Algunos asuntos ideológicos candentes para el PCM

Pável Blanco Cabrera, Primer Secretario del Comité Central del PCM
21.Ene.14 :: Opinión

Expresamos aquí el guion de algunos temas de que la Comisión de Ideología del Comité Central del PCM aborda para orientar el accionar marxista-leninista de nuestra militancia en un periodo en que las confusiones pueden acrecentarse, debido al desarrollo de la lucha de clases a nivel internacional.

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Uno de los asuntos ideológicos en los que mayor confusión hay en las filas del movimiento comunista internacional es el de las relaciones mercantiles en el socialismo, lo que se expresa programáticamente en las posiciones del “socialismo de mercado”, del “socialismo con mercado”, o en los contenidos del llamado “socialismo del siglo XXI” así como en los debates sobre la transición y el poscapitalismo.

No es un tema nuevo. Tal preocupación está contenida en el método con que Karl Marx aborda el estudio de El Capital y que queda asentado implícitamente: el que se dedique más al valor de cambio no desestima el valor de uso, es solo que el primero, que da origen a la mercancía, es el quid de este modo de producción basado en la propiedad privada de los medios de la producción y la explotación del trabajo asalariado. Pero en la nueva sociedad el valor de uso será lo principal en tanto que las relaciones mercantiles serán extinguidas.



También es importante tomar en cuenta el importante debate que propició el Comité Central del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS en Noviembre de 1951 con cuadros y economistas, entre asuntos cardinales, sobre la incompatibilidad de las relaciones mercantiles con el socialismo-comunismo, que además de las actas, puede percibirse en los Problemas económicos del socialismo en la URSS de I.V. Stalin y en la primera edición del Manual de Economía Política.

En la Resolución sobre el socialismo del XVIII Congreso del Partido Comunista de Grecia, que el Partido Comunista de México asume y que se recoge en las Tesis de nuestro IV Congreso (Noviembre del 2010-Enero del 2011) se integran además elementos sobre la cuestión que provienen del análisis científico de las bases de la contrarrevolución que llevaron al derrocamiento la construcción del socialismo en la URSS.

Ya Lenin había expresado su preocupación: “…por desgracia queda todavía en el mundo mucha, muchísima pequeña producción y la pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora, de modo espontaneo y en masa” . Tenemos que ser enfáticos: la construcción socialista es incompatible con las relaciones mercantiles; una maniobra como la Nueva Política Económica (NEP) puede de manera temporal abrirse paso, pero a condición que quede claro que en una temporalidad especifica el proletariado recuperará el dominio absoluto del control de los Sectores I y II de la economía. Lo que son garrafales errores, antimarxistas, o confesas adhesiones al revisionismo y oportunismo son opiniones como las de TesuszoFuwa, Presidente del CC del Partido Comunista Japonés teorizando en la Academia China de Ciencias Sociales sobre como la economía de mercado puede ser un camino al socialismo. La práctica de las revoluciones proletarias y de la contrarrevoluciónrefuta tal posición que en símil a Uróboros es un ciclo de retorno al capitalismo, al predominio de las relaciones mercantiles y al fortalecimiento de la clase burguesa.

Bajo esas premisas el PCM no considera que en China se construyan relaciones socialistas, cuando todos los elementos de análisis nos indican que son las relaciones capitalistas las que imperan, y que la disputa con los centros imperialistas no obedece a la contradicción entre el mundo socialista y el capitalista, sino a quien ocupa la cúspide de la pirámide imperialista; bajo ese prisma juzgamos los movimientos y maniobras que se destacan en la escena internacional; por ejemplo a los BRICS, que en ocasiones son considerados un fenómeno progresista u ejemplar en tanto que vendrían a afirmar un mundo multipolar, sin embargo ¿cuál es la realidad?. No se trata de la multipolaridad entre dos sistemas de la vida social, como fue el caso del escenario surgido al concluir la Segunda Guerra Mundial, donde la hegemonía imperialista era impedida por el campo socialista. La contemporánea multipolaridad es la de alianzas interimperialistas que disputan el reparto del mundo, de la explotación del trabajo asalariado y del control de los mercados, como es el caso de África.

Insistimos, los marxistas-leninistas queremos un mundo sin explotación del trabajo asalariado en la construcción del socialismo-comunismo, la dictadura del proletariado tiene que ser la garantía de la extinción de las relaciones mercantiles y del Estado.

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Otro asunto ideológico tiene que ver con la deformación de la historia del propio movimiento comunista internacional.

Desde 1956 en que el XX Congreso del PCUS hizo la crítica del papel de I.V. Stalin se dieron por ciertas las versiones presentadas por Jruschov, sin someterlas al escrutinio científico. Ello llevo a que se hable mucho de Stalin, y se le condene a priori, sin conocer en verdad su obra teórica y práctica. Se hizo un esfuerzo inmenso para borrarlo de la historia y presentarlo como un aventurero sin principios interesado a toda costa por el poder; nuevas investigaciones refutan la gran calumnia negra de presentarlo como criminal, que por otra parte han sido la coartada para equiparar fascismo y comunismo como manifestaciones del totalitarismo.

Por una parte las obras de Stalin, estudiadas con seriedad son un invaluable patrimonio del proletariado internacional, tanto aquellas relativas a la difusión del marxismo, la preparación de la Revolución de 1917, la defensa del leninismo, la lucha ideológica contra las corrientes hostiles como el trotskismo, el bujarinismo, la construcción socialista y el importante debate sobre la economía socialista. Por otra, la estrategia del movimiento comunista y su intervención durante el auge de la lucha de clases y la crisis del capitalismo en el 29, la lucha contra el fascismo, durante la Segunda Guerra Mundial, la formación del campo socialista y en general la actividad de los partidos comunistas durante 30 años han buscado ser sepultados por un viraje que en última instancia puede ser caracterizado como de deslizamiento al reformismo y oportunismo.

Es decir los ataques a Stalin son a la historia y la experiencia de los comunistas del mundo, de sus gloriosas tradiciones, así como la elaboración de estrategia.

Tenemos que refutar al ataque anticomunista a la experiencia de la construcción socialista y conocer el acervo teórico y práctico, hasta ahora casi desconocido por nuestra generación y otras anteriores.

Es al Comité Central del Partido al primero que le corresponde la organización del estudio y las subsecuentes lecciones para nuestra lucha y procesos educativos del conjunto de los militantes.

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La cuestión del progresismo debe ser encarada definitivamente rumbo al V Congreso del PCM. De ahí se deriva acción política. Es muy claro el rumbo de Brasil, Uruguay y Argentina. Distinto es el caso de los países bolivarianos (Venezuela, Ecuador y Bolivia) que si por una parte tienen mayor protagonismo de participación y movilización popular están llegando a limites donde la bifurcación es impostergable, es decir eligen en definitiva la senda revolucionaria, la ruptura consecuente con el capitalismo o independientemente de la retórica y presionados por el ascenso de la contrarrevolución pueden ser derrotados alterando dramáticamente la correlación de fuerzas continental, con un golpe al desarrollo de la consciencia de fuerzas políticas que se han enganchado ante la orfandad de posiciones o en un giro populista.

Se discute en concreto la viabilidad de alternativas al capitalismo. ¿Hay una diferente al socialismo-comunismo? Es una pregunta que no tiene una respuesta positiva a través de las experiencias y demostrada en este caso concreto. Hasta ahora se continúa la gestión del sistema, y en lo que respecta a los comunistas el apoyo y la solidaridad antimperialista no están vinculadas al respaldo incondicional de procesos con un curso diferente al que tenemos planteado.