Artículos de: 9 Enero 2013

La participación de los partidos comunistas en el gobierno: ¿una forma de salir de la crisis capitalista?

En el transcurso de los últimos años, la posibilidad que tienen ciertos partidos comunistas (o excomunistas) de participar en el gobierno ha estado a la orden del día. En Alemania, Die Linke ha participado en ciertos gobiernos regionales y, por cierto, sigue participando. El partido ha discutido la posibilidad de participar en el gobierno federal. En Grecia y en los Países Bajos, la coalición de izquierda Syriza y el Socialistische Partij han anunciado claramente su voluntad de entrar al gobierno. La holgada mayoría del Partido Socialista Francés, durante las recientes elecciones parlamentarias del 2012, ha eliminado la duda sobre una nueva participación en el gobierno del Partido Comunista Francés. El PCF y, en Italia, la Rifondazione Comunista y el Partido de los comunistas italianos, han participado en muchos gobiernos en el transcurso de las últimas décadas.

En el 2008, el éxito electoral de ciertos de estos partidos llevaron a la revista británica de izquierda, The New Statesman, a concluir: “El socialismo, el socialismo puro, inalterado, una ideología considerada muerta por los capitalistas liberales, regresa con fuerza. A lo largo del continente, asistimos a la tendencia de que partidos de centro izquierda establecidos desde hace mucho tiempo sean desafiados por otros indudablemente socialistas, que defienden un sistema económico en el que los intereses del capital se subordine al de los simples trabajadores[1]”.

Desgraciadamente, esta visión sobre un brillante futuro socialista para Europa han sido rebasadas por los últimos resultados electorales, y, hecho más importante aún, por la evolución política de estos partidos.

Sobre la expulsión de la embajadora de Siria en Grecia

El KKE condena la expulsión de la embajadora de Siria por el gobierno griego. Se trata de una acción alineada tanto con la postura de la Unión Europea, como con los planes imperialistas en la región.

Esta práctica peligrosa del gobierno griego está relacionada con el reconocimiento de las fuerzas pro-imperialistas contra el régimen (como Al Qaeda y otras fuerzas “importadas”) como el “representante legítimo” del pueblo sirio. Esta expulsión revela la necesidad de que la clase obrera y los sectores populares pobres se den cuenta de que en las condiciones del imperialismo tanto la “legalidad” como el “derecho internacional” están hechos a la medida de los monopolios.