Comunistas tiene encomendada por el PCM una tarea. Levantar en el corto plazo un movimiento de la juventud obrera y un organismo de estudiantes de carácter nacional. Con estas tareas estarán enriqueciendo el frente que proponemos para alcanzar el derrocamiento del capitalismo y establecer el poder obrero.

La FJC también debe construir a la reorganización de un movimiento juvenil comunista internacional nítidamente marxista-leninista, de la mano de la KNE, CJC, UJC. Seguir con atención y educarse en los materiales de la Revista Comunista Internacional.

Mantener inalterable la solidaridad con todos aquellos que luchan, reivindicando el derecho de los pueblos a ejercitar la forma de lucha que consideren contra el capitalismo y el imperialismo.

Camaradas:

Una última cuestión.

Es importante que se recupere la historia. Es la base principal del nombre y siglas FJC. Así surgió la primera juventud del PCM, la sección mexicana de la KIM. Debe quedar claro que es federación por la historia, pero que se trata de una sola organización, marxista-leninista, que se guía por el centralismo democrático, que se reconoce en el programa del PCM.

La historia de cada una de las organizaciones que aquí confluyen pasa a formar parte del acervo de lucha de los jóvenes comunistas de nuestro país; habrá que generalizar la experiencia.

Confiamos en la FJC, con sus características comunistas inalterables, la lucha inclaudicable por la revolución socialista, el internacionalismo proletario, la solidaridad, la lealtad a los clásicos del marxismo-leninismo y al partido comunista.

Hoy al cumplirse el 110 aniversario del natalicio de Pablo Neruda, concluimos con él, con una de las hojas del trébol que dedico a las JJCC de Chile:


Partimos desde la conciencia de un mundo deformado por el interés, por la rutina, por la codicia, por la hipocresía. El capitalismo y el imperialismo se cubren con una máscara que dice “mundo libre”, y bajo esa máscara se esconden el terror, la represión de clase, la perversidad social. Los jóvenes deben partir de esta conciencia: la de una sociedad que debemos elevar a la dignidad del hombre, a la dignidad suprema del hombre. Y esta dignidad no existirá sin la lucha común que la haga realidad. Los jóvenes comunistas tienen el deber de representar esta conciencia, continuar y renovar esta lucha y hacer realidad los más antiguos sueños del hombre.

¡Viva la Federación de Jóvenes Comunistas!

¡Viva el marxismo-leninismo!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡El futuro no es capitalista, es del nuevo mundo obrero y socialista!