Artículos de: 12 Febrero 2013

El fin de la hoz y del martillo por el Partido Comunista Francés mutado

Un resultado inevitable… El Partido Comunista Francés en su 36o Congreso, que clausuró el domingo en París, renunció también a la hoz y el martillo.

El abandono de la hoz y el martillo por el Partido Comunista Francés no se produjo en un momento aleatorio, sino en un momento en que en muchos países de la Unión Europea las autoridades prohíben los símbolos comunistas, cuando la Unión Europea está tratando de equiparar de una manera antihistórica el comunismo con el fascismo, en este momento el partido que preside el Partido de la Izquierda Europea (PIE) decide renunciar voluntariamente la hoz y el martillo. El 12 de febrero en un comentario sobre este asunto en el periódico Rizospastis, el órgano del Comité Central del KKE, se destaca que:

Saludo al VI congreso del Partido Tudeh de Irán

El Partido Comunista de México saluda con gran entusiasmo el sexto congreso de su Partido hermano, el Partido Tudeh de Irán.

Sabemos de las difíciles condiciones y de la situación crítica que nuestros camaradas enfrentan en Irán, conocemos como los intereses militaristas colisionan al interior y en los alrededores de su país, volviéndolo el centro del huracán del conflicto inter-imperialista. Hemos estudiado sus valoraciones sobre la situación en Irán y su región circundante y estamos orgullosos de que nuestros hermanos de clase basen sus planes futuros sobre una base científica, sobre el Marxismo-Leninismo. Confiamos en que esto se traduzca en acción potente y que conquistará la vanguardia del movimiento popular. La conciencia y el socialismo científico prevalecerán sobre la confusión y el temor.

Pacto por México, reingeniería del Estado

Editorial de El Comunista, número 26

El Estado es definido por el marxismo-leninismo como un aparato, una máquina para ejercer la dictadura de clase, “un aparato especial de coerción para someter la voluntad de otros por la fuerza”, como dice Lenin en la conferencia de Sverdlov, “una máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra” que puede presentar muchas formas, monarquía, república aristocrática e incluso república democrática, fascismo, o cualquier forma de gestión que sea conveniente.

El Estado no representa a una fracción de la clase en el poder, representa el interés general de la clase dominante y se coloca por encima de las disputas, en nuestra época, interburguesas. Al estar separado, como aparato, como máquina, se blinda contra la lucha de clases, pero también contra esas disputas interburguesas, de lo contrario sería frágil y sin estabilidad. Generalmente el oportunismo piensa que el Estado puede ser sujeto de las disputas interclasistas, y por ello apuestan a conquistarlo parcialmente. Es un error frecuente considerar al Estado por encima de las clases sociales, como un árbitro, pero también como espacio donde se da la lucha de clases. Los clásicos del marxismo han respondido a eso: el Estado es el aparato/máquina de la clase dominante y es omnímodo. Por ello la estrategia de los comunistas no es ir gradualmente tomándolo, sino su derrocamiento y la construcción de uno nuevo.