Artículos de: 31 Agosto 2014

Buró Laboral, un nuevo traje para las listas negras

“Poner en el índice” es un mecanismo antiquísimo de la clase patronal en contra de los trabajadores que han sido “incómodos”; aunque en general se argumenta que se separan al trabajador por “ineficaz” o improductivo la realidad indica otra cosa. Las famosas “listas negras” sirven a los empleadores entre ellos para prevenirse de los trabajadores que afectan los intereses de la patronal en los casos de las demandas laborales.

Si bien en el México contemporáneo las autoridades han dicho combatir las dichosas “listas negras” en la práctica son cómplices, a veces de manera pasiva y en otras de manera participativa. Fue en el año 2002 cuando la Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (CANACINTRA) emprendió dar a conocer un listado de trabajadores que estaban promoviendo los movimientos laborales. En ese año la CANACINTRA buscó los medios para crear un “buró de empleo” que no era otra cosa que boletinar a estos trabajadores y por consiguiente ponerlos en las “listas negras” y para que no fueran contratados en ninguna otra empresa.

Entrevista al camarada Josué Santos N. , Director de la Editorial Revolución y miembro del CC del PCM.

200 ¿Qué lleva a un joven proletario a asumir el marxismo-leninismo como su cosmovisión y a la lucha comunista?

La vida, el ajetreo cotidiano; es lo que construye y enseña, no sólo a valorar la existencia, también nos da identidad y potencia la conciencia, enseña a reconocer esfuerzos, como el de nuestros padres por ejemplo, quienes se parten el alma para darnos mejores condiciones de vida, las cuales ellos ya padecieron; para los que pensar en una transformación social se volvió una idea secundaria, impensable pues la prioridad se convirtió en garantizar la comida y el vestido de la descendencia.

Venimos de esa generalidad que se encuentra en las fábricas, en el barrio, en el transporte y en todos lugares. Mis padres son inmigrantes oaxaqueños que vinieron a la ciudad con la firme convicción de cambiar sus condiciones de vida y desde que recuerdo siempre los he visto trabajar de sol a sol, a ellos les agradezco, ya que sin necesidad de discurso elocuentes, a mis hermanos y a mí, nos enseñaron el valor del trabajo, la solidaridad y el papel del colectivo, ya que en el núcleo aprendimos que hasta el más mínimo esfuerzo contribuye.

Entrevista al camarada Héctor Maravillo, miembro del Buró Político de la FJC

Camarada Héctor Maravillo, has sido electo miembro del Consejo Central y del Buró de la FJC, háblanos de este importante proceso que llevó a la unificación de destacamentos juveniles comunistas en una sola organización como juventud del PCM.

Bueno, lo primero que hay que decir es que el proceso de unificación que llevo a la formación de la Federación de Jóvenes Comunistas no fue algo casual o arbitrario. Tiene bien asentadas sus raíces en las necesidades de la lucha de clases en nuestro país, es decir, responde a condiciones objetivas que lo hicieron posible y necesario.

Debido a la crisis económica en nuestro país y los recurrentes conflictos que aparecen en ella, es natural que muchos jóvenes de nuestro país nos hayamos interesamos por cambiar las cosas y comenzamos a organizarnos y a integrarnos a las luchas del pueblo. Pronto comprendimos que hacía falta superar nuestros métodos artesanales porque eran un desgaste innecesario de fuerzas; había que profesionalizarse. Entendimos que encerrados en nuestra región o nuestro estado no podíamos combatir al capitalismo. Finalmente comprendimos que sin una bruja política, que tuviera bien claro la forma para transformar la realidad mexicana, nunca podríamos conseguir que nuestros esfuerzos valieran la pena. En otras palabras, la lucha de clases nos iba empujando a la teoría y la organización marxista leninista, y al Partido Comunista. Por otra parte, el Partido Comunista de México seguía avanzando, y se convertía poco a poco en un referente para los distintos grupos de jóvenes comunistas en nuestro país. Este proceso se aceleró a raíz de su IV Congreso en 2010, a partir del cual el PCM se desembarazó de los elementos oportunistas y consolido su política por la Revolución Socialista sin etapas intermedias en nuestro país.