Artículos de: 9 Febrero 2014

Jornada contra la reforma energética en Toluca

Esta semana se realizó en la zona industrial de Toluca una jornada contra la reforma energética organizada por camaradas de la región. La brigada recorrió durante varias horas el paseo Tollocan entregando volantes a los trabajadores que entraban y salían de las grandes fábricas aledañas.

El momento principal de la jornada fue la actividad de propaganda y agitación a las afueras de la Terminal de Almacenamiento y Distribución de PEMEX en la ciudad, donde se entregó información a los obreros sobre las implicaciones que la reforma tiene en su contrato colectivo, además de los despojos que se están suciediendo en la Huasteca y las promesas rotas sobre la disminución en los costos del combustible, el gas, el transporte, la electricidad, etc.

La brigada también hizo llegar sus volantes a usuarios y trabajadores del transporte público. La jornada finalizó repartiendo los últimos volantes que le quedaban en la terminal de autobuses.

Refuncionalización de la obra de arte, apuntes sobre estética marxista

En un momento de la historia en donde la banalización del consumo, la economía y las leyes del mercado priorizan el valor de cambio sobre el valor de uso de las obras de arte, resulta necesario volver a cuestionar la fórmula con la que la modernidad rige el criterio y los gustos de las personas sobre la apreciación de una obra artística. El “gusto estético” de las masas está implícitamente determinado por condiciones que escapan no digamos ya de la educación estética, sino por condiciones ideológicas que oculta la contradicción de la obra de arte como mercancía. El juicio estético tiene un interés de acuerdo a las leyes de la economía política en su contenido, aunque en su forma sea un juicio subjetivo. Las siguientes líneas esbozan algunos conceptos de I. Kant, para iniciar una discusión en torno a los criterios del juicio estético para después generar una propuesta refuncionalizadora y liberadora del uso de la obra de arte en el capitalismo, en base a los conceptos de K. Marx y W. Benjamin.

El violín, reseña

El violín (2006), película escrita y dirigida por Francisco Vargas, es probablemente el mejor filme mexicano de los últimos diez años y el más premiado. Esta cinta tiene como ejes temáticos la violación de los derechos humanos, la represión, la injusticia y la miseria, así como también echa una mirada al ejército como brazo armado de un Estado y de un gobierno que en lugar de cambiar las condiciones de vida de los pueblos las provocan. El filme sufrió el “enlatamiento comercial” y sólo logró exhibirse después de haber obtenido premios y distinciones en países europeos y en festivales estadounidenses.

La película de Francisco Vargas narra la historia de don Plutarco, un anciano violinista, y de su nieto Zacarías, que mientras recorren los pueblos de su comarca montañosa también son correos de la guerrilla. La historia puede ubicarse en el México actual o suceder en otro país en circunstancias similares, donde los pobres y el ejército son fuerzas antagónicas.

La Unión Europea es la dictadura de los monopolios

La Unión Europea (UE) es la forma histórico-concreta que adopta la dictadura del capital en Europa, como superestructura política más adecuada al avanzado proceso de concentración y centralización del capital, en este inicio del siglo XXI.

El capital monopolista -hijo del proceso de concentración y centralización del capital inherente a la formación socio-histórica capitalista- necesita ampliar de forma imparable sus capacidades de expansión y crecimiento, para controlar mercados de dimensiones mayores, y para moverse en amplias zonas con todas las facilidades posibles que necesita su abultada dimensión, para conseguir extraer la plusvalía a una masa cada vez más numerosa de la clase obrera, y para devorar a otras fracciones más débiles de esos mismos monopolios y a otros sujetos más atrasados de la acumulación capitalista. La confrontación, en consecuencia, se da entre una élite muy reducida, y decenas de millones de obreros y obreras que nada tienen que ganar con ese proyecto imperialista. Las pugnas interimperialistas tampoco aportan nada en favor de la situación de la clase obrera, ninguna de las fracciones del capital monopolista dejará de someter a la clase obrera a una explotación siempre creciente, porque responde a su antisocial lógica interna.