Artículos de: 30 Septiembre 2014

Nuevamente la represión y el asesinato político contra los normalistas de Ayotzinapa

El Comité Central del Partido Comunista de México condena la bestial represión contra los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, en la que han resultado asesinados seis jóvenes, además de 25 heridos y 25 desaparecidos.

El brazo ejecutor fue la Policía Municipal y la Policía Federal, pero la responsabilidad política es del alcalde de Iguala y del Gobernador de Guerrero, ambos de extracción perredista.

Estos hechos represivos vienen a comprobar el carácter de clase de las gestiones gubernamentales del PRD, que son funcionales al poder de los monopolios, estando ya plenamente integrados al aparato de dominación. Así ocurrió en Mayo del 2006 en San Salvador Atenco, y el mismo Ángel Aguirre Rivero, Gobernador en Guerrero, es responsable del asesinato de cinco comunistas.

Es un ruido

De la agreste anatomía viene bajando
un ruido que brilla entre los caminos,
es el sudor de una frente fervorosa
elaborando el día entre las palmeras,
eres tu Raymundo Velázquez, camarada,
son tu sombrero y apuntes naciendo
desde las entrañas de esta sombra verde
para iluminarse con tu pueblo,
es tu mirada que despide sobre la marcha
el secreto de nuestras manos organizadas.

Admiro, Odio y Amo

300 Admiro a los que planta cara a la injusticia
A los que luchan contra los opresores
A los que se juegan la vida peleando con sinceridad
Contra los explotadores que sufren de insensibilidad

Odio a quienes se venden por quedarse quietos
Ante la maldad que practican monstros humanos
Odio a los burgueses que viven del sufrir del pueblo
Pero más a quienes ignoran la injusticia que nos masacra

Amo a la mujer que no depende de un hombre
A la mujer obrera que aporta su vida a la lucha
A la mujer que lucha por los derechos de sus hijos
A la mujer guerrillera que ama a quienes buscan justicia social

En solidaridad con los estudiantes del Politécnico

Efectos de la reforma laboral y educativa, políticas para desvalorizar el trabajo lesivas a los jóvenes y estudiantes.

Después de las masacres de 1968 y 1971 la ideología de la clase dominante procuró sembrar entre los estudiantes de las carreras técnicas la pasividad, cooptando y transformando en porriles a instrumentos como la FNET, de pasado combativo.

Trataron de impedir la activa participación de los politécnicos en la lucha estudiantil y popular, demostrada en la huelga del internado del IPN de 1956, y en la desbordante entrega en los movimientos de 1968 y de 1971. Se sembró la asepsia desideologizante buscando desarraigar el compromiso del estudiante, aislarlo de la lucha social, con la vulgar e ilusa concepción de la superación personal.

Sobre la masacre de Tlatlaya. La responsabilidad es del Estado.

Nuevamente el Ejercito Mexicano comete un crimen al masacrar a 22 civiles en Tlatlaya, en el estado de México. Ésta ejecución sin juicio tiene precedente en las masacres en las que se ha visto involucrado el Ejército y parece la reactivación de su modus operandis en la Guerra Sucia.

No nos corresponde juzgar si los masacrados pertenecían o no al llamado crimen organizado, sino evidenciar la violación a las normas jurídicas de la que Ejército y demás cuerpos represores dicen ser garantes. Aquí los derechos humanos son pisoteados y canceladas las garantías individuales que la Constitución reconoce a los ciudadanos, pues sin acusación, juicio, desahogo de pruebas, y demás parafernalia jurídica a la que llaman “estado de derecho”, y del que tanto se pavonean, han realizado una ejecución extrajudicial. Se trata de la confirmación de un peligroso camino que incluye la paramilitarización, la mescolanza de Estado y crimen para asesinar a luchadores sociales (siete militantes del PCM asesinados en ese esquema).

Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores


Fundada el 28 de septiembre de 1864,
en una Asamblea Pública
celebrada en Saint Martin’s Hall de Long Acre,
Londres[1]

Trabajadores:

Es un hecho notabilísimo el que la miseria de las masas trabajadoras no haya disminuido desde 1848 hasta 1864, y, sin embargo, este período ofrece un desarrollo incomparable de la industria y el comercio. En 1850, un órgano moderado de la burguesía británica, bastante bien informado, pronosticaba que si la exportación y la importación de Inglaterra ascendían a un 50 por 100, el pauperismo descendería a cero. Pero, ¡ay! el 7 de abril de 1864, el canciller del Tesoro [*] cautivaba a su auditorio parlamentario, anunciándole que el comercio de importación y exportación había ascendido en el año de 1863 «a 443.955.000 libras esterlinas, cantidad sorprendente, casi tres veces mayor que el comercio de la época, relativamente reciente, de 1843». Al mismo tiempo, hablaba elocuentemente de la «miseria». «Pensad —exclamaba— en los que viven al borde de la miseria», en los «salarios… que no han aumentado», en la «vida humana… que de diez casos, en nueve no es otra cosa que una lucha por la existencia». No dijo nada del pueblo irlandés, que en el Norte de su país es remplazado gradualmente por las máquinas, y en el Sur, por los pastizales para ovejas. Y aunque las mismas ovejas disminuyen en este desgraciado país, lo hacen con menos rapidez que los hombres. Tampoco repitió lo que acababan de descubrir en un acceso súbito de terror los más altos representantes de los «diez mil de arriba».

Ni perdón, Ni olvido


En repudio a la represión, y en solidaridad con los estudiantes de Ayotzinapa.