Acto independiente de los trabajadores para conmemorar a los Mártires de Río Blanco de 1907

Marco Vinicio Dávila Juárez, Miembro del Buró Político
10.Ene.14 :: Noticias nacionales

Siete de enero, una mañana fría como pocas, lluvia y neblina completan el cuadro invernal en Ciudad Mendoza, en punto de las 9 de la mañana se haya congregada la gente en el parque Hidalgo, plaza principal de la ciudad: obreros despedidos de la ex fábrica de la Compañía Industrial Veracruzana, S. A. en 1991 y que siguen peleando por el reconocimiento de sus derechos laborales, sus familias y miembros de organizaciones solidarias con esta lucha y que también acuden a la convocatoria para realizar de manera independiente el acto conmemorativo por la gesta obrera del 7 de enero de 1907 en el municipio cercano de Río Blanco, Veracruz.

En frente se encuentra ubicado el Palacio Municipal, justamente a la misma hora la comuna recién estrenada inicia su “acto oficial” y se sabe de buena fuente que no quiso participar en el acto oficial en el municipio vecino al que ni siquiera vendría el gobernador.



Dos actos casi simultáneos, pues por respeto a los símbolos patrios los trabajadores decidieron la suspensión momentánea de su evento, ya que las notas del himno nacional se escuchaban mientras el lábaro patrio ondeaba rodeado de una escolta de… policías!!! Así es, el acto del ayuntamiento de Cd. Mendoza para recordar a los Mártires de Río Blanco, fue un acto entre políticos y policías, acaso algunos niños de las escuelas públicas cercanas que más temblaban de frío que ponían atención al orador principal que fue el presidente municipal quien, palabras más, palabras menos, dijo que en el país todo va a marchar bien con las reformas aprobadas recientemente.

En el acto independiente de los obreros, se habló de los obreros asesinados aquella fría mañana del lunes siete de enero de 1907, de que esa masacre sentó las bases de lo que sería el artículo 123 constitucional hasta antes de la reforma laboral aprobada hace algunos meses. El compañero Hipólito Flores Alonso, representante de los compañeros trabajadores fue el orador principal y explicó que la decisión de no participar en el acto oficial en Río Blanco fue porque ya están cansados de que éste sea sólo una pasarela para los políticos que reciben los aplausos de los grupos de choque de las dirigencias charras de la CROC, CROM y CTM, en donde los trabajadores independientes son utilizados para dar la apariencia de democracia por parte del gobierno del estado y del gobierno federal; otros oradores fueron los compañeros Gaudencio Brito Flores del Frente de Izquierda Revolucionaria en Orizaba y quien dijo que los trabajadores se deben unir de una vez por todas para no para exigir la solución de sus demandas inmediatas, sino para cambiar a este gobierno, para derrocar este sistema e imponer uno donde los trabajadores vean florecer, producto de su esfuerzo, una nueva sociedad; por su parte Carlos Hernández Vidal, de la Coordinadora Sindical Unitaria de México reiteró la idea fuerza que promueve la CSUM: impulsar y favorecer un sindicalismo de base, clasista e independiente, condiciones necesarias para que la clase obrera organizada avance en su lucha contra la patronal y sus gobiernos.

El acto independiente culminó con una marcha hacia los lugares donde fueron asesinados por los esbirros de la empresa Manuel Juárez y Rafael Moreno, dos de los principales dirigentes del Gran Círculo de Obreros Libres de Río Blanco en las inmediaciones de las antiguas instalaciones de la ex Civsa aquella trágica mañana del 7 de enero. En la marcha por las principales calles de la ciudad y mientras se gritaban consignas contra el gobierno, contra el capitalismo y se llamaba a la población a sumarse a la lucha contra las reformas y por la transformación del sistema ondeaban las banderas rojas del FIR y del PCM.

Cabe mencionar que en el acto oficial de Río Blanco no sólo no llegó el gobernador, tampoco hubo un representante del gobierno federal de “alto nivel”, eso si, los golpes que hubo fueron entre los propios grupos de choque y golpeadores de los líderes charros de la CROC que ante la descomposición del corporativismo dentro de las centrales oficialistas, se pelean por las migajas que quedan tras la aprobación de la reforma laboral.