Artículos de: 9 Octubre 2012

Hugo Chávez, vencedor de una nueva batalla de Carabobo

Fernanda Larraínzar, Secretaria del CR de Morelos y miembro del Comité Central del PCM

Al finalizar los comicios del pasado 7 de octubre, el Consejo Nacional Electoral indicó que Hugo Chávez ganó la elección con 54.42% de los votos, mientras que el candidato opositor, Henrique Capriles obtuvo 44.97%.

Hasta el 4 de octubre, día de cierre de campaña, las principales calles y avenidas de las distintas ciudades, se pintaron de rojo para acompañar al candidato del Partido Comunista de Venezuela, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y el Gran Polo Patriótico.

Con ello la voluntad popular se hizo escuchar y respetar. Ni las amenazas de desestabilización, de intento de golpe de estado, ni las falsas promesas del candidato de la burguesía de dar continuidad a los programas populares de Chávez, ni la complicidad de la reacción nacional e internacional, lograron vencer en las urnas y en las calles al Comandante.


Legalizar lo ilegal

Margarita Hernández Ramírez, miembro del Comité Central del PCM
09.Oct.12 :: Opinión

Entonces era ilegal todo lo que durante muchos años cometieron en agravio de los derechos y garantías de los trabajadores. Entonces ellos –los patrones– sabían que estaban violando una ley plasmada en la Constitución de la República, la misma que juran los gobernantes hacer valer y respetar.

Entonces todos ellos ricos empresarios, dueños de los medios de producción, en complicidad con los gobernantes en turno, estuvieron todos estos años actuando fuera de la ley. Ahora manifiestan que a todas esas ilegalidades cometidas, valiéndose de la necesidad de los trabajadores, es urgente y necesario darles legalidad. Y como lo prometido es deuda, y entre sinvergüenzas se entienden para resolver sus prioridades, no les queda más que volver legal lo ilegal. Y eso que este es el país en donde muchas veces hemos escuchado: “¡nadie debe estar fuera de la ley!” O sea que debemos entender cuando dicen eso en sus medios de comunicación que se refieren a que los trabajadores no deben estar fuera de la ley. Nosotros los trabajadores si tenemos quien nos aplique todo el peso de la ley. La reciente aprobación de la reforma a la Ley Federal del Trabajo así lo confirma; y las cárceles llenas de gente acusada por delitos famélicos.


Algunas consideraciones sobre el nuevo proceso de paz en Colombia

Marco Vinicio Dávila Juárez, Miembro del Buró Político

Ponencia presentada en la ciudad de Orizaba, Ver., durante la presentación del libro Marulanda y las FARC para principiantes, el día 13 de septiembre de 2012.

Queremos aprovechar la oportunidad que da la presentación del libro Marulanda y las FARC para principiantes para referirnos a un tema que siendo vigente desde hace casi 50 años, hoy precisamente cobra una actualidad tal que no es posible hablar de lo que ocurre en el mundo y sin hablar de él. Nos referimos desde luego al anuncio hecho tanto por el gobierno colombiano en voz de su presidente Juan Manuel Santos y confirmado por el Comandante en Jefe de las FARC-EP, Timoleón Jiménez de que se ha iniciado de manera formal un proceso de diálogo para lograr la paz en Colombia.


¡Contra la reforma, acción en los centros de trabajo, continuar la lucha!

Diego Torres, Segundo Secretario del Partido Comunista de México
09.Oct.12 :: Opinión

Con relación a la aprobación de la Reforma Laboral comenzamos a ver posiciones que diagnostican a la misma, pero que no dan una orientación concreta ni a las fuerzas de clase ni a las fuerzas revolucionarias de este país, lo cual equivale a claudicar y darse a la fuga en espera de “tiempos mejores”.

En primer lugar, con la agresión contra el valor de nuestra fuerza de trabajo más dura de la que tengan memoria generaciones de obreros no se puede pasar la hoja simplemente. Nosotros estamos de acuerdo con la exposición sobre política que hace Lenin en el pasaje donde dice que “Hay que captar en todo momento el eslabón especial de la cadena al que es preciso aferrarse con todas las fuerzas para sujetar la cadena entera y preparar el tránsito al eslabón siguiente, con lo que la sucesión de los eslabones, su forma, su encadenamiento, sus diferencias internas en la cadena histórica de los acontecimientos no son tan simples y faltas de sentido como en el caso de una cadena vulgar de las que fabrica el herrero” (1). La lucha de clases no puede encerrarse en los tiempos jurídico-legislativos. Aunque ese tiempo esté agotado la Reforma laboral sigue siendo el eslabón principal, sigue siendo el tema que determina la lucha de clases en este periodo, las posteriores agresiones serán su desdoblamiento y profundización.