Artículos de: 25 Agosto 2014

Una fábrica de cosméticos y explotación

Trabajar en una fábrica es reconfortante, claro, uno no nace deseando trabajar desde adolecente en un lugar donde las posibilidades de superarse económicamente, profesionalmente y personalmente son nulas, pero una vez inmerso en el sonido de las líneas de producción, el olor a aceite quemado de las máquinas en operación y la inmensa cantidad de cajas listas para embarque, pude confirmar una vez más que es el trabajo más sincero. Muchas veces nosotros como obreros ni siquiera imaginamos todas las ganancias que producimos al patrón ese que no sabemos ni quien es pero al que le agrandamos el bolsillo con cada jornada de trabajo. Lo único que tenemos en mente cada inicio de jornada son las deudas que existen en casa, y ganar el sueldo mínimo con el que cubrimos meramente necesidades básicas, dejando de lado pensar en lujos y confort.

Política genocida, guerra genocida

La guerra es siempre la continuación de la política por otros medios. También en el caso de las actuales agresiones militares israelíes contra Gaza lo es. Las bombas israelíes fueron lanzadas junto con las excusas y explicaciones que buscan enmascarar los objetivos que persiguen, la política de la cual surgen.

Israel afirma que se vio “forzado” a atacar debido a los cohetes artesanales lanzados en su contra, que su objetivo es destruir unos túneles en la frontera, que su campaña va dirigida solo contra objetivos militares de Hamas, etc. Y reclama que la gente proteste en contra de esto.

¿Si esos son sus objetivos como explicar que durante su ofensiva la mayoría del más de millar de muertos sean civiles, o que su ejército haya matado en promedio un niño cada hora? Las mujeres y los niños palestinos no fueron baleados o mutilados en batallas, cayeron en ataques aéreos premeditados a escuelas, casas y hospitales, inclusive algunos de estos edificios claramente identificados como pertenecientes a la ONU.

Nuevos avances hacia la paz

Ha caído el telón de un ciclo de conversaciones en La Habana, pletórico de sucesos que han avivado el fuego de la esperanza de reconciliación de un país.

Nos referimos a la trascendental audiencia del 16 de agosto en la que las delegaciones del Gobierno y de las FARC escucharon con profundo respeto al primer grupo de víctimas del conflicto en los salones de Protocolo de El Laguito, acontecimiento inédito, en el que los protagonistas, apoyados en su propio dolor, generosamente sacaron de su corazón el más hermoso sentimiento de paz.

No vinieron a La Habana instigados por la vindicta; vinieron a exigir paz para Colombia, cese bilateral del fuego y dignidad humana. Fueron los portavoces más idóneos de la voluntad nacional que reclama la solución política del conflicto.

Atenco: las provocaciones del Estado

El día de hoy se registró un enfrentamiento entre pobladores de San Salvador Atenco miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y grupos de golpeadores pertenecientes al PRI, durante una movilización convocada en el marco de los resolutivos del “Encuentro y jornadas nacionales por la defensa de la tierra el agua y la vida”, realizada el 16 y 17 de agosto en la misma localidad.

Esta es una escalada acelerada en respuesta al cambio de propiedad de tierras ejidales, con miras tanto a la ampliación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) como para la realización de muchas más obras de infraestructura a nivel nacional que tienen que ver más que nada con la movilidad de capital y mercancías en el Valle de México. Es claro el reagrupamiento de fuerzas por parte de las organizaciones que se oponen, como del propio Estado que trata de blindar a como dé lugar el despojo, tanto de tierras, como de cualquier forma de rebelión.

Entrevista con la camarada Xóchitl Franco, integrante del Comité Central del PCM

Camarada, ¿Que te llevó a ingresar a las filas del PCM?

Vengo de una historia dura, de esas que te marcan y te hacen entender que la guerra existe cerquita de uno…. Desde joven participe no de manera directa en la huelga del 99 del CGH de la UNAM, pegando carteles y boteando en el metro, ahí conocí que había más posibilidades que la que yo conocía; vi y entendí que plantear un cambio radical era y es posible, me sumergí entre discusiones interminables del rumbo de la educación y de la vida política en general.

Participé de manera más activa con la vieja guardia del CGH prepa 2 en trabajos en el cubículo y de ahí empecé a encarrilarme de manera romántica de inicio, pero poco a poco entendiendo que el romanticismo revolucionario no sirve, me desencante de muchas y muchos.

Me convertí en trabajadora a corta edad y creo eso fue lo que me arrojo a la realidad imperante para cualquier ser humano.

En 2008 ocurre uno de los golpes más duros en la vida de muchos, el asesinato vil de compañeros en Sucumbíos Ecuador, ahí tome la decisión, ahí me di cuenta violentamente de que algo había que hacer más que llorar y lamentarse. Había pues que luchar, organizarse, el dolor era menos así… Me encontré rodeada de camaradas que me dieron su mano franca y solidaria, y así aprendiendo de ellos y de las experiencias que iba teniendo llevo aquí seis años.