Artículos de: 13 Octubre 2012

¿Es esto una Guerra o no?

Que no haya una definición común sobre la guerra es algo cierto desde el punto de vista de la ley internacional. Conceptos descriptivos como “estado de guerra” y “declaración de guerra” son insuficientes. ¿Qué clase de conflicto armado será entendido como una guerra y cual será definido con un concepto más “suave”? Esto no está determinado por algún criterio objetivo sino por la aproximación al tema por las partes involucradas.

Mientras que algunos definen a la guerra como un conflicto armado llevado a cabo por un Estado o grupo de estados para dictar sus intereses a otro Estado o grupo de estados, algunos otros consideran que el criterio de permanencia y “movilización total” deberán estar presentes también.

La Ley núm. 2491 sobre la Movilización y el Estado de guerra en su artículo 3 define la guerra en los términos de la legislación interior de Turquía. “(Un) Conflicto armado que requiere el uso de todo el poder y los recursos del Estado, materiales o morales, particularmente la Fuerza Armada sin restricciones para poder proteger la continuidad del Estado y lograr los objetivos nacionales.”

¡Los obreros de Baxter también necesitan defenderse de la Reforma!

*Volante repartido entre obreros de Baxter*

Compañero trabajador de Baxter, ante la aprobación de la reforma laboral, nuestro instinto y sentido común no mienten, pese a las asambleas como la del 2 de octubre que intentan desinformarnos y desmoralizarnos los trabajadores no debemos neutralizarnos ni aceptar los argumentos patronales.

Si afecta a todos los trabajadores por igual, bajo el capitalismo nuestra fuerza de trabajo como cualquier mercancía es afectada por la ley de la oferta y la demanda. Al igual que un pequeño puesto se arruina si se enfrenta a otro que vende más barato, nuestro salario estará bajo presiones si afuera el patrón puede conseguir legalmente a compañeros desempleados que acepten trabajar a 7 pesos por hora. La reforma nos afecta como clase a todos los trabajadores desposeídos y asalariados, nos hunde a todos y beneficia a los monopolios. Abandonar a los trabajadores que resisten y protestan, abandonar a los demás obreros es abandonarnos a nosotros mismos, es condenarnos a la ruina.